Había pasado una hora y ahí seguíamos los dos, en la misma postura, Dani ligeramente recostado en el pequeño sofá del camerino, y yo con mi cabeza sobre su pecho escuchando cada unos de los latidos de su corazón. Ninguno de los dos habia dicho nada en todo este tiempo, nos bastaba con sentir el calor de nuestros cuerpos. Se estaba haciendo tarde, noto como Dani me incorpora hacia delante.
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.
Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.
Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...
Aaau!!!! Que pide que pidee! quiero saberlo!! me lo huelo pero quiero q lo confirrrmeees! ^^ ENIAL EL CAP! SIGUIENTE! ;)
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