Termine de ducharme y salí rápidamente de casa en dirección al plató. Hacía frío y estaba lloviendo, así que cogí un paraguas para protegerme del agua. Era un día gris, totalmente contrario a mi estado de ánimo, que después de lo de ayer no podía ser mejor, me encontraba muy feliz y ojalá durara mucho más.Al llegar, fui directamente a la zona de camerinos, dónde me encontré con Flo que salía del suyo.
- Buenos días, Anna. Te brilla la mirada especialmente hoy.- dijo Flo a la vez que cerraba la puerta de su camerino.
- ¿Ah, si?, por algo será ¿no?- le sonreí y entré dentro a leerme el guión y a elegir la ropa que luciría hoy en el programa.
Sentada en el pequeño sofá, relajada y leyendo el guión, oigo que tres golpecitos a la puerta rompen el silencio.-Adelante...- al decirlo, veo como la cabeza de Dani asoma tímidamente por la puerta.
- ¿Puedo pasar?
- Claro que sí, pasa.- me muevo a un lado para dejarle hueco en el sillón. Cierra la puerta tras de sí y se sienta a mi lado, me da un beso en la boca. Habíamos pasado de amigos a novios de la noche a la mañana.
- Qué confianzas ya, ¿no?
- Después de lo de ayer, ¿por qué no?
- Pero te lo podrías currar un poco tio.- le dije para picarle, jejejeje, que mala soy...
- ¡Ah!, ¿quieres que me lo curre?, pues muy bien, esta tarde a las ocho y media paso por tu casa a recogerte...- se levanta y apoyado en el marco de la puerta me dice.- Ya sabes Simon, a las ocho y media estate preparada.- A ver donde me llevaba esta tarde...
Pasó el programa, salió perfecto y la complicidad entrea Dani y yo había sido mayor de lo habitual. Al acabar estuve hablando un rato con Flo, pasándomelo bien y riéndome de sus tonterías. Pero tenía prisa así que se marchó pronto, quedaba poca gente del equipo por allí, tampoco sabía donde estaba Dani. Pero al pasar por la redacción, allí estaba, charlando con algunos guionistas, les saludé alzando el brazo y fui a cambiarme para irme a casa.
Después de entretenerme un rato leyendo un libro, decidí vestirme para quedar con Dani. Elegí ir sencilla, unos vaqueros oscuros y una camiseta blanca que me dejaba medio hombro al descubierto. Acabé rápido porque ya venía peinada y maquillada del programa. Escucho el telefonillo...
- ¿Si?
- Anna, soy Dani, te espero abajo.
- Vale, bajo en un momento.
Me subo al coche, y ahora fui yo la que fui a darle un beso en los labios, pero me paro con su dedo índice en mi boca, me giró la cara y me besó en la mejilla.
- Aun no Annita...
Dani arrancó el coche, no sabía donde íbamos la verdad, estaba un poco nerviosa. Aprecié que nos alejábamos de la ciudad, así que supuse que me llevaría a un sitio tranquilo y sin mucha gente.
Por fin llegamos, era de noche, así que no puedo describir muy bien el lugar. Me cogió de la mano, y me guió hasta llegar a un parque precioso, con un pequeño lago en el centro. Había poca iluminación, pero la ideal para que el sitio fuera extraordinariamente romántico. Seguimos un camino, alumbrado por unas ténues luces, era precioso... estaba con la boca abierta y no podía articular palabra. Dejamos aquel camino, para adentrarnos entre los árboles, Dani me agarra fuerte para que no me caiga. Poco a poco veo al fondo el pequeño lago donde se reflejan las luces, nos paramos a tan solo un metro de la orilla. Muevo la cabeza de este a oeste para contemplar el paisaje, en el cual la luna y las estrellas se reflejaban en el agua haciéndole increiblemente bonito...
- ¿Te gusta el escenario, Simon?
- Jo, Dani, es precioso.- dije mirando al cielo.
- Que carita tienes ahora, jajajaja.
- Es que es muy bonito, ¡muchas gracias por traerme aquí!- me lanzo a sus brazos y nos abrazamos cariñosamente. Nos acabamos sentando sobre el césped, muy pegados, cuando noto que Dani coge mi mano, le miro a los ojos y me quedo callada...
- Ahora que estamos tú y yo solos en este sitio tan bonito, ¿Querría la señorita Simon ser mi novia?- me suelta una sonrisa, me acaba de matar, se había tomado muy a pecho lo de currarselo, si es que en el fondo es un romántico... Tardé en reaccionar, pero conseguí arrancar.
- Claro que sí señor Martínez.- me aproximo a el y cerrando los ojos, le beso... le beso suavemente, con mis brazos rodeándole el cuello. Se agarra a mi cintura y me vuelca hacia un lado, quedando los dos tumbados pero con nuestros labios unidos. Rodamos sobre el césped besándonos apasionadamente hasta quedar yo encima de él, separo mi boca unos milímetros - Eres genial, Dani...- mos volvemos a besar y assí seguíimos durante un rato más, liberando esa pasión que teníamos dentro...
Nos incorporamos, quedando sentados el uno al lado del otro, Dani pasa su brazo por mi cuello y me pega a su pecho.
- ¿Me lo he currado o no?
- Te lo has currado demasiado, me ha encantado.
- Entonces ya puedo darte besos cuando quiera, ¿no?
- Por supuesto cari...- le digo acomodandome entre sus brazos.
Me acaricia el pelo cuidadosamente, me relajo, me coloca el pelo detrás de mi oreja, y noto como sus labios se pegan a mi oído y me susurra algo...
- Te quiero, pequeña...
Al oír esto, fue inevitable contener la emoción y una lágrima de felicidad recorrió mi mejilla hasta caer sobre su pantalón...
jueves, 19 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
Capítulo 10: Así para siempre
"Estar a tu lado el resto de mi vida", eso es lo que pedí en mi interior a la vez que mordía la manzana y miraba a Dani a los ojos.
- Ya está....- le dije masticando el trozo de fruta y cediéndole la manzana.
- Perfecto.- cogió la manzana y desvió la mirada hacia el oscuro cielo.
- Ahora te toca a ti, ¿no?- le dije.
- ¿El qué?
- Pues pedir tu deseo...
- Es verdad, tienes razón...- apenas pasados unos segundos, Dani mordió la manzana.
- Que rápido lo has pensado...
- Tenía muy claro lo que quería, así que no he tenido que pensar nada...- me miró con una sonrisa y antes de volver a mirar hacia las estrellas, me guiñó un ojo.
Ante esto, se me escapó una sonrisilla y noté una sensación maravillosa, algo que no sabría explicar. Era tarde y debía irme a casa, mañana había programa y no era plan de trasnochar mucho.
- Bueno Daniel, creo que me voy a ir a casa ya, estoy muy cansada.
- No, espera.- Me cogió del brazo.
- ¿Qué pasa Dani?- le miré extrañada.
- No te vayas, quédate esta noche en mi casa, porfavor...
- Es.esto Dani, es... es que no tengo aqui nada de ropa ni pijama ni nada...
- Da igual mañana te acerco antes a tu casa y te cambias, hemos pasado una tarde increíble, quédate porfavor.- dijo Dani poniendo cara de niño.
Si os digo la verdad, estaba deseando decirle que sí, aunque solo tuviera la ropa que llevaba puesta.
- Bueno, vale....- veo que al decir esto le crece una sonrisa en la cara.
- Ven aquí anda...- le doy una abrazo, a la vez que el me deja varios besos sobre mi cuello.
- Anda Dani, vamos a entrar dentro que hace mucho frío.
-Pues sí, vamos...
Eran las doce y media de la madrugada, estaba muy cansada, me sale un bostezo, necesitaba meterme en la cama y descansar.
- ¿Tienes sueño abuela?- me dice al verme bostezar.
- Sí..- le digo con voz de niña pequeña.
- Pues vamos a dormir, pequeña.- apoya su mano en mi cintura y me lleva hasta su habitación.
- ¿Pe.pero dormimos los dos juntos?
- Claro, no pasa nada, no como tu que me mandaste a la cama esa pequeña y dura, jajajaja.
- Pero que tonto eres...- le dije mirándole de reojo.
- Muy bien, dormimos juntos, así que date la vuelta y no mires hasta que este metida en la cama que me voy a quitar la ropa.- como no tenía aquí el pijama, tenía que dormir en ropa interior.
- Jajajajaja, es verdad que no tienes pijama.- se da la vuelta y se pega a la pared.- Adelante Annita.
Me estoy quitando los pantalones, veo que Dani mueve ligeramente la cabeza.
- ¡Dani!, ni se te ocurra...
- Tranquila Anna, que solo me picaba el cuello, jajajaja.
- Si anda, no mientas Daniel...
Cuando estoy en bragas y sujetador, abro la cama, me meto dentro y me arropo hasta arriba. Cojo la camiseta que me acababa de quitar y se la tiro a la cabeza.
- Jajajajaja, ya esta...- le digo desde la cama. Cuando le tiro la camiseta, escucho su risa, la coge y me la tira el a mí.
- Pero tu no estabas tan cansada, eh Annita.
- Sí, lo estoy, así que cállate y déjame dormir.- me coloco de costado, y le doy la espalda durante unos segundos, luego me vuelvo a colocar boca arriba. Veo que está sin camiseta, y con los vaqueros medio desabrochados "Madre mía". Esa imágen dura poco y pasamos a otra mejor, se quita los pantalones, quedándose en boxers. A este le da igual, cuando estuvimos en Barcelona también entro así en mi habitación.
- Yo no puedo mirar pero tu si, ¿eh, Anna?
- Es que no me has avisado, Dani, jajajaja.
- Jajajajaja, tienes mucho morro tú.- Se tira a la cama, se arropa y apoyando la cabeza sobre su brazo, me mira desde arriba durante un rato.
- Estas preciosa, ¿lo sabías?
- Gracias...- levanto un poco la cabeza dándole un cálido beso en la boca y vuelvo a apoyar la cabeza en la almohada.
- Buenas noches, guapo...
- Que descanses, bonita...- noto como su brazo pasa por debajo de mi cuello acercándome hacia él hasta el punto en el que nuestras pieles empiezan a sentirse, a notar el calor el uno del otro. Apoyo mi cabeza en su hombro y siento que me da un beso en la frente. Ninguno de los dos dijo absolutamente nada, seguíamos en la misma postura, el sueño se apoderaba de mí, y poco a poco me fui quedando dormida entre sus brazos...
Veo que entra cierta claridad por la ventana, con los ojos medio abiertos intentando acostumbrarse a la luz, veo la hora en el móvil, las nueve y media. Giro la cabeza, Dani está dormido, me quedo mirándole un rato, "que mono esta dormidito". Salgo de la cama, me visto, tenía que irme a casa a ducharme y a cambiarme de ropa, pero antes iba a avisar a Dani. Me acerco a su lado de la cama y con el dedo índice le acaricio la mejilla, aproximo mi cabeza a su oído y muy bajito le digo...
- Dani... Dani, despierta... Dani, me voy a casa ¿vale?, luego te veo en el programa...
Veo como intenta desperezarse, me mira, estamos a escasos centímetros.
- Espera, me visto y te acerco a casa.- dijo incorporándose de la cama.
- No tranquilo, tu sigue durmiendo, no te preocupes.- le agarro del brazo tirándole hacia la cama.
- Que no Annita, que hace mucho frío ahora.
Se pone los vaqueros, una camiseta negra y se enfunda sus converse negras. Me hace un gesto con la cabeza y salímos del dormitorio. Bajamos al garaje, nos metemos en el coche y Dani me lleva hasta casa. Subo a mi piso y rápidamente me voy a la ducha, para no llegar tarde al programa. El agua caliente cae sobre mi, me relaja, y pienso en las horas que había pasado con Dani, me sale una sonrisa inconscientemente, fue genial, estaba feliz y quería que fuera así para siempre...
- Ya está....- le dije masticando el trozo de fruta y cediéndole la manzana.
- Perfecto.- cogió la manzana y desvió la mirada hacia el oscuro cielo.
- Ahora te toca a ti, ¿no?- le dije.
- ¿El qué?
- Pues pedir tu deseo...
- Es verdad, tienes razón...- apenas pasados unos segundos, Dani mordió la manzana.
- Que rápido lo has pensado...
- Tenía muy claro lo que quería, así que no he tenido que pensar nada...- me miró con una sonrisa y antes de volver a mirar hacia las estrellas, me guiñó un ojo.
Ante esto, se me escapó una sonrisilla y noté una sensación maravillosa, algo que no sabría explicar. Era tarde y debía irme a casa, mañana había programa y no era plan de trasnochar mucho.
- Bueno Daniel, creo que me voy a ir a casa ya, estoy muy cansada.
- No, espera.- Me cogió del brazo.
- ¿Qué pasa Dani?- le miré extrañada.
- No te vayas, quédate esta noche en mi casa, porfavor...
- Es.esto Dani, es... es que no tengo aqui nada de ropa ni pijama ni nada...
- Da igual mañana te acerco antes a tu casa y te cambias, hemos pasado una tarde increíble, quédate porfavor.- dijo Dani poniendo cara de niño.
Si os digo la verdad, estaba deseando decirle que sí, aunque solo tuviera la ropa que llevaba puesta.
- Bueno, vale....- veo que al decir esto le crece una sonrisa en la cara.
- Ven aquí anda...- le doy una abrazo, a la vez que el me deja varios besos sobre mi cuello.
- Anda Dani, vamos a entrar dentro que hace mucho frío.
-Pues sí, vamos...
Eran las doce y media de la madrugada, estaba muy cansada, me sale un bostezo, necesitaba meterme en la cama y descansar.
- ¿Tienes sueño abuela?- me dice al verme bostezar.
- Sí..- le digo con voz de niña pequeña.
- Pues vamos a dormir, pequeña.- apoya su mano en mi cintura y me lleva hasta su habitación.
- ¿Pe.pero dormimos los dos juntos?
- Claro, no pasa nada, no como tu que me mandaste a la cama esa pequeña y dura, jajajaja.
- Pero que tonto eres...- le dije mirándole de reojo.
- Muy bien, dormimos juntos, así que date la vuelta y no mires hasta que este metida en la cama que me voy a quitar la ropa.- como no tenía aquí el pijama, tenía que dormir en ropa interior.
- Jajajajaja, es verdad que no tienes pijama.- se da la vuelta y se pega a la pared.- Adelante Annita.
Me estoy quitando los pantalones, veo que Dani mueve ligeramente la cabeza.
- ¡Dani!, ni se te ocurra...
- Tranquila Anna, que solo me picaba el cuello, jajajaja.
- Si anda, no mientas Daniel...
Cuando estoy en bragas y sujetador, abro la cama, me meto dentro y me arropo hasta arriba. Cojo la camiseta que me acababa de quitar y se la tiro a la cabeza.
- Jajajajaja, ya esta...- le digo desde la cama. Cuando le tiro la camiseta, escucho su risa, la coge y me la tira el a mí.
- Pero tu no estabas tan cansada, eh Annita.
- Sí, lo estoy, así que cállate y déjame dormir.- me coloco de costado, y le doy la espalda durante unos segundos, luego me vuelvo a colocar boca arriba. Veo que está sin camiseta, y con los vaqueros medio desabrochados "Madre mía". Esa imágen dura poco y pasamos a otra mejor, se quita los pantalones, quedándose en boxers. A este le da igual, cuando estuvimos en Barcelona también entro así en mi habitación.
- Yo no puedo mirar pero tu si, ¿eh, Anna?
- Es que no me has avisado, Dani, jajajaja.
- Jajajajaja, tienes mucho morro tú.- Se tira a la cama, se arropa y apoyando la cabeza sobre su brazo, me mira desde arriba durante un rato.
- Estas preciosa, ¿lo sabías?
- Gracias...- levanto un poco la cabeza dándole un cálido beso en la boca y vuelvo a apoyar la cabeza en la almohada.
- Buenas noches, guapo...
- Que descanses, bonita...- noto como su brazo pasa por debajo de mi cuello acercándome hacia él hasta el punto en el que nuestras pieles empiezan a sentirse, a notar el calor el uno del otro. Apoyo mi cabeza en su hombro y siento que me da un beso en la frente. Ninguno de los dos dijo absolutamente nada, seguíamos en la misma postura, el sueño se apoderaba de mí, y poco a poco me fui quedando dormida entre sus brazos...
Veo que entra cierta claridad por la ventana, con los ojos medio abiertos intentando acostumbrarse a la luz, veo la hora en el móvil, las nueve y media. Giro la cabeza, Dani está dormido, me quedo mirándole un rato, "que mono esta dormidito". Salgo de la cama, me visto, tenía que irme a casa a ducharme y a cambiarme de ropa, pero antes iba a avisar a Dani. Me acerco a su lado de la cama y con el dedo índice le acaricio la mejilla, aproximo mi cabeza a su oído y muy bajito le digo...
- Dani... Dani, despierta... Dani, me voy a casa ¿vale?, luego te veo en el programa...
Veo como intenta desperezarse, me mira, estamos a escasos centímetros.
- Espera, me visto y te acerco a casa.- dijo incorporándose de la cama.
- No tranquilo, tu sigue durmiendo, no te preocupes.- le agarro del brazo tirándole hacia la cama.
- Que no Annita, que hace mucho frío ahora.
Se pone los vaqueros, una camiseta negra y se enfunda sus converse negras. Me hace un gesto con la cabeza y salímos del dormitorio. Bajamos al garaje, nos metemos en el coche y Dani me lleva hasta casa. Subo a mi piso y rápidamente me voy a la ducha, para no llegar tarde al programa. El agua caliente cae sobre mi, me relaja, y pienso en las horas que había pasado con Dani, me sale una sonrisa inconscientemente, fue genial, estaba feliz y quería que fuera así para siempre...
sábado, 7 de abril de 2012
Capítulo 9: Pide un deseo
Había pasado una hora y ahí seguíamos los dos, en la misma postura, Dani ligeramente recostado en el pequeño sofá del camerino, y yo con mi cabeza sobre su pecho escuchando cada unos de los latidos de su corazón. Ninguno de los dos habia dicho nada en todo este tiempo, nos bastaba con sentir el calor de nuestros cuerpos. Se estaba haciendo tarde, noto como Dani me incorpora hacia delante.
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.
Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.
Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.
Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.
Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...
miércoles, 4 de abril de 2012
Capítulo 8: Otra vez...
Los días pasaban, y parecía que la relación con Dani volvía a ser de normalidad, los dos habíamos olvidado ese momento del beso, y la vergüenza se disipó entre nosotros. Hacía un bonito día soleado, eran las doce del medoidía y pensé que sería buena idea ir a la parte de atrás del plató a leer el guión mientras tomó el sol... Con los folios en la mano salgo por la puerta, efectivamente hacia una temperatura muy agradable, camino hacia un lugar para sentarme, pero ¿un momento?, escucho unas voces a la vuelta de la esquina... son de Dani, pero... está con alguien más... joder, es Cristina. Me asomo un poco, y efectivamente ahí están los dos, Cristina sentada encima de Dani y muy acaramelados... No lo entiendo, pero no lo habían dejado, ¿pero si no la quería? definitivamente no entiendo a los tios... no sé de que va. No quería ver más, me di la vuelta y volví a mi camerino, tiré el guión, me senté en una silla, tenía mucha rabia interna ¿por qué le dije que lo nuestro no podía ser? ¿por qué lo dejé ir? joder... yo le quiero. Esa sensación rápidamente se transformó en lágrimas, que no pude guardarmelas, empecé a llorar... sola... durante un rato. Cuando ya me hube desahogado, me lavé un poco los ojos para que no pareciera que había llorado, y me fui a maquillaje.
Pasó el programa, durante el mismo, ni siquiera miré a Dani a la cara, incluso al acabar oí como me decía algo, pero le ignoré completamente, no tenía ganas de hablar con él. Me fui al camerino para cambiarme de ropa e irme a casa rápido. Alguien llama a la puerta, ni siquiera pregunta, abre la puerta, es Dani...
- Ahora no te me escapas, se puede saber por qué de la noche a la mañana ni siquiera me miras a la cara.- me dijo mientras cruzaba los brazos.
- Dani, déjame en paz ¿quieres?
- No, no te dejo en paz hasta que no me digas que coño te pasa.
- No me pasa nada.- le digo con un tono seco.
- Ah!, el hecho de que ni me mires desde que he entrado significa que no te pasa nada, pues muy bien Anna.- dijo con la intención de abrir la puerta e irse.
- Dani... espera, no te vayas.
- ¿Has vuelto con Cris?
- No...
- Entonces esta mañana, ¿qué hacíais?
- Joder, Anna... ¿es por eso?.
- Me dijiste que no la querías... pero si la quieres para otra cosa ¿no?
- Es simplemente mi amiga, estaba allí sentado y vino Cris y se sentó encima de mí, fue ella no fui yo.
- Y ¿qué hacías tu allí?
- Pues como hacía buen día pensé que tu sueles salir cuando hace buen tiempo a leer allí el guión, y estaba esperándote... solo eso.- agachó la cabeza...
- Joder Dani... lo siento, siento haber sido tan tonta.- me sentía fatal, no quería llorar, pero fue inevitable, mis ojos se inhundaron de lágrimas.
- Oye, pero por qué lloras.- me dijo acercándose y colocándose sus manos a ambos lados de mi cara, mientras que con los pulgares me quitaba las lágrimas.
- Lo siento Dani... perdoname.- le dije entre sollozos.
- Claro que te perdono tonta, como no te voy a perdonar.- me dijo ahora mientras me abrazaba, y yo enterraba mi cabeza en su cuello, oliendo la colonia de su piel... que bien huele...
Separo mi cabeza de su cuello, y nuestras miradas vuelven a encontarse a muy pocos centímetros.
- Te dije que no la quería, y no te mentí, porque la que quiero eres tú...
Tras estas bonitas palabras de Dani, me volví a emocionar, de mis ojos volvían a caer lágrimas, pero esta vez de alegría. Era inevitable... nos besamos, cada uno tenía sus manos apoyadas en la cintura del otro. Yo seguía llorando mientras me besaba, las lágrimas caían, y en el contacto de nuestras cabezas, mis lágrimas se pasaban a su mejilla y pasaban a ser sus lágrimas... El beso duraba y duraba, nuestras bocas tenían imán, no querían separarse, nuestras lenguas jugaban a la vez que nuestros cuerpos se estremecían, tenia la piel de gallina, le acaricio el brazo... el también. El beso termina, no decimos nada y sin que de tiempo a mirarnos, nos abrazamos...
Dani me separa unos centímetros, veo como sus ojos recorren cada punto de mi cara.
- Estás guapa hasta cuando lloras...- dijo con una sonrisilla en la cara.
-Ay Daniel...- pego la cabeza a su pecho.- Eres el único que mientras me besa me hace llorar...
- ¿Tan mal beso?.- dice apoyando su barbilla en mi cabeza.
- No tonto... lo haces genial, me ha encantado... otra vez.
Pasa un rato, y seguimos los dos juntos en el camerino, estamos sentados, Dani me limpia la cara manchada de tanto llorar. Me pasa su brazo por mi cuello y me acerca a él... siento su calor, me acaricia el pelo... me encanta, podría quedarme así para siempre...
Pasó el programa, durante el mismo, ni siquiera miré a Dani a la cara, incluso al acabar oí como me decía algo, pero le ignoré completamente, no tenía ganas de hablar con él. Me fui al camerino para cambiarme de ropa e irme a casa rápido. Alguien llama a la puerta, ni siquiera pregunta, abre la puerta, es Dani...
- Ahora no te me escapas, se puede saber por qué de la noche a la mañana ni siquiera me miras a la cara.- me dijo mientras cruzaba los brazos.
- Dani, déjame en paz ¿quieres?
- No, no te dejo en paz hasta que no me digas que coño te pasa.
- No me pasa nada.- le digo con un tono seco.
- Ah!, el hecho de que ni me mires desde que he entrado significa que no te pasa nada, pues muy bien Anna.- dijo con la intención de abrir la puerta e irse.
- Dani... espera, no te vayas.
- ¿Has vuelto con Cris?
- No...
- Entonces esta mañana, ¿qué hacíais?
- Joder, Anna... ¿es por eso?.
- Me dijiste que no la querías... pero si la quieres para otra cosa ¿no?
- Es simplemente mi amiga, estaba allí sentado y vino Cris y se sentó encima de mí, fue ella no fui yo.
- Y ¿qué hacías tu allí?
- Pues como hacía buen día pensé que tu sueles salir cuando hace buen tiempo a leer allí el guión, y estaba esperándote... solo eso.- agachó la cabeza...
- Joder Dani... lo siento, siento haber sido tan tonta.- me sentía fatal, no quería llorar, pero fue inevitable, mis ojos se inhundaron de lágrimas.
- Oye, pero por qué lloras.- me dijo acercándose y colocándose sus manos a ambos lados de mi cara, mientras que con los pulgares me quitaba las lágrimas.
- Lo siento Dani... perdoname.- le dije entre sollozos.
- Claro que te perdono tonta, como no te voy a perdonar.- me dijo ahora mientras me abrazaba, y yo enterraba mi cabeza en su cuello, oliendo la colonia de su piel... que bien huele...
Separo mi cabeza de su cuello, y nuestras miradas vuelven a encontarse a muy pocos centímetros.
- Te dije que no la quería, y no te mentí, porque la que quiero eres tú...
Tras estas bonitas palabras de Dani, me volví a emocionar, de mis ojos volvían a caer lágrimas, pero esta vez de alegría. Era inevitable... nos besamos, cada uno tenía sus manos apoyadas en la cintura del otro. Yo seguía llorando mientras me besaba, las lágrimas caían, y en el contacto de nuestras cabezas, mis lágrimas se pasaban a su mejilla y pasaban a ser sus lágrimas... El beso duraba y duraba, nuestras bocas tenían imán, no querían separarse, nuestras lenguas jugaban a la vez que nuestros cuerpos se estremecían, tenia la piel de gallina, le acaricio el brazo... el también. El beso termina, no decimos nada y sin que de tiempo a mirarnos, nos abrazamos...
Dani me separa unos centímetros, veo como sus ojos recorren cada punto de mi cara.
- Estás guapa hasta cuando lloras...- dijo con una sonrisilla en la cara.
-Ay Daniel...- pego la cabeza a su pecho.- Eres el único que mientras me besa me hace llorar...
- ¿Tan mal beso?.- dice apoyando su barbilla en mi cabeza.
- No tonto... lo haces genial, me ha encantado... otra vez.
Pasa un rato, y seguimos los dos juntos en el camerino, estamos sentados, Dani me limpia la cara manchada de tanto llorar. Me pasa su brazo por mi cuello y me acerca a él... siento su calor, me acaricia el pelo... me encanta, podría quedarme así para siempre...
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