martes, 29 de mayo de 2012

Capítulo 15: Te lo prometo...

Veo que el mensaje es de Miki, como tiene la decencia de hablarme después de haberme hecho esto. Aún así lo abro y leo: "Hola Anna, estoy de camino a Barcelona y estoy tremendamente arrepentido de lo que te hice, me siento como un cabrón. Sé que nunca me perdonarás, pero si quieres puedes utilizar este mensaje y enseñárselo a Dani para demostrarle que me lo inventé todo, así podréis ser felices. Un beso."
Bueno, por lo menos se ha arrepentido y me ha pedido perdón, está claro que no le volveré a hablar después de lo que hizo. Pero me dio una idea, le enseñaría el mensaje a Dani para que viera que todo era mentira. Me incorporé rápido del sillón y pasé por el baño para lavarme la cara y arreglarme un poco, seguidamente me vestí y salí a la calle en dirección a casa de Dani. Tenía tantas ganas de arreglarlo con él que casi iba corriendo por la calle, así que no tarde mucho en llegar a su portal. Pico el telefonillo...

- ¿Quién es?
- Dani... soy Anna, ábreme por favor, necesito hablar contigo.- Hubo un silencio de unos cinco segundos, parecía que no iba a abrir, pero sí, lo hizo.

Al llegar a su puerta me abre, le miro a la cara y le noto triste, como si hubiera estado llorando. Nos quedamos mirando, cada uno a un lado de la puerta...
- ¿Puedo pasar?- No dice nada, simplemente asiente con la cabeza, sin ganas.
- ¿Te lo has pensado ya?
- No sé Anna... ha sido todo tan raro, que no sé que creerme.- Me dice frotándose los ojos.
- Dani... necesito que confíes en mi, te digo la verdad, quiero escuchar de tu boca que confías en mi...- Podría enseñarle el mensaje del móvil y zanjarlo todo, pero esta situación era una prueba de fuego para para creer en la palabra del otro.
- Claro que confío en ti, Anna. Pero ponte en mi lugar...
- Lo sé Dani, después de lo que dijo entiendo que estés confuso, pero te juro que no pasó nada...- Me acerco a él y le cojo las dos manos mientras le miro a los ojos.
- Me lo prometes...
- Te lo prometo... después de todo el tiempo que he deseado estar contigo no iba a tirarlo todo por la borda. Dani, desde el primer día que te vi supe que encabamos a la perfección y ahora que te tengo... solo te quiero y te querré a ti... además recuerdas lo que dijimos, "Nada ni nadie se interpondrá en esta relación".- No dijo nada, los dos estábamos callados mirándonos fijamente a los ojos...
- Te quiero Anna...- Se acerca a mi y me abraza, yo hago lo mismo.
Nos fundimos en un abrazo largo y cálido, sintiendo el calor y el aroma el uno del otro. En las últimas horas había deseado este momento con ansia. Nos separamos y acercamos nuestras cabezas a escasos centímetros...
- A partir de ahora, siempre confiaré en tu palabra...- Al decir esto, me besa. Un beso largo y lento. Nuestros labios se juntan y nuestras lenguas juegan. Cada beso de Dani me hacía sentir cosas maravillosas, cosas que no había sentido con nadie. Le quiero como nunca he querido a nadie...

Mientras seguíamos besándonos suena el móvil de Dani. Se lo saca del bolsillo y lo mira...
- Es un mensaje de Miki...- Dani comienza a leer el mensaje, yo le miro nerviosa. Intento interpretar su cara pero no cambia de expresión.
- ¿Que pasa Dani...?- Le digo sin poder esperar más.
- Se está disculpando, dice que no paso nada entre tu y él y que se lo inventó...- Le sonrío, me sonríe. Me pasa el brazo por el cuello y me da un beso en la cabeza, yo le acaricio el brazo y le doy un beso en el cuello.
- Lo siento, pequeña.-
- No pasa nada...- Le sonrío dulcemente y le doy un pico.
- Qué cabrón Miki. Como pudo mentir de esa forma.
- No lo sé Dani. La verdad es que no me lo esperaba de él... Estaba muy enfadado por haber roto con él y quiso vengarse...
- Ya pero eso no se hace...Bueno lo importante es que todo está arreglado, Annita. Así que olvidemos todo esto y volvamos a ser felices. ¿Te apetece cenar algo?- Me pregunta Dani.
- ¡Vale!
- Tiene que ser una pizza porque la nevera está casi vacía, jajajaja.
- Pero que desastre eres Daniel, jajaja.
- Podemos ir a un restaurante por aqui cerca, ¿te apetece?
- Pues sí mejor, jajajaja.

Salimos a la calle, no nos cogemos de la mano y evitamos muestras de cariño, simplemente vamos como amigos para evitar cualquier tipo de rumor o sospecha. Entramos a un sitio que tenía muy buena pinta. Cenamos tranquilamente y sin prisa, era un poco tarde así que no había mucha gente. Hablamos de cosas sin importancia y nos reímos muchísimo, eso de reírse estando Dani es algo normal. En definitiva comimos y los pasamos genial. Pasado un tiempo considerable, tan solo quedábamos nosotros en el restaurante, por tanto pagó Dani la cuenta, sí, me invito a cenar, y luego nos fuimos. Hacía una noche muy agradable, dimos un pequeño paseo por el barrio de Dani y terminamos sentados en un banco de una calle donde a esas horas no pasaba absolutamente nadie. Dani me mira y yo le devuelvo una sonrisa tierna, me pasa un brazo por encima y comienza a besarme... yo le acompaño en el beso y así de esta manera fue como terminó un día duro y difícil, pero este momento final borraba todo lo anterior para convertirlo en maravilloso...

miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo 14: Visita inesperada

"Pipipipipipipi"
- No...- oigo como Dani se lamenta ante el sonido del despertador. Volvía a ser Lunes y por tanto teníamos programa, este fin de semana los dos juntos ya había pasado... es una pena, ahora tocaría volver a la normalidad.
Dani se despereza, se desarropa y se gira para abrazarme y darme besos en el cuello.
- Vamos dormilona, arriba.
- Un poco más...
- De eso nada, Annita, que es tarde. Vamos.- Dani se incorpora y se sienta en la cama, me empieza a mover el cuerpo para que me despierte.
- Dani... quita, dejame dormir.- me intento zafar de sus brazos. Pero no puedo, me agarra por detrás y consigue levantarme y dejarme sentada.
- A la ducha, Anna.- Pero como ve que no le hago caso, me coge en brazos y me lleva hasta el baño.
- Madre mía lo que hay que hacer para que te despiertes jajajaja.
- Es que tengo mucho sueño...- le digo con voz de niña.

Terminamos de ducharnos, de vestirnos y de desayunar. Nos vamos al plató, entramos cada uno por separado para que nadie sospeche. Me encuentro en mi camerino, relajada, leyendo el guión, cuando suena mi móvil, es un Whatsapp, miro de quién es... es de Miki... pero por qué me escribe ahora. Cojo el móvil y leo el mensaje: "Hola Anna, esta tarde cojo un avión a Madrid por motivos de trabajo, necesito hablar contigo porfavor, para que me expliques por qué cortaste conmigo sin motivos, pasaré a verte a eso de las 19:00. Ciao." Pero este de qué va, se cree que puede presentarse en mi casa cuando le apetezca... bueno le diré lo típico de por qué hemos roto y punto.
El programa salió muy bien, con mucha complicidad entre Dani y yo... más de lo habitual, es inevitable jejeje... Me cambié de ropa lo más rápido que pude para salir lo antes posible de la productora, espero que Dani no me vea, porque no sabría qué decirle... no podía decirle que me iba a encontrar con Miki. Por suerte nadie me vio salir, Dani tampoco porque recordé que hoy saldría mas tarde ya que tenía que grabar unos vídeos para el programa. En apenas diez minutos llegué a mi casa, estaba nerviosa, quería que pasara ya todo esto... Los minutos hasta llegar a las siete se me hicieron eternos... Suena el timbre... Abro la puerta, como esperaba era Miki.

- Hola Anna.- se acerca a mi y me da dos besos.
- Hola Miki, pasa.- Entra a casa y cierro la puerta, veo que se sienta en el sofá y se queda mirándome. Yo me acerco y me siento a su lado.
- A ver, ¿Por qué quieres hablar conmigo?.- le digo.
- Quiero saber qué se te paso por la cabeza para dejarme así sin mas, Anna.- dice fijando la mirada en mi. Yo agacho la cabeza mirándome las piernas. No digo nada...
- ¿Había otra persona, Anna?
- No... no había nadie más...
- Entonces, ¿Por qué, Anna?.- me dice levantando el tono de voz.
- Porfavor, no grites...
- Es que no entiendo nada, joder. Es cierto que ultimamente discutíamos, pero creo que no era suficiente para dejarlo...
- Es muy simple Miki... no estaba enamorada de ti y punto...- me tiembla la voz.
- Eso es porque había otra persona, Anna. Que no soy tonto, joder.
- ¡Que no había nadie! ¿¡Vale!?
- Muy bien... pues nada.

Suena el timbre, mierda, se me acelera el corazón que parece que se me va a salir. Me levanto del sofá y con miedo voy hacia la puerta, abro despacio... Es Dani, lo que faltaba. Abro la puerta del todo y se acerca a mi boca para darme un beso, pero aparto la cara rápido. Dani ve a Miki y me mira con cara extrañada. Miki se levanta y se acerca a nosotros.

- ¿Qué haces tu aquí?.- pregunta Dani en un tono cortante.
- Quería saber por qué cortó Anna conmigo, pero ya lo sé todo...- Miki me mira fijamente, yo le aparto la mirada. Se nota que esta muy enfadado, qué estará pensando Dani... Nadie dice nada.
- Sabes una cosa, Dani. Siento decírtelo, pero Anna y yo nos acabamos de besar justo antes de que llegaras. Y dicho esto os dejo que tengo que coger un vuelo, adios chicos.- Miki se va dándole una palmadita a Dani en la espalda.
- ¿¡Que!? ¡Pero eso es mentira! ¡Por favor Dani, no te lo creas, solo quiere fastidiarme!- Miki ya no me olle, solo estamos Dani y yo. Tengo los ojos vidriosos a punto de llorar.
- Joder, Anna, pero no lo habiais dejado. Con lo bonito que era todo y lo acabas de joder.
- ¡Pero Dani! es mentira,yo te quiero a ti...- le digo con los ojos encharcados en lágrimas.
- Y qué versión tengo que creerme, Anna.- me dice serio.
- ¡Pues a mi Dani! creeme no ha pasado nada, me oyes... nada, confía en mí.- Hay un silencio horrible, Dani me mira triste y decepcionado.
- Joder...- se tapa la cara con las manos, yo sigo con las mejillas mojadas por las lágrimas.
- Me voy, Anna. Necesito pensar todo esto...-
- Pero Dani... porfavor...No me hagas esto,- No tengo fuerzas ni para salir detrás de él, estoy destrozada, se va sin siquiera mirarme a la cara.

Me acaba de hundir, no me creo lo que acaba de pasar, cómo ha podido Miki hacerme esto, no me lo esperaba de él. Me voy al sofá, me tumbo boca abajo y entierro la cara en un cojín... empiezo a llorar como no he llorado nunca, acabo de perder a la persona que tanto tiempo había deseado, apenas habíamos durado una semana. Empiezo a recordar los momentos recientes que había pasado con él... vuelvo a llorar con más fuerza. Con lo bien que estaba saliendo todo, todo era fantástico y por un impulso de venganza de Miki ahora estoy así... Confío en Dani y espero que crea en mi palabra por encima de cualquiera... Mientras lloro y pienso en todo esto, oigo que suena el tono del mensaje en mi móvil, me aparto las lágrimas de los ojos rápidamente para poder ver quién es, me tiemblan las manos al coger el iPhone, espero que el mensaje sea de Dani, miro la pantalla y... es Miki.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Capítulo 13: Nada ni nadie

Después de pasar un rato charlando y riéndo, decidimos recoger el desayuno, yo cojo los vasos y Dani se encarga del resto. Una vez todo en orden, veo como Dani se tira en el sofá y se tumba, yo paso por su lado para coger mi móvil que estaba en la mesa y sentarme en el sofá de al lado, pero me agarra por las piernas y me tira hacia atrás rodeandome con sus brazos, me pega a su cuerpo y me empieza a besar en el cuello.  Estoy juguetona, así que cojo un cojín que tenía cerca y le empiezo a dar con el, me entra la risa.

- ¡Pero bueno! ¿Quieres guerra, Annita?- me dice a la vez que intenta parar mis golpes.
- Vamos Martínez, te dejo que cojas arma.- me pongo de rodillas en el sofá mientras le miró con una sonrisa.
- No necesito arma, Anna...- se me queda mirando y de repente se lanza hacía mi, me sujeta los brazos y empieza a hacerme cosquillas.
- ¡Ahhh! eso no vale, tonto.
- Claro que vale, cuqui.- consigo zafarme y doy la vuelta al sofá para pillarle por la espalda, me lanzo a su cuello, ahora me toca a mi.
- ¡Pero que tramposa eres!
- Tramposa no, inteligente, Daniel.- pero como tiene más fuerza que yo, me vuelve a tumbar en el sofá y me vuelve a hacer cosquillas.
- ¡Ríndete, Annita!
- ¡Eso nunca!
Empiezo a forcejear para escapar, pero en ese forcejeo le doy sin querer con la rodilla en la cara, concretamente en el pómulo derecho... Obviamente me suelta, se lleva la mano al golpe y se queda mirándo al suelo. Yo me asusto y rápidamente me acerco a él.
- ¡Ay Dani! ¿estás bien?... ha sido sin querer... ¿te he hecho mucho daño?...- le digo preocupada acariciandole el pelo.- A ver déjame verte la cara...
- Es que estoy tonta, no tenía que haber empezado el juego, lo siento...- le digo con pena, pasándole un brazo por encima. Veo que se ríe un poquito, agacho la cabeza para verle la cara.
- Vaya hostia me has dado, Simon.- me mira y me suelta una sonrisa de las suyas.
- ¿Te duele?
- No tranquila, no es nada, un simple golpe.
- ¿Me perdonas?.- le digo con voz de niña dulce. Se rie.
- Claro que sí, boba. Anda ven.- Me abraza y empieza a darme besos en la cabeza.
- Lo siento...- me acerco a su boca y le doy un beso... un beso largo. A la vez que nos besamos, me acaricia mi rubio pelo.
- Eso si Anna, me puedas dar hielo para que no se inflame.- me dice entre besos.
- Ahora te lo traigo, pequeño...- le sigo besándo. Al separarme un poco de sus labios, veo que tiene rojo el pómulo donde le dí. Le toco la cara...
- ¡Auu!
- Espera, voy a por el hielo.- me dirijo a la cocina y envuelvo un par de hielos en un paño.
- Toma, pontelo en el golpe.- me siento a su lado y antes de que se coloque el frío, le doy un besito.
- Eso no me ha dolido...- se rie y me mira con esos ojos suyos tan bonitos.
- Después de esto se podría decir que he ganado yo, ¿no?- le digo en broma.
- Jajajaja, has ganado claramente con ese rodillazo que me ha dejado ko.- me vuelve a mirar y empieza a reírse.
- ¡Ayy!, pero como te quiero, Martínez.- le doy un abrazo y le cubro de besos.

Después de este episodio tan infantil, le dejo ahí con su golpe y el hielo, y me voy a la ducha. Cuando salgo me lo encuentro en la misma postura y viendo la tele.
- ¿Qué tal el golpe?- le pregunto.
- Bien, ha bajado el hinchazón.
- A ver si se te quita para el Lunes, porque sino...
- Sino diré que la señorita Anna Simon me soltó una patada de karate en la cara, jajajaja.
- Pero que payaso eres de verdad...- me doy la vuelta y vuelvo al baño a terminar de arreglarme el pelo.

Mientras estoy peinándome frente al espejo, veo como entra por la puerta, se pone a mi lado y se queda mirándome, yo sigo a lo mío, no le hago caso.
- Hasta enfadada estas guapa.- dice Dani, yo ni siquiera le miro.
- ¡Ah! encima de que me das tu el golpe, te enfadas.- me dice agarrándome por detrás y dandome besos en la mejilla.
- Pero si sabes que hay sido sin querer por qué coño dices eso...
- Pero que es broma Annita, ya se que ha sido sin querer.- sigue cubriéndome de besos por el cuello y las mejillas, se me empieza a erizar la piel.
Me doy la vuelta y empezamos a besarnos otra vez, el deseo del uno por el otro era continuo, era un deseo reprimido desde hace mucho tiempo...
- Oye Dani... hasta cuando ocultaremos esto...- le digo entre besos.
- Durante un tiempo, vamos a disfrutarlo y cuando decidamos dar la cara te prometo que pase lo que pase, siempre estaré a tu lado...- me dice separándose de mi boca escasos centímetros.
- Te quiero mucho, Dani... mucho...mucho.
- Y yo a ti, princesa.- volvemos a juntar nuestros labios para sellar esas palabras con un beso.
- Nadie nos va a joder, porque no hay cosa mas bonita que ser feliz con la persona que quieres, ¿no crees?- me dice agarrándome suavemente la cara y mirándome fijamente.

Tenía razón es lo que los dos deseábamos, estar juntos, y nadie nos iba a fastidiar. Esas palabras tocaron algo dentro de mí, y a los pocos segundos ya tenía los ojos vidriosos. Dani se ríe y con los pulgares me seca las lágrimas y me abraza, yo acompaño el abrazo y apoyo mi cabeza en su hombro mojando su camiseta con mis lágrimas, eran lágrimas de felicidad y seguridad por saber que Dani me quería de verdad...

viernes, 4 de mayo de 2012

Capítulo 12: Nuestro secreto

Empezaba a tener frío aquella noche de viernes a pesar del calor que me daba estar entre los brazos de Dani, no sabía qué hora era pero debía ser bastante tarde. Me incorporo apoyando el cuerpo sobre las rodillas, le miro y le digo.
- Tengo frío, Dani...
- ¿Quieres que nos vayamos a casa?
- Si...- asentí con la cabeza.
- Pues vámonos, Annita- se levantó y cogiéndome la mano me ayudó a levantarme.
No vimos a nadie durante el camino, Dani me pasó el brazo por los hombros y yo mi brazo por su cintura, y así en esa postura llegamos hasta el coche.
Salímos a carretera alejándonos de la tranquilidad para volver a entrar a la ciudad. Permanecíamos en silencio, tan solo se oía el ruido el motor...
- Dani...
- Dime Anna.
- ¿Tienes algo que hacer este finde?
- No ¿Por qué?
- Porque te podrías venir a mi casa, que este finde estaré sola en Madrid...
- Claro que sí, me encantaría, pasó por casa, cojo algo de ropa y listo.- me dijo acariciándome el brazo.

Y así fue, pasamos por casa de Dani, subió mientras le esperaba en el coche, cogió lo que necesitaba y fuimos hacia mi casa. El hecho de pasar dos días con él me alegraba muchísimo, seguía estando muy feliz. Eran las once y media de la noche y por fin llegamos a casa.

- A ver Annita, donde me vas a mandar a dormir hoy.- Me acerco a el, me pego a su pecho, le agarro por el cuello de la camiseta y le doy un beso.
- Hoy te dejo dormir conmigo...- le vuelvo a besar y me voy a poner el pijama.
Mientras me estoy desvistiendo en la habitación, de pronto noto como unas manos van a parar a mi tripa, me da besos en el cuello, haciendo que me recorra un escalofrío por todo el cuerpo.
- Hola rubia...
- Hola guapo...- me doy la vuelta, y nos besamos en la boca, nuestras lenguas empiezan a jugar. Sus manos se posan en mi trasero y me levanta, me agarro a su cuello y pego mis piernas a su cintura mientras seguimos besandonos. Dani nos lleva hasta la cama y caemos sobre ella, quedando yo encima de el. Estaba en ropa interior, el aún seguía vestido, así que empiezo por quitarle la camiseta y acto seguido le desabrocho el botón de los vaqueros y tiro hacia abajo de los mismos. Nos metemos entre las sábanas, me tumba bocarriba y me empieza a besar sobre mi tripa.- ¡Que cosquillas!, jijiji.- me mira y se rie, y se acerca a mi boca para volver a besarme. Continuamos hasta quedar ambos completamente desnudos, para terminar haciendo el amor...

Acabamos, nos quedamos mirándonos, me pego a su cuerpo y me rodea con sus brazos.
- Si te digo la verdad, nunca pensé que acabaramos juntos.- le digo.
- ¿Por qué?- apoya la barbilla sobre mi cabeza.
- Por nuestras situaciones, por el hecho de trabajar juntos, porque si sale mal, tendremos que seguir viéndonos todos los días...
- Bueno, mejor no pensar en eso, ¿no crees?.- me acaricia el pelo suavemente.
- Tienes razón, vamos a disfrutar.
- Aunque pensáramos que no podíamos acabar juntos, inconscientemente sí lo queríamos, los dos acabamos con la relación anterior porque queríamos a otra persona, y en mi caso esa persona eras tú, Anna.
- En mi caso también, Daniel...- me recosto en su pecho y empiezo a cerrar los ojos.

Dani había dicho absolutamente lo cierto, está claro que ambos nos gustamos desde el primer día que nos vimos, con el paso del tiempo la personalidad de cada uno terminó por cautivarnos, pero por nuestra situación, esta relación quedó en grandes amigos. Ahora ya no teníamos miedo y no queríamos seguir reprimiendo lo que sentíamos, pero debíamos tener cuidado...

La luz se cuela por la ventana, iluminando toda la habitación, me cuesta abrir los ojos, miro la hora, las diez y media, me giro hacia el otro lado para abrazar a Dani, pero no está. Oigo ruidos en la cocina.
- ¡Dani!, ¿estas ahí?
- Sí, tranquila, quédate en la cama voy enseguida.- dice desde la cocina.

Mientras espero a Dani me estiro en la cama desperezándome, echo un vistazo al dormitorio, está todo desordenado, mi ropa de ayer y mi pijama tirados por el suelo, un desastre en general. Veo que entra por la puerta, vestido solo con el pantalón del pijama y sin camiseta, sujeta una bandeja con un par de zumos y un plato de tostadas.
- A ver cuqui, que traigo el desayuno a la cama, házme un sitio.- me dice con su sonrisa habitual y se sienta al lado de mi en la cama.
- ¡Muchas gracias! y buenos días.- le digo dulcemente.
- Buenos días, princesa.- me besa en los labios y seguidamente comenzamos a desayunar.
- Seguro que cuando llevemos más tiempo juntos esto ya no lo haces.- le digo para picarle.
- Por supuesto que no lo haré. jajajajaja.-
- Pero que idiota eres, has roto el momento, tendrías que haber dicho que sí aunque los dos sepamos que no.- le digo medio enfadada y mirándole, mantenemos la mirada y acabamos riéndonos. Estamos un poco tontitos, pero bueno es lo que tiene...

Acabamos de desayunar, seguimos riéndonos y hablando de tonterías, pero abro un tema que es mejor aclarar.
- Dani, todos esto mejor no decírselo a nadie, ¿no?
- Así es, mejor no decir nada hasta que lo creamos conveniente, así que tendremos que tener cuidado, en el programa seguiremos como siempre.
- Nadie se enterará, será nuestro secreto...- me lanzo a sus abrazos y quedamos abrazados cariñosamente...

jueves, 19 de abril de 2012

Capítulo 11: Te quiero

Termine de ducharme y salí rápidamente de casa en dirección al plató. Hacía frío y estaba lloviendo, así que cogí un paraguas para protegerme del agua. Era un día gris, totalmente contrario a mi estado de ánimo, que después de lo de ayer no podía ser mejor, me encontraba muy feliz y ojalá durara mucho más.Al llegar, fui directamente a la zona de camerinos, dónde me encontré con Flo que salía del suyo.
- Buenos días, Anna. Te brilla la mirada especialmente hoy.- dijo Flo a la vez que cerraba la puerta de su camerino.
- ¿Ah, si?, por algo será ¿no?- le sonreí y entré dentro a leerme el guión y a elegir la ropa que luciría hoy en el programa.
Sentada en el pequeño sofá, relajada y leyendo el guión, oigo que tres golpecitos a la puerta rompen el silencio.-Adelante...- al decirlo, veo como la cabeza de Dani asoma tímidamente por la puerta.
- ¿Puedo pasar?
- Claro que sí, pasa.- me muevo a un lado para dejarle hueco en el sillón. Cierra la puerta tras de sí y se sienta a mi lado, me da un beso en la boca. Habíamos pasado de amigos a novios de la noche a la mañana.
- Qué confianzas ya, ¿no?
- Después de lo de ayer, ¿por qué no?
- Pero te lo podrías currar un poco tio.- le dije para picarle, jejejeje, que mala soy...
- ¡Ah!, ¿quieres que me lo curre?, pues muy bien, esta tarde a las ocho y media paso por tu casa a recogerte...- se levanta y apoyado en el marco de la puerta me dice.- Ya sabes Simon, a las ocho y media estate preparada.- A ver donde me llevaba esta tarde...

Pasó el programa, salió perfecto y la complicidad entrea Dani y yo había sido mayor de lo habitual. Al acabar estuve hablando un rato con Flo, pasándomelo bien y riéndome de sus tonterías. Pero tenía prisa así que se marchó pronto, quedaba poca gente del equipo por allí, tampoco sabía donde estaba Dani. Pero al pasar por la redacción, allí estaba, charlando con algunos guionistas, les saludé alzando el brazo y fui a cambiarme para irme a casa.

Después de entretenerme un rato leyendo un libro, decidí vestirme para quedar con Dani. Elegí ir sencilla, unos vaqueros oscuros y una camiseta blanca que me dejaba medio hombro al descubierto. Acabé rápido porque ya venía peinada y maquillada del programa. Escucho el telefonillo...
- ¿Si?
- Anna, soy Dani, te espero abajo.
- Vale, bajo en un momento.
Me subo al coche, y ahora fui yo la que fui a darle un beso en los labios, pero me paro con su dedo índice en mi boca, me giró la cara y me besó en la mejilla.
- Aun no Annita...

Dani arrancó el coche, no sabía donde íbamos la verdad, estaba un poco nerviosa. Aprecié que nos alejábamos de la ciudad, así que supuse que me llevaría a un sitio tranquilo y sin mucha gente.
Por fin llegamos, era de noche, así que no puedo describir muy bien el lugar. Me cogió de la mano, y me guió hasta llegar a un parque precioso, con un pequeño lago en el centro. Había poca iluminación, pero la ideal para que el sitio fuera extraordinariamente romántico. Seguimos un camino, alumbrado por unas ténues luces, era precioso...  estaba con la boca abierta y no podía articular palabra. Dejamos aquel camino, para adentrarnos entre los árboles, Dani me agarra fuerte para que no me caiga. Poco a poco veo al fondo el pequeño lago donde se reflejan las luces, nos paramos a tan solo un metro de la orilla. Muevo la cabeza de este a oeste para contemplar el paisaje, en el cual la luna y las estrellas se reflejaban en el agua haciéndole increiblemente bonito...

- ¿Te gusta el escenario, Simon?
- Jo, Dani, es precioso.- dije mirando al cielo.
- Que carita tienes ahora, jajajaja.
- Es que es muy bonito, ¡muchas gracias por traerme aquí!- me lanzo a sus brazos y nos abrazamos cariñosamente. Nos acabamos sentando sobre el césped, muy pegados, cuando noto que Dani coge mi mano, le miro a los ojos y me quedo callada...
- Ahora que estamos tú y yo solos en este sitio tan bonito, ¿Querría la señorita Simon ser mi novia?- me suelta una sonrisa, me acaba de matar, se había tomado muy a pecho lo de currarselo, si es que en el fondo es un romántico... Tardé en reaccionar, pero conseguí arrancar.
- Claro que sí señor Martínez.- me aproximo a el y cerrando los ojos, le beso... le beso suavemente, con mis brazos rodeándole el cuello. Se agarra a mi cintura y me vuelca hacia un lado, quedando los dos tumbados pero con nuestros labios unidos. Rodamos sobre el césped besándonos apasionadamente hasta quedar yo encima de él, separo mi boca unos milímetros - Eres genial, Dani...- mos volvemos a besar y assí seguíimos durante un rato más, liberando esa pasión que teníamos dentro...
Nos incorporamos, quedando sentados el uno al lado del otro, Dani pasa su brazo por mi cuello y me pega a su pecho.
- ¿Me lo he currado o no?
- Te lo has currado demasiado, me ha encantado.
- Entonces ya puedo darte besos cuando quiera, ¿no?
- Por supuesto cari...- le digo acomodandome entre sus brazos.

 Me acaricia el pelo cuidadosamente, me relajo, me coloca el pelo detrás de mi oreja, y noto como sus labios se pegan a mi oído y me susurra algo...
- Te quiero, pequeña...
Al oír esto, fue inevitable contener la emoción y una lágrima de felicidad recorrió mi mejilla hasta caer sobre su pantalón...

martes, 17 de abril de 2012

Capítulo 10: Así para siempre

"Estar a tu lado el resto de mi vida", eso es lo que pedí en mi interior a la vez que mordía la manzana y miraba a Dani a los ojos.
- Ya está....- le dije masticando el trozo de fruta y cediéndole la manzana.
- Perfecto.- cogió la manzana y desvió la mirada hacia el oscuro cielo.
- Ahora te toca a ti, ¿no?- le dije.
- ¿El qué?
- Pues pedir tu deseo...
- Es verdad, tienes razón...- apenas pasados unos segundos, Dani mordió la manzana.
- Que rápido lo has pensado...
- Tenía muy claro lo que quería, así que no he tenido que pensar nada...- me miró con una sonrisa y antes de volver a mirar hacia las estrellas, me guiñó un ojo.
Ante esto, se me escapó una sonrisilla y noté una sensación maravillosa, algo que no sabría explicar. Era tarde y debía irme a casa, mañana había programa y no era plan de trasnochar mucho.
- Bueno Daniel, creo que me voy a ir a casa ya, estoy muy cansada.
- No, espera.- Me cogió del brazo.
- ¿Qué pasa Dani?- le miré extrañada.
- No te vayas, quédate esta noche en mi casa, porfavor...
- Es.esto Dani, es... es que no tengo aqui nada de ropa ni pijama ni nada...
- Da igual mañana te acerco antes a tu casa y te cambias, hemos pasado una tarde increíble, quédate porfavor.- dijo Dani poniendo cara de niño.

Si os digo la verdad, estaba deseando decirle que sí, aunque solo tuviera la ropa que llevaba puesta.
- Bueno, vale....- veo que al decir esto le crece una sonrisa en la cara.
- Ven aquí anda...- le doy una abrazo, a la vez que el me deja varios besos sobre mi cuello.
- Anda Dani, vamos a entrar dentro que hace mucho frío.
-Pues sí, vamos...
Eran las doce y media de la madrugada, estaba muy cansada, me sale un bostezo, necesitaba meterme en la cama y descansar.
- ¿Tienes sueño abuela?- me dice al verme bostezar.
- Sí..- le digo con voz de niña pequeña.
- Pues vamos a dormir, pequeña.- apoya su mano en mi cintura y me lleva hasta su habitación.
- ¿Pe.pero dormimos los dos juntos?
- Claro, no pasa nada, no como tu que me mandaste a la cama esa pequeña y dura, jajajaja.
- Pero que tonto eres...- le dije mirándole de reojo.
- Muy bien, dormimos juntos, así que date la vuelta y no mires hasta que este metida en la cama que me voy a quitar la ropa.- como no tenía aquí el pijama, tenía que dormir en ropa interior.
- Jajajajaja, es verdad que no tienes pijama.- se da la vuelta y se pega a la pared.- Adelante Annita.

Me estoy quitando los pantalones, veo que Dani mueve ligeramente la cabeza.
- ¡Dani!, ni se te ocurra...
- Tranquila Anna, que solo me picaba el cuello, jajajaja.
- Si anda, no mientas Daniel...
Cuando estoy en bragas y  sujetador, abro la cama, me meto dentro y me arropo hasta arriba. Cojo la camiseta que me acababa de quitar y se la tiro a la cabeza.
- Jajajajaja, ya esta...- le digo desde la cama. Cuando le tiro la camiseta, escucho su risa, la coge y me la tira el a mí.
- Pero tu no estabas tan cansada, eh Annita.
- Sí, lo estoy, así que cállate y déjame dormir.- me coloco de costado, y le doy la espalda durante unos segundos, luego me vuelvo a colocar boca arriba. Veo que está sin camiseta, y con los vaqueros medio desabrochados "Madre mía". Esa imágen dura poco y pasamos a otra mejor, se quita los pantalones, quedándose en boxers. A este le da igual, cuando estuvimos en Barcelona también entro así en mi habitación.
- Yo no puedo mirar pero tu si, ¿eh, Anna?
- Es que no me has avisado, Dani, jajajaja.
- Jajajajaja, tienes mucho morro tú.- Se tira a la cama, se arropa y apoyando la cabeza sobre su brazo, me mira desde arriba durante un rato.
- Estas preciosa, ¿lo sabías?
- Gracias...- levanto un poco la cabeza dándole un cálido beso en la boca y vuelvo a apoyar la cabeza en la almohada.
- Buenas noches, guapo...
- Que descanses, bonita...- noto como su brazo pasa por debajo de mi cuello acercándome hacia él hasta el punto en el que nuestras pieles empiezan a sentirse, a notar el calor el uno del otro. Apoyo mi cabeza en su hombro y siento que me da un beso en la frente. Ninguno de los dos dijo absolutamente nada, seguíamos en la misma postura, el sueño se apoderaba de mí, y poco a poco me fui quedando dormida entre sus brazos...

Veo que entra cierta claridad por la ventana, con los ojos medio abiertos intentando acostumbrarse a la luz, veo la hora en el móvil, las nueve y media. Giro la cabeza, Dani está dormido, me quedo mirándole un rato, "que mono esta dormidito". Salgo de la cama, me visto, tenía que irme a casa a ducharme y a cambiarme de ropa, pero antes iba a avisar a Dani. Me acerco a su lado de la cama y con el dedo índice le acaricio la mejilla, aproximo mi cabeza a su oído y muy bajito le digo...
- Dani... Dani, despierta... Dani, me voy a casa ¿vale?, luego te veo en el programa...
Veo como intenta desperezarse, me mira, estamos a escasos centímetros.
- Espera, me visto y te acerco a casa.- dijo incorporándose de la cama.
- No tranquilo, tu sigue durmiendo, no te preocupes.- le agarro del brazo tirándole hacia la cama.
- Que no Annita, que hace mucho frío ahora.

Se pone los vaqueros, una camiseta negra y se enfunda sus converse negras. Me hace un gesto con la cabeza y salímos del dormitorio. Bajamos al garaje, nos metemos en el coche y Dani me lleva hasta casa. Subo a mi piso y rápidamente me voy a la ducha, para no llegar tarde al programa. El agua caliente cae sobre mi, me relaja, y pienso en las horas que había pasado con Dani, me sale una sonrisa inconscientemente, fue genial, estaba feliz y quería que fuera así para siempre...




sábado, 7 de abril de 2012

Capítulo 9: Pide un deseo

Había pasado una hora y ahí seguíamos los dos, en la misma postura, Dani ligeramente recostado en el pequeño sofá del camerino, y yo con mi cabeza sobre su pecho escuchando cada unos de los latidos de su corazón. Ninguno de los dos habia dicho nada en todo este tiempo, nos bastaba con sentir el calor de nuestros cuerpos. Se estaba haciendo tarde, noto como Dani me incorpora hacia delante.
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.

Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.

Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...

miércoles, 4 de abril de 2012

Capítulo 8: Otra vez...

Los días pasaban, y parecía que la relación con Dani volvía a ser de normalidad, los dos habíamos olvidado ese momento del beso, y la vergüenza se disipó entre nosotros. Hacía un bonito día soleado, eran las doce del medoidía y pensé que sería buena idea ir a la parte de atrás del plató a leer el guión mientras tomó el sol... Con los folios en la mano salgo por la puerta, efectivamente hacia una temperatura muy agradable, camino hacia un lugar para sentarme, pero ¿un momento?, escucho unas voces a la vuelta de la esquina... son de Dani, pero... está con alguien más... joder, es Cristina. Me asomo un poco, y efectivamente ahí están los dos, Cristina sentada encima de Dani y muy acaramelados... No lo entiendo, pero no lo habían dejado, ¿pero si no la quería? definitivamente no entiendo a los tios... no sé de que va. No quería ver más, me di la vuelta y volví a mi camerino, tiré el guión, me senté en una silla, tenía mucha rabia interna ¿por qué le dije que lo nuestro no podía ser? ¿por qué lo dejé ir? joder... yo le quiero. Esa sensación rápidamente se transformó en lágrimas, que no pude guardarmelas, empecé a llorar... sola... durante un rato. Cuando ya me hube desahogado, me lavé un poco los ojos para que no pareciera que había llorado, y me fui a maquillaje.

Pasó el programa, durante el mismo, ni siquiera miré a Dani a la cara, incluso al acabar oí como me decía algo, pero le ignoré completamente, no tenía ganas de hablar con él. Me fui al camerino para cambiarme de ropa e irme a casa rápido. Alguien llama a la puerta, ni siquiera pregunta, abre la puerta, es Dani...

- Ahora no te me escapas, se puede saber por qué de la noche a la mañana ni siquiera me miras a la cara.- me dijo mientras cruzaba los brazos.
- Dani, déjame en paz ¿quieres?
- No, no te dejo en paz hasta que no me digas que coño te pasa.
- No me pasa nada.- le digo con un tono seco.
- Ah!, el hecho de que ni me mires desde que he entrado significa que no te pasa nada, pues muy bien Anna.- dijo con la intención de abrir la puerta e irse.
- Dani... espera, no te vayas.
- ¿Has vuelto con Cris?
- No...
- Entonces esta mañana, ¿qué hacíais?
- Joder, Anna... ¿es por eso?.
- Me dijiste que no la querías... pero si la quieres para otra cosa ¿no?
- Es simplemente mi amiga, estaba allí sentado y vino Cris y se sentó encima de mí, fue ella no fui yo.
- Y ¿qué hacías tu allí?
- Pues como hacía buen día pensé que tu sueles salir cuando hace buen tiempo a leer allí el guión, y estaba esperándote... solo eso.- agachó la cabeza...
- Joder Dani... lo siento, siento haber sido tan tonta.- me sentía fatal, no quería llorar, pero fue inevitable, mis ojos se inhundaron de lágrimas.
- Oye, pero por qué lloras.- me dijo acercándose y colocándose sus manos a ambos lados de mi cara, mientras que con los pulgares me quitaba las lágrimas.
- Lo siento Dani... perdoname.- le dije entre sollozos.
- Claro que te perdono tonta, como no te voy a perdonar.- me dijo ahora mientras me abrazaba, y yo enterraba mi cabeza en su cuello, oliendo la colonia de su piel... que bien huele...
Separo mi cabeza de su cuello, y nuestras miradas vuelven a encontarse a muy pocos centímetros.
- Te dije que no la quería, y no te mentí, porque la que quiero eres tú...

Tras estas bonitas palabras de Dani, me volví a emocionar, de mis ojos volvían a caer lágrimas, pero esta vez de alegría. Era inevitable... nos besamos, cada uno tenía sus manos apoyadas en la cintura del otro. Yo seguía llorando mientras me besaba, las lágrimas caían, y en el contacto de nuestras cabezas, mis lágrimas se pasaban a su mejilla y pasaban a ser sus lágrimas... El beso duraba y duraba, nuestras bocas tenían imán, no querían separarse, nuestras lenguas jugaban a la vez que nuestros cuerpos se estremecían, tenia la piel de gallina, le acaricio el brazo... el también. El beso termina, no decimos nada y sin que de tiempo a mirarnos, nos abrazamos...
Dani me separa unos centímetros, veo como sus ojos recorren cada punto de mi cara.

- Estás guapa hasta cuando lloras...- dijo con una sonrisilla en la cara.
-Ay Daniel...- pego la cabeza a su pecho.- Eres el único que mientras me besa me hace llorar...
- ¿Tan mal beso?.- dice apoyando su barbilla en mi cabeza.
- No tonto... lo haces genial, me ha encantado... otra vez.

Pasa un rato, y seguimos los dos juntos en el camerino, estamos sentados, Dani me limpia la cara manchada de tanto llorar. Me pasa su brazo por mi cuello y me acerca a él... siento su calor, me acaricia el pelo... me encanta, podría quedarme así para siempre...


jueves, 29 de marzo de 2012

Capítulo 7: Me encantó

- Anna, Anna... despierta dormilona que estamos llegando.
- ¿Ya?, que corto se me ha hecho.
- Jajajaja, normal te has pasado todo el trayecto durmiendo.
- Ya sabes que es por tu culpa...- le dije con una sonrisilla y mirándole de reojo.
- Jajajajaja, anda vámonos...

Cojo mi pequeña maleta y salimos del tren , aun estaba un poco adormilada. Dani ni siquiera llevaba equipaje porque no iba a pasar allí la noche, pero bueno ya sabéis lo que pasó...
- Anda abuela dejame que te lleve la maleta...
- Bueno si insistes.- le dije riéndome "pero que caballero".

Por fin salimos de la estación, deseaba llegar ya a mi casa. Así que me dispuse a coger uno de los taxis que había allí parados.
- Dani... creo que es hora de que nos vayamos a casa ¿no?.
- Si... pero no hace falta que cojas un taxi te acerco yo a casa que tengo el coche en el parking.
- Bue...bueno vale...
- Pues venga vamos.- dijo a la vez que apoyaba su mano derecha en mi espalda.

Bajamos al parking, yo le espero dentro del coche mientras el pagaba el ticket. Salimos del garaje con su coche blanco, el ambiente interior estaba acompañado por la música de la radio. A los cinco minutos de trayecto, en un atasco típico del centro de Madrid, Dani la apaga.
- Anna.... dijo en un tono serio.
- Dime...- giro la cabeza hacia mi izquierda.
- Yo creo que hay algo que pasó el otro día entre tú y yo... y aún no hemos hablado de ello.
- N...no se d..de que me hablas Dani.- le dije mintiendo que no sabía nada.
- Vamos Anna, claro que sabes de lo que hablo...
- No, no lo sé Dani...- miro hacia otro lado, evitandole la mirada.
- Vale... muy bien, no sabes de lo que hablo, perfecto, pero porfavor, podrías decirme que no sabes de lo que hablo mirándome a los ojos...
Noto como mi corazón comienza a acelerarse, "¿pero por qué me hace esto?"
- ¡Vale Dani joder, ya se que hablas del beso, y no sé por qué pasó, así que no me lo pongas más difícil, ¿vale?
- ¿Qué te crees que para mi es fácil?, lo que sé es que las cosas no pasan porque sí, no es casualidad.
- No sé si esto pasó porque si Dani... lo que sé es que hay cosas que no pueden pasar más... y esta es una de ellas.
- Muy bien... perfecto.- dijo Dani con cara de resignación.
- Por lo menos dime que te gustó.- me dijo.
Pero como me puede preguntar eso ahora, evidentemente no le respondí, un "Sí" sería un problema y un "No", una mentira...

Por fin salimos del atasco, y en poco tiempo llegamos a mi casa, ahora se avecinaba un problema, la despedida...
- Bueno Dani... nos vemos mañana.
El solo asintió con la cabeza tristemente, con la mirada fija en el volante. Me siento fatal, yo estoy  igual que el, me deshago del cinturón y le doy un abrazo... largo, y dos besos en la mejilla, el también me da un beso pero en el cuello "de verdad este chico..." Antes de separarme de él, acerco mi boca a su oído y le digo: "No me gustó... me encantó". Veo como de su boca florece una sonrisa y me dice: "Nos vemos mañana".
Me bajo del coche y saco las llaves para abrir el portal, nos miramos por última vez, mientras el coche de Dani se va marchando lentamente. Me sentía extraña, es cierto que el sentimiento por Dani siempre había estado ahí latente, pero ahora estaba despertando... No sabía qué hacer, estaba confundida, iría a más o se quedaría en un simple hecho.
Me di una ducha para relajarme, cené algo ligero, y vi algo en la tele para olvidarme un poco de todo, pero no podía quitarme la imagen del banco de Barcelona, el y yo solos... y el beso...

"Pipipipipi" Mierda el despertador, hoy tocaba programa. Me preparé y salí de casa en dirección al plató, estaba nerviosa, ¿Por qué? ¿Sería por qué volvía a ver a Dani? Espero que nadie se hubiera enterado de que estuvimos juntos en Barcelona. Llegué a mi camerino, me senté y comencé a leer el guión, pero no estaba centrada, no paraba de pensar en él...





martes, 27 de marzo de 2012

Capítulo 6: Para estar contigo

Ahí seguíamos los dos, sin decir nada. Yo esperaba un taxi que me llevara a casa, pero Dani, ¿Por qué seguía aqui?
- Anna, sabes una cosa.- dijo Dani rompiendo el silencio y medio riéndose
- Dime Dani...
- Que tenía que haber cogido el AVE hacia Madrid a las 23:00.- me confesó a la vez que se rascaba la nuca.
- ¿Como?, pero Dani, tu eres tonto, entonces para que me dices que vayamos a cenar y luego de fiesta.
- Bueno... tranquila, intentaré buscar una habitación en un hotel.
- No hombre, si quieres... pue...puedes venirte a mi casa.- dije timidamente, pero como le iba a dejar que se fuera a estas horas a buscar un hotel teniendo yo aquí casa.
- Vale... te lo agradezco, muchas gracias Anna.
- De nada tonto, pero podrias tener un poco mas de cabeza.- le dije medio regañandole.
- Tienes razón, pero es que me apetecía estar cont...-
El taxi llegó, yo me acerqué a pararlo, y le hice a Dani una señal con el brazo para que viniera. Durante el trayecto nadie dijo nada, teníamos vergüenza por lo que había pasado, y encima yo le invito a mi casa, es que parezco tona de verdad .... Subimos al piso, nos quitamos las chaquetas, yo primero entro al baño, me lavó los dientes y cuando salgo Dani sigue en el mismo sitio, pobre, no sabe que hacer.
- Bueno Dani... me ayudas a preparar la cama de invitados.- no puedo evitar soltar una sonrisilla.
- Claro que si Anna, vamos.
Colocamos las sábanas y la manta los dos, acabamos muy rápido. Dani se sentó y se tiró de espaldas a la cama. Yo me disponía a irme ya a mi habitación, pero antes apoyándome en el marco de la puerta le digo:
- Dani...
- ¿Si?.- dice levantando un poquito la cabeza.
- Que descanses... buenas noches...
- Que descanses tu también Annita... buenas noches.
Con estas palabras, le cierro la puerta y me voy a mi cuarto, me pongo el pijama y me meto en la cama, estaba muy cansada y no tarde más de cinco minutos en quedarme dormida...
"¡Toc, toc, toc!", me despierto, miro a la puerta, y esta Dani... en calzoncillos boxers, "pero que hace este, como se atreve a entrar así, que confianza".
- ¡Buenos días Anna!, al fin te despiertas hija, oye, una cosa ¿puedo usar la ducha?
- Joder Dani, y para eso me despiertas, pues claro que puedes.- me doy la vuelta y cojo la postura para volver a dormirme.
- ¡Pero abuela, no te vuelvas a dormir!
Se sube a la cama y me empieza a revolver el pelo...
- ¡Dani, quita déjame dormir!
- Jajajajajaja
Ahora coge la sábana y me desarropa.
- ¡Jo Dani!, que hace frío.- me pongo de rodillas y le agarró el brazo, empezamos a forcejear, intento hacerle cosquillas, pero el me puede y acabo tumbada bocaarriba en la cama... Dani tranquilamente se baja de la cama, yo sigo en la misma postura, veo que coge la sábana y me vuelve a arropar, me frota el brazo para que entre en calor y con su dedo índice me acaricia la mejilla... puff, que mono...
- Anda, sigue durmiendo que me voy a dar una ducha.- me dice sonriendo.
- Vale...- le digo con voz dulce, mientras el cierra la puerta con esa sonrisa suya.

Después de que Dani se duchara, entré yo, me duché también, me arreglé el pelo y me maquillé un poquito. Cuando salí, el estaba sentado en el sofá viendo la tele.
- Dani, hago las camas y ahora desayunamos, ¿si?
- No tranquila, ya las he hecho yo.
- Ah guay!, entonces vamos a desayunar.- pero que atento es de verdad...
Desayumanos tranquilamente, y salimos los dos en dirección a la estación para coger el AVE, tuvimos que esperar una hora, pero ya estábamos sentados dentro esperando a que el tren comenzara a moverse.
- ¡Jo Dani!, tengo sueño y es por tu culpa.
- Jajajajajaja, ni que te hubiera despertado a las siete de la mañana.
- Pues casi....
- Jajajajaja, pero si eran las once y media, Anna.
- Anda cállate tonto...- le miro y nos empezamos a reír los dos.
- Oye... muchas gracias por dejarme dormir en tu casa.
- De nada . . .anda que si no es por mi hubieras dormido en la calle, jajajajaja
- Jajajajajaja, pero que boba eres-

El tren empieza a moverse, y con la cabeza apoyada en la ventana comienzo a quedarme dormida...

miércoles, 21 de marzo de 2012

Capítulo 5: Habló el corazón

Barcelona estaba preciosa, y Dani y yo teníamos la suerte de estar disfrutando de ella aquella fría noche. Eran las 23:00, y nos paramos a cenar en un restaurante que yo ya había frecuentado anteriormente. Una vez dentro, nos sentamos en una pequeña mesa, el uno enfrente del otro...
- Bueno Annita, aconsejame qué pedir aquí
- Yo he venido unas cuantas veces y te puedo decir que lo mejor de aquí son las carnes
Echamos un ojo al menú, y los dos acabamos pidiendo lo mismo, un solomillo con patatas panaderas.
- ¿Qué tal llevas lo de Miki?
- Bueno... poco a poco lo voy asumiendo...- "sobretodo gracias a ti" esto sólo lo pensé.
- ¿Y tú qué tal? - le pregunté yo ahora
- Bastante bien como ya te comenté el otro día.- me respondió a la vez que se iba a meter un trozo de carne en la boca, pero este se le cayó y mordió el tenedor. Yo le miré y sólo pude reírme de él.
- Jajajaja, qué tontuno eres, ¿que, estaba rico el tenedor? jejejeje
- ¡Ah!, ¿Que no te ha pasado esto nunca, no? ¿¡Ah, no!?
- Sí, si me ha pasado, pero es que me ha hecho gracia tu cara.- dije riéndome
- Qué boba eres Annita.- dijo con una sonrisilla
- Anda, échame un poco de vino.- le dije
- ¡Uhh!, vas a tope eh abuela.
- ¡Dani!... cállate.- le regañé dulcemente.
La cena continuó, y nosotros seguímos hablando tranquilamente cosas sin importancia. Acabamos de comernos el postre y decidimos irnos, no sin antes pagar la cuenta.
- A ver Annita, dime cuánto es que te voy a invitar.
- No Dani, de eso nada lo pagamos a medias-
- Chssst, calla déjame pagar a mi. luego me invitas tu a una copa.- me dijo alzando la mirada de su cartera y riéndose.
Salimos del restaurante después de hacernos unas fotos con unos fans que había en una mesa cercana a la nuestra.
- Bueno Anna, vamos a bailar un poco, ¿no?.- me dijo cogiéndome la mano y moviéndome el brazo de adelante a atrás.
- Claro que sí Dani, que estamos hoy loquísimos.- dije a la vez que nos reíamos los dos.
Entramos en una de las discotecas más famosas de la ciudad. Pasaba el tiempo, y nosotros lo estábamos pasando genial, bailando, riendo y bebiendo...
Llegaron las 04:00 am, y ya estábamos un poco cansados.
- Dani, ¿nos vamos ya?.- dije acercándome a su oído.
- Vale, que ya estoy un poco cansado.
Cuando salimos, la temperatura había bajado notablemente, y noté un escalofrío.
- ¿Tienes frío?- me preguntó.
- Un poco...- dje acurrucandome entre mis brazos.
- Tranquila...- me puso su brazo por encima y se pegó a mi cuerpo.
Y así es como Dani me acompañó a coger un taxi, agarrados los dos buscando apoyo, posiblemente debido al efecto del alcohol. Mientras esperábamos a que pasara alguno, nos sentamos en un banco, sin nadie, vacío en aquella fría noche. Inconscientemente  dejé apoyar mi cabeza sobre su hombro debido al cansancio, pero pronto me dí cuenta y la alcé rápidamente.
- No, no te preocupes, puedes apoyarte.

Con ésta frase flotando en el aire nuestras miradas se encuentran...otra vez...Mientras me perdía en sus ojos, aprecié como su cara se acercaba hacia mi mientras sus ojos se iban entrecerrando buscando mi boca. Si hubiera estado sobria, a lo mejor le hubiera separado, pero el alcohol rompió esa vergüenza, cerré los ojos... y le esperé. Noté como la piel de nuestros labios se rozaban poco a poco, primero timidamente y luego yendo a más... me estremecí... era maravilloso... noté como mi respiración se relajaba mientras me perdía en sus labios. Dani abre un poco la boca, le beso su labio inferior, y timidamente nuestras lenguas se van entrelazando... el coloca su mano sobre mi pierna y yo le acaricio la cara. mientras el beso continúa. Me gustaría poder parar el tiempo para que este momento fuera eterno. El beso llegaba a su fin, con pequeños picos nos vamos separando, y tras un tiempo el aire volvía a correr entre nosotros y mirando al suelo le digo.
- ¿Que ha pasado Dani?
- Lo que el corazón nos pedía, Anna.- me dice colocando su mano en mi barbilla y alzándome la cara.
- Esto es una locura Dani, no puede volver a pasar y no puede ir a más, y sabes por qué...

El alcohol había anulado en esos momentos a la razón, y había dejado solo al corazón, por eso pasó lo que pasó....

viernes, 16 de marzo de 2012

Capítulo 4: Lejos de Madrid

La semana había acabado, y este fin de semana decidí que iba a pasarlo en Barcelona con mis padres, hacia tiempo que no les veía. Salí del plató, disponiéndome de mis compañeros y deseándoles que pasaran un buen fin de semana. Primero me pase por casa para recoger el equipaje que previamente había preparado y tomé un taxi hacia el aeropuerto de Barajas dirección Barcelona.

Al día siguiente, a eso de media mañana me vino a la cabeza un recuerdo del programa del viernes en el que Dani había dicho que actuaba en Barcelona con su espectáculo "Rechace imitaciones", así que como no tenia nada planeado llamé a Dani a ver si me podía conseguir una entrada...

- Hola Dani.
- Hombre Anna, cómo estas? buenos días.
- Buenos días, nada, te llamaba para preguntarte si me conseguirías una entrada para tu espectáculo de esta noche para verte por enésima vez.- dije con voz de niña buena.
- Jajajaja, claro que sí Anna, cuenta con ella, te pasas por la parte de atrás del teatro, entramos al camerino y te la doy.
- Muy bien Dani, pues muchas gracias, luego te veo.- me despedí.
- Venga, hasta luego Annita.

Por qué sería que habiéndole visto tantas veces hoy lo haría de nuevo, el pensamiento de ir a verle esta noche se me pasó por la cabeza y apenas lo medité, sin darme cuenta estaba llamándole para conseguir un pase...

Eran las 20:30, y Dani y yo íbamos hacia su camerino a por mi entrada.

- Que pasa Anna que te aburrías? me dijo el.
- Sí, no tenía nada que hacer y he dicho, pues voy a ver a mi amigo Dani otra vez.
- Oye, cuando acabe te pasas por camerinos y nos vemos un rato, ¿vale?- me dijo Dani
- Vale, perfecto, luego me paso.

Le desee suerte, aunque no la necesita porque siempre lo hacía genial, y me fui a mi asiento. Tras una hora y media de espectáculo de risa continua, me dirigí a su camerino como habíamos acordado. Al verle chocamos las manos y le dije...

- Lo has petado tio.
- Muchas gracias guapa.- dijo riéndose

El camerino era muy amplio, y estuvimos hablando durante un rato, hasta que se nos acabaron los temas. El se me quedó mirando, y yo que miraba hacia otro sitio me encontré con sus ojos, y le aguanté la mirada, era tan... bueno, digamos que me cautivó... otra vez. Cada uno estaba perdido en los ojos del otro, cuando empecé a notar que nuestras caras se acercaban como imanes buscando la boca...

- Dani, el director del teatro quiere hablar contigo para aclarar unas cosas- dijo Juanpe abriendo la puerta.

Ambos nos separamos rápidamente, nerviosos y con miedo por lo que iba a pasar si Juanpe no hubiera entrado por esa puerta. Dani se levantó rápidamente, y me dijo que volvía en cinco minutos. Y así fue, al poco tiempo Dani regresó.

- Bueno Anna, nos tenemos que ir que va a empezar la siguiente función y hay que dejar libre esto.

Salimos a la calle, sin practicamente hablarnos, los dos sabíamos lo que casi pasa, hasta que Dani rompió el hielo.

- Te apetece que vayamos a cenar y me enseñas como es la noche catalana.- dijo con una sonrisa pícara.
- Vale.- dije yo con una sensación de alivio.

Aún seguía nerviosa, a pesar de conocerle desde hace mucho tiempo...




martes, 13 de marzo de 2012

Capítulo 3: ¿Un juego del destino?

Eran las 12:00, iba en direccion al plató cada día olvidando poco a poco lo ocurrido con Miki. Entré en el edificio, pasé por la redacción donde se encontraban los guionistas preparando el programa de hoy, y llegué a la zona de camerinos, cuando unas voces me sorprendieron. No sabía exactamente de dónde provenían, intente focalizarlas y supe que venían de el camerino de Dani. Estaba discutiendo con alguien. Yo cual espía detrás de la puerta me di cuenta de que discutía con Cristina, pero no sabia por qué, no conseguía escuchar del todo bien. Tras unos minutos, decidí irme por si alguien me viera o salieran Cristina o Dani del camerino y me encontraran escuchando una conversacion ajena.

Empezó el programa y como cada día, cada uno estaba preparado en su zona de salida, esperando a que Flo nos presentara. Era el momento de entrar, yo le di un beso a flo, Dani chocó la mano con él y luego se dirigió hacia mi y me dio un largo abrazo, tal es así que Flo tuvo que separarle. El programa salió perfecto, noté a Dani algo serio, pero creo que la gente no llegaría a apreciarlo.

Abandoné el plató, y llegué a casa. Me puse cómoda y empecé a ver una serie que me acababa de descargar. Eran las 19:30, cuando escuché a mi móvil sonar, "Dani Martínez", leí en la pantalla. Pulsé el botón contestar de mi iPhone:

- ¿Si?
- Hola Anna, mira, he estado comprando unas cosas cerca de tu casa y me gustaría subir y hablar contigo un rato.
- Claro que sí Dani, sube cuando quieras.
- Ok Anna, pues estoy allí en cinco minutos.

Sonó el timbre, abrí la puerta y como esperaba, era Dani. Nos saludamos con dos besos y le invite a pasar. Iba vestido con una camiseta blanca, unos vaqueros y las converse, sin embargo yo estaba en pijama, por lo que tuve que aguantar su broma.

- Mira la abuela que guapa en pijama.

Yo le miré con una media sonrisa y nos empezamos a reír los dos. Dani sentó en el sofá, le pregunte que si quería tomar algo. Le traje una cocacola y me senté a su lado. Me enseñó lo que se había comprado, unas camisas y un pantalón de color negro.

- Muy guay todo Dani, me gusta.
- ¿Te acuerdas lo que te dije hace unas semanas sobre Cristina y yo?.- me dijo el cambiando radicalmente de tema.
- Sí, me acuerdo.
- Pues al final, lo hemos dejado.
- No me digas Dani.- dije yo, apesar de que algo suponía.
- ¿Pero que ha pasado?.- pregunté.
- Bueno, si te digo la verdad, desde que empezamos la relación, tenía la sensación de que no encajábamos mucho, como si ella no fuera la mujer que yo...
- Bueno Dani, no te preocupes.- le dije a la vez que le cogía la cara con mis manos y le dejaba dos besos en la mejilla.
- Te puede parecer raro Anna, pero siento alivio, como si me hubiera quitado un peso de encima.
- No digas eso hombre, pobre Cris.
- Ya sé que suena un poco fuerte pero es así, Anna.
- Pues si que estamos bien, primero yo con Miki y ahora tú con Cris.

Tras estas palabras mías, hubo un silencio un poco incomodo, y fui yo la que lo rompí.

- Bueno Daniel, te apetece quedarte a cenar y pedimos unas pizzas.- le dije mientras le sonreía.
- Pues vale abuela, me parece bien.

Estuvimos alrededor de una hora comiendo, riendo y hablando tranquilamente. Yo creo que era la primera vez que Dani venia a cenar a mi casa, y lo pasamos genial. Me ayudó a recoger la mesa antes de marcharse.

- Bueno abuela, me voy que tiene usted que irse a dormir.
- Eh!, que yo me acuesto muy tarde chaval.- le respondí dándole un golpecito en el brazo.
- Ay que loca tía.- dijo el en un tono de burla.

Nos reímos los dos, y ya si que nos despedimos, nos dimos dos besos y el me guiñó un ojo a la vez que sonreía. Ese gesto inconscientemente me hizo sacar una sonrisa. Que raro, estaríamos sintiendo algo el uno por el otro, o ese algo nunca dejó de existir...

lunes, 5 de marzo de 2012

Capítulo 2: Gracias a él

Después de pasar un buen rato con mis compañeros, me dispuse a abandonar el plató e irme a casa. Pasé por mi camerino, recogí mis cosas y me fui. Justamente cuando salía por la puerta escuché que alguien me llamaba, era Dani.

- Anna, Anna!.
- Dime Dani, ¿Qué pasa? .- contesté yo.
- Nada, simplemente quería preguntarte que si te querías venir a cenar esta noche con Flo y conmigo, así podrás relajarte un poco, ¿te apetece?
- Claro que sí! muchas gracias por invitarme.- dije con una sonrisa en la boca, el hecho de pasar un buen rato con estos grandes amigos me hacía muy feliz, especialmente en estos momentos.
- De nada guapa, si quieres a eso de las 21:00 me pasó por tu casa y vamos juntos hasta el restaurante.
- Vale.- dije yo mientras recibía un beso suyo en la mejilla.
- Luego te veo, Simon. - se despidió el.
- Adiós Dani!

Estaba muy contenta, pensaba que el día iba a ser mucho peor, pero gracias a Dani lo había conseguido sobrellevar bastante bien. Llegué a casa y me puse a ver un rato la tele para pasar el tiempo hasta que llegara la hora de arreglarme. Miré la hora, eran las 20:30, y decidí que era el momento de vestirme. Abrí el armario, saqué la ropa y me preparé. Escuché el timbre de mi móvil, era un toque de Dani que ya estaba en el portal, así que cogí mi chaqueta y bufanda y bajé a la calle. Allí estaba el, con una camisa de cuadros azules y blancos, sus vaqueros y sus inseparables converse. Caminamos juntos durante quince minutos hasta el restaurante. A lo largo del recorrido me lo había pasado genial con Dani, el sabía que necesitaba reírme, y eso, lo sabe hacer como nadie. Tanto es así que deseaba que no llegara el momento de encontrar el restaurante para poder pasar más tiempo con él mientras el frío de Madrid nos envolvía.

- Buenas noches chicos.- nos saludó Flo. - Vamos a cenar un poquito.

Entramos en el restaurante, el contraste de temperatura era notable y muy agradable.
Durante la cena, lo pasamos fenomenal, riéndonos y disfrutando como grandes amigos. Entre historias y risas, consideré que flo debía saber que Miki y yo habíamos roto, se lo conté todo, y como no podía ser de otra forma, el me dio todo su apoyo. Pero intenté que de este tema se hablara lo justo, quería pasármelo bien. Llegaron las 23:00.

- Bueno chicos, yo me voy a ir que tengo una mujer y un hijo y estas no son horas.- dijo Flo riéndose.
- Bueno Floren, nos vemos mañana.- dijo Dani a la vez que le chocaba la mano.
- Hasta mañana Flo!.- dije yo mientras me daba un abrazo y un beso.

Dani y yo alargamos un poco más la sobremesa, mientras hablabamos de nuestras cosas.

- Oye Dani, ¿Qué tal con Cris?.- pregunté extrañada, al recordar que Cris no había venido con él.
- Bien, seguimos juntos, pero...bueno, llevamos unas semanas que cada uno va un poco por su lado, digamos que regular.- contestó.

Tras esas palabras de Dani algo dentro de mí se alegró, pero ¿por qué?, me sentía mal por ese sentimiento tan egoísta por mi parte, Dani era mi amigo y siempre le desearía lo mejor.

Eran las 23:45, qué rápido pasaba el tiempo cuando estaba con Dani, me sentía agusto, me transmitía muchas cosas. Salimos a la calle, noté el frío rápidamente en mi cara. Dani me dijo que me acompañaba hasta casa y se lo agradecí ya que era un poco tarde. Ya en el portal de mi casa nos despedimos:

- Bueno Annita, ¿qué tal te lo has pasado?
- Muy bien Dani, muchas gracias por estos momentos.
 Sin darnos cuenta, ambos estuvimos mirándonos fijamente durante varios segundos, cuando sonó el móvil de Dani.

- Es Cris, no sé que querrá ahora.- dijo Dani un tanto enfadado.

Antes de que cogiera el móvil, nos dimos dos besos y nos despedimos. Había sido un momento extraño, saqué la llave y abrí la puerta del portal, mientras veía como Dani caminaba bajo la luz de las farolas, a la vez que hablaba por teléfono...





miércoles, 29 de febrero de 2012

Capítulo 1: La ruptura

Acababa de aterrizar en Madrid, después de pasar un fin de semana en Barcelona que sería difícil olvidar. Recogí mi equipaje y me dispuse a coger un taxi hacia casa. Estaba lloviendo y hacía un frio gélido aquella  noche de Febrero en Madrid. Paré un taxi, me subí y agradecí especialmente la calefacción del vehículo. Durante el trayecto recordé lo que había ocurrido estos dos días, Miki y yo habiamos acabado nuestra relación, es cierto que desde hace unas semanas, nuestro vínculo y complicidad se había apagando, hasta que llegó lo inevitable, la ruptura, ninguno de los dos estaba plenamente feliz, y yo sentía que Miki no era la persona que llenaba mi corazón.
Mientras yo seguía absorta en mis pensamientos, escuché una voz que me hizo regresar...

- Señorita, hemos llegado ya -.
- Si, perdone... Muchas gracias -. contesté rapidamente como desconcertada.

Salí del coche, pagué al taxista y entré en casa, estaba muy cansada ya que la noche anterior no había podido dormir nada... Eran las 22:30, me preparé una cena ligera y me tumbé en el sofá para relajarme y evadirme de todo viendo un poco la tele. El sueño me vencía y decidí que lo mejor era irme a la cama para estar bien en el programa de mañana, me puse el pijama, programé la alarma del despertador y me metí entre las sábanas, no tardé más de dos minutos en quedarme dormida...

Sonó la alarma del móvil, había dormido como nunca me sentía recuperada tras estas horas de sueño.
Me propuse que iba a olvidar lo ocurrido con Miki, pero era muy difícil, es normal, sin duda, un buen remedio para olvidarlo es irme al plató y ver las caras de mis compañeros. Me di una ducha mientras escuchaba algo de música, desayuné un par de tostadas con un vaso de leche, me vestí y salí de casa en dirección al plató.

- Hola Annita! Me saludó María. - ¿Qué tal el finde?
- Buenos días guapa, el finde, bueno... ya te cuento luego -. Respondí
- ¿Es con Miki, verdad?  - Me preguntó.
- Si... -. Respondí triste y agachando la cabeza.
- Bueno, pues luego me cuentas -. Me dio un abrazo y un beso y se despidió.

Maria supuso rapidamente lo que me pasaba porque ya le había contado que mi relación con Miki no pasaba por un buen momento durante estas últimas semanas. Llegué a mi camerino y vi el vestuario preparado para hoy, le eché un ojo al guión y me fui hacia maquillaje.
Si algún inconveniente tiene esta profesión, es que a pesar de tu estado de ánimo tienes que mostrar al público tu mejor sonrisa. El programa salió muy bien, como siempre, y yo como buena profesional disimule lo mejor que pude mis problemas.
Como siempre, después de cada programa, nos vamos todos a Flocución a charlar un rato. Entré en la sala, y tan sólo había llegado Dani.

- Hola Dani! -.
- Hola Annita!-. dijo el devolviendome el saludo.
Cerré la puerta y me senté a su lado.

- ¿Qué te pasa Anna?-.
- Na..nada, ¿Por qué lo preguntas?-. dije nerviosa.
- Anna, te conozco demasiado bien y desde hace mucho tiempo para saber que algo te pasa, y además soy tu amigo puedes contarme lo que quieras-.
Tras estas palabras de Dani le miré a los ojos, y noté como una lagrima que caía por mi mejilla me delataba. Le conté todo lo ocurrido, mientras el, comprensivo y atento me escuchaba, era la primera persona a la que se lo contaba ¿Por qué sería? . Tras contarle todo, se acercó a mi, y me abrazó muy fuerte durante varios segundos, yo también le abracé a él. Durante este abrazo, sentí una paz interna que me hizo olvidarme de todo, me transmitió una energía que nadie jamás había hecho. Después de abrazarme me dejo dos besos en mi mejilla empapada por las lagrimas y me cogió la mano.

- Tranquila, ¿vale?-. me dijo con esa sonrisa suya.
Asentí con la cabeza, y mirándole a los ojos le dije:

- Gracias Dani...