- Anna, Anna... despierta dormilona que estamos llegando.
- ¿Ya?, que corto se me ha hecho.
- Jajajaja, normal te has pasado todo el trayecto durmiendo.
- Ya sabes que es por tu culpa...- le dije con una sonrisilla y mirándole de reojo.
- Jajajajaja, anda vámonos...
Cojo mi pequeña maleta y salimos del tren , aun estaba un poco adormilada. Dani ni siquiera llevaba equipaje porque no iba a pasar allí la noche, pero bueno ya sabéis lo que pasó...
- Anda abuela dejame que te lleve la maleta...
- Bueno si insistes.- le dije riéndome "pero que caballero".
Por fin salimos de la estación, deseaba llegar ya a mi casa. Así que me dispuse a coger uno de los taxis que había allí parados.
- Dani... creo que es hora de que nos vayamos a casa ¿no?.
- Si... pero no hace falta que cojas un taxi te acerco yo a casa que tengo el coche en el parking.
- Bue...bueno vale...
- Pues venga vamos.- dijo a la vez que apoyaba su mano derecha en mi espalda.
Bajamos al parking, yo le espero dentro del coche mientras el pagaba el ticket. Salimos del garaje con su coche blanco, el ambiente interior estaba acompañado por la música de la radio. A los cinco minutos de trayecto, en un atasco típico del centro de Madrid, Dani la apaga.
- Anna.... dijo en un tono serio.
- Dime...- giro la cabeza hacia mi izquierda.
- Yo creo que hay algo que pasó el otro día entre tú y yo... y aún no hemos hablado de ello.
- N...no se d..de que me hablas Dani.- le dije mintiendo que no sabía nada.
- Vamos Anna, claro que sabes de lo que hablo...
- No, no lo sé Dani...- miro hacia otro lado, evitandole la mirada.
- Vale... muy bien, no sabes de lo que hablo, perfecto, pero porfavor, podrías decirme que no sabes de lo que hablo mirándome a los ojos...
Noto como mi corazón comienza a acelerarse, "¿pero por qué me hace esto?"
- ¡Vale Dani joder, ya se que hablas del beso, y no sé por qué pasó, así que no me lo pongas más difícil, ¿vale?
- ¿Qué te crees que para mi es fácil?, lo que sé es que las cosas no pasan porque sí, no es casualidad.
- No sé si esto pasó porque si Dani... lo que sé es que hay cosas que no pueden pasar más... y esta es una de ellas.
- Muy bien... perfecto.- dijo Dani con cara de resignación.
- Por lo menos dime que te gustó.- me dijo.
Pero como me puede preguntar eso ahora, evidentemente no le respondí, un "Sí" sería un problema y un "No", una mentira...
Por fin salimos del atasco, y en poco tiempo llegamos a mi casa, ahora se avecinaba un problema, la despedida...
- Bueno Dani... nos vemos mañana.
El solo asintió con la cabeza tristemente, con la mirada fija en el volante. Me siento fatal, yo estoy igual que el, me deshago del cinturón y le doy un abrazo... largo, y dos besos en la mejilla, el también me da un beso pero en el cuello "de verdad este chico..." Antes de separarme de él, acerco mi boca a su oído y le digo: "No me gustó... me encantó". Veo como de su boca florece una sonrisa y me dice: "Nos vemos mañana".
Me bajo del coche y saco las llaves para abrir el portal, nos miramos por última vez, mientras el coche de Dani se va marchando lentamente. Me sentía extraña, es cierto que el sentimiento por Dani siempre había estado ahí latente, pero ahora estaba despertando... No sabía qué hacer, estaba confundida, iría a más o se quedaría en un simple hecho.
Me di una ducha para relajarme, cené algo ligero, y vi algo en la tele para olvidarme un poco de todo, pero no podía quitarme la imagen del banco de Barcelona, el y yo solos... y el beso...
"Pipipipipi" Mierda el despertador, hoy tocaba programa. Me preparé y salí de casa en dirección al plató, estaba nerviosa, ¿Por qué? ¿Sería por qué volvía a ver a Dani? Espero que nadie se hubiera enterado de que estuvimos juntos en Barcelona. Llegué a mi camerino, me senté y comencé a leer el guión, pero no estaba centrada, no paraba de pensar en él...
jueves, 29 de marzo de 2012
martes, 27 de marzo de 2012
Capítulo 6: Para estar contigo
Ahí seguíamos los dos, sin decir nada. Yo esperaba un taxi que me llevara a casa, pero Dani, ¿Por qué seguía aqui?
- Anna, sabes una cosa.- dijo Dani rompiendo el silencio y medio riéndose
- Dime Dani...
- Que tenía que haber cogido el AVE hacia Madrid a las 23:00.- me confesó a la vez que se rascaba la nuca.
- ¿Como?, pero Dani, tu eres tonto, entonces para que me dices que vayamos a cenar y luego de fiesta.
- Bueno... tranquila, intentaré buscar una habitación en un hotel.
- No hombre, si quieres... pue...puedes venirte a mi casa.- dije timidamente, pero como le iba a dejar que se fuera a estas horas a buscar un hotel teniendo yo aquí casa.
- Vale... te lo agradezco, muchas gracias Anna.
- De nada tonto, pero podrias tener un poco mas de cabeza.- le dije medio regañandole.
- Tienes razón, pero es que me apetecía estar cont...-
El taxi llegó, yo me acerqué a pararlo, y le hice a Dani una señal con el brazo para que viniera. Durante el trayecto nadie dijo nada, teníamos vergüenza por lo que había pasado, y encima yo le invito a mi casa, es que parezco tona de verdad .... Subimos al piso, nos quitamos las chaquetas, yo primero entro al baño, me lavó los dientes y cuando salgo Dani sigue en el mismo sitio, pobre, no sabe que hacer.
- Bueno Dani... me ayudas a preparar la cama de invitados.- no puedo evitar soltar una sonrisilla.
- Claro que si Anna, vamos.
Colocamos las sábanas y la manta los dos, acabamos muy rápido. Dani se sentó y se tiró de espaldas a la cama. Yo me disponía a irme ya a mi habitación, pero antes apoyándome en el marco de la puerta le digo:
- Dani...
- ¿Si?.- dice levantando un poquito la cabeza.
- Que descanses... buenas noches...
- Que descanses tu también Annita... buenas noches.
Con estas palabras, le cierro la puerta y me voy a mi cuarto, me pongo el pijama y me meto en la cama, estaba muy cansada y no tarde más de cinco minutos en quedarme dormida...
"¡Toc, toc, toc!", me despierto, miro a la puerta, y esta Dani... en calzoncillos boxers, "pero que hace este, como se atreve a entrar así, que confianza".
- ¡Buenos días Anna!, al fin te despiertas hija, oye, una cosa ¿puedo usar la ducha?
- Joder Dani, y para eso me despiertas, pues claro que puedes.- me doy la vuelta y cojo la postura para volver a dormirme.
- ¡Pero abuela, no te vuelvas a dormir!
Se sube a la cama y me empieza a revolver el pelo...
- ¡Dani, quita déjame dormir!
- Jajajajajaja
Ahora coge la sábana y me desarropa.
- ¡Jo Dani!, que hace frío.- me pongo de rodillas y le agarró el brazo, empezamos a forcejear, intento hacerle cosquillas, pero el me puede y acabo tumbada bocaarriba en la cama... Dani tranquilamente se baja de la cama, yo sigo en la misma postura, veo que coge la sábana y me vuelve a arropar, me frota el brazo para que entre en calor y con su dedo índice me acaricia la mejilla... puff, que mono...
- Anda, sigue durmiendo que me voy a dar una ducha.- me dice sonriendo.
- Vale...- le digo con voz dulce, mientras el cierra la puerta con esa sonrisa suya.
Después de que Dani se duchara, entré yo, me duché también, me arreglé el pelo y me maquillé un poquito. Cuando salí, el estaba sentado en el sofá viendo la tele.
- Dani, hago las camas y ahora desayunamos, ¿si?
- No tranquila, ya las he hecho yo.
- Ah guay!, entonces vamos a desayunar.- pero que atento es de verdad...
Desayumanos tranquilamente, y salimos los dos en dirección a la estación para coger el AVE, tuvimos que esperar una hora, pero ya estábamos sentados dentro esperando a que el tren comenzara a moverse.
- ¡Jo Dani!, tengo sueño y es por tu culpa.
- Jajajajajaja, ni que te hubiera despertado a las siete de la mañana.
- Pues casi....
- Jajajajaja, pero si eran las once y media, Anna.
- Anda cállate tonto...- le miro y nos empezamos a reír los dos.
- Oye... muchas gracias por dejarme dormir en tu casa.
- De nada . . .anda que si no es por mi hubieras dormido en la calle, jajajajaja
- Jajajajajaja, pero que boba eres-
El tren empieza a moverse, y con la cabeza apoyada en la ventana comienzo a quedarme dormida...
- Anna, sabes una cosa.- dijo Dani rompiendo el silencio y medio riéndose
- Dime Dani...
- Que tenía que haber cogido el AVE hacia Madrid a las 23:00.- me confesó a la vez que se rascaba la nuca.
- ¿Como?, pero Dani, tu eres tonto, entonces para que me dices que vayamos a cenar y luego de fiesta.
- Bueno... tranquila, intentaré buscar una habitación en un hotel.
- No hombre, si quieres... pue...puedes venirte a mi casa.- dije timidamente, pero como le iba a dejar que se fuera a estas horas a buscar un hotel teniendo yo aquí casa.
- Vale... te lo agradezco, muchas gracias Anna.
- De nada tonto, pero podrias tener un poco mas de cabeza.- le dije medio regañandole.
- Tienes razón, pero es que me apetecía estar cont...-
El taxi llegó, yo me acerqué a pararlo, y le hice a Dani una señal con el brazo para que viniera. Durante el trayecto nadie dijo nada, teníamos vergüenza por lo que había pasado, y encima yo le invito a mi casa, es que parezco tona de verdad .... Subimos al piso, nos quitamos las chaquetas, yo primero entro al baño, me lavó los dientes y cuando salgo Dani sigue en el mismo sitio, pobre, no sabe que hacer.
- Bueno Dani... me ayudas a preparar la cama de invitados.- no puedo evitar soltar una sonrisilla.
- Claro que si Anna, vamos.
Colocamos las sábanas y la manta los dos, acabamos muy rápido. Dani se sentó y se tiró de espaldas a la cama. Yo me disponía a irme ya a mi habitación, pero antes apoyándome en el marco de la puerta le digo:
- Dani...
- ¿Si?.- dice levantando un poquito la cabeza.
- Que descanses... buenas noches...
- Que descanses tu también Annita... buenas noches.
Con estas palabras, le cierro la puerta y me voy a mi cuarto, me pongo el pijama y me meto en la cama, estaba muy cansada y no tarde más de cinco minutos en quedarme dormida...
"¡Toc, toc, toc!", me despierto, miro a la puerta, y esta Dani... en calzoncillos boxers, "pero que hace este, como se atreve a entrar así, que confianza".
- ¡Buenos días Anna!, al fin te despiertas hija, oye, una cosa ¿puedo usar la ducha?
- Joder Dani, y para eso me despiertas, pues claro que puedes.- me doy la vuelta y cojo la postura para volver a dormirme.
- ¡Pero abuela, no te vuelvas a dormir!
Se sube a la cama y me empieza a revolver el pelo...
- ¡Dani, quita déjame dormir!
- Jajajajajaja
Ahora coge la sábana y me desarropa.
- ¡Jo Dani!, que hace frío.- me pongo de rodillas y le agarró el brazo, empezamos a forcejear, intento hacerle cosquillas, pero el me puede y acabo tumbada bocaarriba en la cama... Dani tranquilamente se baja de la cama, yo sigo en la misma postura, veo que coge la sábana y me vuelve a arropar, me frota el brazo para que entre en calor y con su dedo índice me acaricia la mejilla... puff, que mono...
- Anda, sigue durmiendo que me voy a dar una ducha.- me dice sonriendo.
- Vale...- le digo con voz dulce, mientras el cierra la puerta con esa sonrisa suya.
Después de que Dani se duchara, entré yo, me duché también, me arreglé el pelo y me maquillé un poquito. Cuando salí, el estaba sentado en el sofá viendo la tele.
- Dani, hago las camas y ahora desayunamos, ¿si?
- No tranquila, ya las he hecho yo.
- Ah guay!, entonces vamos a desayunar.- pero que atento es de verdad...
Desayumanos tranquilamente, y salimos los dos en dirección a la estación para coger el AVE, tuvimos que esperar una hora, pero ya estábamos sentados dentro esperando a que el tren comenzara a moverse.
- ¡Jo Dani!, tengo sueño y es por tu culpa.
- Jajajajajaja, ni que te hubiera despertado a las siete de la mañana.
- Pues casi....
- Jajajajaja, pero si eran las once y media, Anna.
- Anda cállate tonto...- le miro y nos empezamos a reír los dos.
- Oye... muchas gracias por dejarme dormir en tu casa.
- De nada . . .anda que si no es por mi hubieras dormido en la calle, jajajajaja
- Jajajajajaja, pero que boba eres-
El tren empieza a moverse, y con la cabeza apoyada en la ventana comienzo a quedarme dormida...
miércoles, 21 de marzo de 2012
Capítulo 5: Habló el corazón
Barcelona estaba preciosa, y Dani y yo teníamos la suerte de estar disfrutando de ella aquella fría noche. Eran las 23:00, y nos paramos a cenar en un restaurante que yo ya había frecuentado anteriormente. Una vez dentro, nos sentamos en una pequeña mesa, el uno enfrente del otro...
- Bueno Annita, aconsejame qué pedir aquí
- Yo he venido unas cuantas veces y te puedo decir que lo mejor de aquí son las carnes
Echamos un ojo al menú, y los dos acabamos pidiendo lo mismo, un solomillo con patatas panaderas.
- ¿Qué tal llevas lo de Miki?
- Bueno... poco a poco lo voy asumiendo...- "sobretodo gracias a ti" esto sólo lo pensé.
- ¿Y tú qué tal? - le pregunté yo ahora
- Bastante bien como ya te comenté el otro día.- me respondió a la vez que se iba a meter un trozo de carne en la boca, pero este se le cayó y mordió el tenedor. Yo le miré y sólo pude reírme de él.
- Jajajaja, qué tontuno eres, ¿que, estaba rico el tenedor? jejejeje
- ¡Ah!, ¿Que no te ha pasado esto nunca, no? ¿¡Ah, no!?
- Sí, si me ha pasado, pero es que me ha hecho gracia tu cara.- dije riéndome
- Qué boba eres Annita.- dijo con una sonrisilla
- Anda, échame un poco de vino.- le dije
- ¡Uhh!, vas a tope eh abuela.
- ¡Dani!... cállate.- le regañé dulcemente.
La cena continuó, y nosotros seguímos hablando tranquilamente cosas sin importancia. Acabamos de comernos el postre y decidimos irnos, no sin antes pagar la cuenta.
- A ver Annita, dime cuánto es que te voy a invitar.
- No Dani, de eso nada lo pagamos a medias-
- Chssst, calla déjame pagar a mi. luego me invitas tu a una copa.- me dijo alzando la mirada de su cartera y riéndose.
Salimos del restaurante después de hacernos unas fotos con unos fans que había en una mesa cercana a la nuestra.
- Bueno Anna, vamos a bailar un poco, ¿no?.- me dijo cogiéndome la mano y moviéndome el brazo de adelante a atrás.
- Claro que sí Dani, que estamos hoy loquísimos.- dije a la vez que nos reíamos los dos.
Entramos en una de las discotecas más famosas de la ciudad. Pasaba el tiempo, y nosotros lo estábamos pasando genial, bailando, riendo y bebiendo...
Llegaron las 04:00 am, y ya estábamos un poco cansados.
- Dani, ¿nos vamos ya?.- dije acercándome a su oído.
- Vale, que ya estoy un poco cansado.
Cuando salimos, la temperatura había bajado notablemente, y noté un escalofrío.
- ¿Tienes frío?- me preguntó.
- Un poco...- dje acurrucandome entre mis brazos.
- Tranquila...- me puso su brazo por encima y se pegó a mi cuerpo.
Y así es como Dani me acompañó a coger un taxi, agarrados los dos buscando apoyo, posiblemente debido al efecto del alcohol. Mientras esperábamos a que pasara alguno, nos sentamos en un banco, sin nadie, vacío en aquella fría noche. Inconscientemente dejé apoyar mi cabeza sobre su hombro debido al cansancio, pero pronto me dí cuenta y la alcé rápidamente.
- No, no te preocupes, puedes apoyarte.
Con ésta frase flotando en el aire nuestras miradas se encuentran...otra vez...Mientras me perdía en sus ojos, aprecié como su cara se acercaba hacia mi mientras sus ojos se iban entrecerrando buscando mi boca. Si hubiera estado sobria, a lo mejor le hubiera separado, pero el alcohol rompió esa vergüenza, cerré los ojos... y le esperé. Noté como la piel de nuestros labios se rozaban poco a poco, primero timidamente y luego yendo a más... me estremecí... era maravilloso... noté como mi respiración se relajaba mientras me perdía en sus labios. Dani abre un poco la boca, le beso su labio inferior, y timidamente nuestras lenguas se van entrelazando... el coloca su mano sobre mi pierna y yo le acaricio la cara. mientras el beso continúa. Me gustaría poder parar el tiempo para que este momento fuera eterno. El beso llegaba a su fin, con pequeños picos nos vamos separando, y tras un tiempo el aire volvía a correr entre nosotros y mirando al suelo le digo.
- ¿Que ha pasado Dani?
- Lo que el corazón nos pedía, Anna.- me dice colocando su mano en mi barbilla y alzándome la cara.
- Esto es una locura Dani, no puede volver a pasar y no puede ir a más, y sabes por qué...
El alcohol había anulado en esos momentos a la razón, y había dejado solo al corazón, por eso pasó lo que pasó....
- Bueno Annita, aconsejame qué pedir aquí
- Yo he venido unas cuantas veces y te puedo decir que lo mejor de aquí son las carnes
Echamos un ojo al menú, y los dos acabamos pidiendo lo mismo, un solomillo con patatas panaderas.
- ¿Qué tal llevas lo de Miki?
- Bueno... poco a poco lo voy asumiendo...- "sobretodo gracias a ti" esto sólo lo pensé.
- ¿Y tú qué tal? - le pregunté yo ahora
- Bastante bien como ya te comenté el otro día.- me respondió a la vez que se iba a meter un trozo de carne en la boca, pero este se le cayó y mordió el tenedor. Yo le miré y sólo pude reírme de él.
- Jajajaja, qué tontuno eres, ¿que, estaba rico el tenedor? jejejeje
- ¡Ah!, ¿Que no te ha pasado esto nunca, no? ¿¡Ah, no!?
- Sí, si me ha pasado, pero es que me ha hecho gracia tu cara.- dije riéndome
- Qué boba eres Annita.- dijo con una sonrisilla
- Anda, échame un poco de vino.- le dije
- ¡Uhh!, vas a tope eh abuela.
- ¡Dani!... cállate.- le regañé dulcemente.
La cena continuó, y nosotros seguímos hablando tranquilamente cosas sin importancia. Acabamos de comernos el postre y decidimos irnos, no sin antes pagar la cuenta.
- A ver Annita, dime cuánto es que te voy a invitar.
- No Dani, de eso nada lo pagamos a medias-
- Chssst, calla déjame pagar a mi. luego me invitas tu a una copa.- me dijo alzando la mirada de su cartera y riéndose.
Salimos del restaurante después de hacernos unas fotos con unos fans que había en una mesa cercana a la nuestra.
- Bueno Anna, vamos a bailar un poco, ¿no?.- me dijo cogiéndome la mano y moviéndome el brazo de adelante a atrás.
- Claro que sí Dani, que estamos hoy loquísimos.- dije a la vez que nos reíamos los dos.
Entramos en una de las discotecas más famosas de la ciudad. Pasaba el tiempo, y nosotros lo estábamos pasando genial, bailando, riendo y bebiendo...
Llegaron las 04:00 am, y ya estábamos un poco cansados.
- Dani, ¿nos vamos ya?.- dije acercándome a su oído.
- Vale, que ya estoy un poco cansado.
Cuando salimos, la temperatura había bajado notablemente, y noté un escalofrío.
- ¿Tienes frío?- me preguntó.
- Un poco...- dje acurrucandome entre mis brazos.
- Tranquila...- me puso su brazo por encima y se pegó a mi cuerpo.
Y así es como Dani me acompañó a coger un taxi, agarrados los dos buscando apoyo, posiblemente debido al efecto del alcohol. Mientras esperábamos a que pasara alguno, nos sentamos en un banco, sin nadie, vacío en aquella fría noche. Inconscientemente dejé apoyar mi cabeza sobre su hombro debido al cansancio, pero pronto me dí cuenta y la alcé rápidamente.
- No, no te preocupes, puedes apoyarte.
Con ésta frase flotando en el aire nuestras miradas se encuentran...otra vez...Mientras me perdía en sus ojos, aprecié como su cara se acercaba hacia mi mientras sus ojos se iban entrecerrando buscando mi boca. Si hubiera estado sobria, a lo mejor le hubiera separado, pero el alcohol rompió esa vergüenza, cerré los ojos... y le esperé. Noté como la piel de nuestros labios se rozaban poco a poco, primero timidamente y luego yendo a más... me estremecí... era maravilloso... noté como mi respiración se relajaba mientras me perdía en sus labios. Dani abre un poco la boca, le beso su labio inferior, y timidamente nuestras lenguas se van entrelazando... el coloca su mano sobre mi pierna y yo le acaricio la cara. mientras el beso continúa. Me gustaría poder parar el tiempo para que este momento fuera eterno. El beso llegaba a su fin, con pequeños picos nos vamos separando, y tras un tiempo el aire volvía a correr entre nosotros y mirando al suelo le digo.
- ¿Que ha pasado Dani?
- Lo que el corazón nos pedía, Anna.- me dice colocando su mano en mi barbilla y alzándome la cara.
- Esto es una locura Dani, no puede volver a pasar y no puede ir a más, y sabes por qué...
El alcohol había anulado en esos momentos a la razón, y había dejado solo al corazón, por eso pasó lo que pasó....
viernes, 16 de marzo de 2012
Capítulo 4: Lejos de Madrid
La semana había acabado, y este fin de semana decidí que iba a pasarlo en Barcelona con mis padres, hacia tiempo que no les veía. Salí del plató, disponiéndome de mis compañeros y deseándoles que pasaran un buen fin de semana. Primero me pase por casa para recoger el equipaje que previamente había preparado y tomé un taxi hacia el aeropuerto de Barajas dirección Barcelona.
Al día siguiente, a eso de media mañana me vino a la cabeza un recuerdo del programa del viernes en el que Dani había dicho que actuaba en Barcelona con su espectáculo "Rechace imitaciones", así que como no tenia nada planeado llamé a Dani a ver si me podía conseguir una entrada...
- Hola Dani.
- Hombre Anna, cómo estas? buenos días.
- Buenos días, nada, te llamaba para preguntarte si me conseguirías una entrada para tu espectáculo de esta noche para verte por enésima vez.- dije con voz de niña buena.
- Jajajaja, claro que sí Anna, cuenta con ella, te pasas por la parte de atrás del teatro, entramos al camerino y te la doy.
- Muy bien Dani, pues muchas gracias, luego te veo.- me despedí.
- Venga, hasta luego Annita.
Por qué sería que habiéndole visto tantas veces hoy lo haría de nuevo, el pensamiento de ir a verle esta noche se me pasó por la cabeza y apenas lo medité, sin darme cuenta estaba llamándole para conseguir un pase...
Eran las 20:30, y Dani y yo íbamos hacia su camerino a por mi entrada.
- Que pasa Anna que te aburrías? me dijo el.
- Sí, no tenía nada que hacer y he dicho, pues voy a ver a mi amigo Dani otra vez.
- Oye, cuando acabe te pasas por camerinos y nos vemos un rato, ¿vale?- me dijo Dani
- Vale, perfecto, luego me paso.
Le desee suerte, aunque no la necesita porque siempre lo hacía genial, y me fui a mi asiento. Tras una hora y media de espectáculo de risa continua, me dirigí a su camerino como habíamos acordado. Al verle chocamos las manos y le dije...
- Lo has petado tio.
- Muchas gracias guapa.- dijo riéndose
El camerino era muy amplio, y estuvimos hablando durante un rato, hasta que se nos acabaron los temas. El se me quedó mirando, y yo que miraba hacia otro sitio me encontré con sus ojos, y le aguanté la mirada, era tan... bueno, digamos que me cautivó... otra vez. Cada uno estaba perdido en los ojos del otro, cuando empecé a notar que nuestras caras se acercaban como imanes buscando la boca...
- Dani, el director del teatro quiere hablar contigo para aclarar unas cosas- dijo Juanpe abriendo la puerta.
Ambos nos separamos rápidamente, nerviosos y con miedo por lo que iba a pasar si Juanpe no hubiera entrado por esa puerta. Dani se levantó rápidamente, y me dijo que volvía en cinco minutos. Y así fue, al poco tiempo Dani regresó.
- Bueno Anna, nos tenemos que ir que va a empezar la siguiente función y hay que dejar libre esto.
Salimos a la calle, sin practicamente hablarnos, los dos sabíamos lo que casi pasa, hasta que Dani rompió el hielo.
- Te apetece que vayamos a cenar y me enseñas como es la noche catalana.- dijo con una sonrisa pícara.
- Vale.- dije yo con una sensación de alivio.
Aún seguía nerviosa, a pesar de conocerle desde hace mucho tiempo...
Al día siguiente, a eso de media mañana me vino a la cabeza un recuerdo del programa del viernes en el que Dani había dicho que actuaba en Barcelona con su espectáculo "Rechace imitaciones", así que como no tenia nada planeado llamé a Dani a ver si me podía conseguir una entrada...
- Hola Dani.
- Hombre Anna, cómo estas? buenos días.
- Buenos días, nada, te llamaba para preguntarte si me conseguirías una entrada para tu espectáculo de esta noche para verte por enésima vez.- dije con voz de niña buena.
- Jajajaja, claro que sí Anna, cuenta con ella, te pasas por la parte de atrás del teatro, entramos al camerino y te la doy.
- Muy bien Dani, pues muchas gracias, luego te veo.- me despedí.
- Venga, hasta luego Annita.
Por qué sería que habiéndole visto tantas veces hoy lo haría de nuevo, el pensamiento de ir a verle esta noche se me pasó por la cabeza y apenas lo medité, sin darme cuenta estaba llamándole para conseguir un pase...
Eran las 20:30, y Dani y yo íbamos hacia su camerino a por mi entrada.
- Que pasa Anna que te aburrías? me dijo el.
- Sí, no tenía nada que hacer y he dicho, pues voy a ver a mi amigo Dani otra vez.
- Oye, cuando acabe te pasas por camerinos y nos vemos un rato, ¿vale?- me dijo Dani
- Vale, perfecto, luego me paso.
Le desee suerte, aunque no la necesita porque siempre lo hacía genial, y me fui a mi asiento. Tras una hora y media de espectáculo de risa continua, me dirigí a su camerino como habíamos acordado. Al verle chocamos las manos y le dije...
- Lo has petado tio.
- Muchas gracias guapa.- dijo riéndose
El camerino era muy amplio, y estuvimos hablando durante un rato, hasta que se nos acabaron los temas. El se me quedó mirando, y yo que miraba hacia otro sitio me encontré con sus ojos, y le aguanté la mirada, era tan... bueno, digamos que me cautivó... otra vez. Cada uno estaba perdido en los ojos del otro, cuando empecé a notar que nuestras caras se acercaban como imanes buscando la boca...
- Dani, el director del teatro quiere hablar contigo para aclarar unas cosas- dijo Juanpe abriendo la puerta.
Ambos nos separamos rápidamente, nerviosos y con miedo por lo que iba a pasar si Juanpe no hubiera entrado por esa puerta. Dani se levantó rápidamente, y me dijo que volvía en cinco minutos. Y así fue, al poco tiempo Dani regresó.
- Bueno Anna, nos tenemos que ir que va a empezar la siguiente función y hay que dejar libre esto.
Salimos a la calle, sin practicamente hablarnos, los dos sabíamos lo que casi pasa, hasta que Dani rompió el hielo.
- Te apetece que vayamos a cenar y me enseñas como es la noche catalana.- dijo con una sonrisa pícara.
- Vale.- dije yo con una sensación de alivio.
Aún seguía nerviosa, a pesar de conocerle desde hace mucho tiempo...
martes, 13 de marzo de 2012
Capítulo 3: ¿Un juego del destino?
Eran las 12:00, iba en direccion al plató cada día olvidando poco a poco lo ocurrido con Miki. Entré en el edificio, pasé por la redacción donde se encontraban los guionistas preparando el programa de hoy, y llegué a la zona de camerinos, cuando unas voces me sorprendieron. No sabía exactamente de dónde provenían, intente focalizarlas y supe que venían de el camerino de Dani. Estaba discutiendo con alguien. Yo cual espía detrás de la puerta me di cuenta de que discutía con Cristina, pero no sabia por qué, no conseguía escuchar del todo bien. Tras unos minutos, decidí irme por si alguien me viera o salieran Cristina o Dani del camerino y me encontraran escuchando una conversacion ajena.
Empezó el programa y como cada día, cada uno estaba preparado en su zona de salida, esperando a que Flo nos presentara. Era el momento de entrar, yo le di un beso a flo, Dani chocó la mano con él y luego se dirigió hacia mi y me dio un largo abrazo, tal es así que Flo tuvo que separarle. El programa salió perfecto, noté a Dani algo serio, pero creo que la gente no llegaría a apreciarlo.
Abandoné el plató, y llegué a casa. Me puse cómoda y empecé a ver una serie que me acababa de descargar. Eran las 19:30, cuando escuché a mi móvil sonar, "Dani Martínez", leí en la pantalla. Pulsé el botón contestar de mi iPhone:
- ¿Si?
- Hola Anna, mira, he estado comprando unas cosas cerca de tu casa y me gustaría subir y hablar contigo un rato.
- Claro que sí Dani, sube cuando quieras.
- Ok Anna, pues estoy allí en cinco minutos.
Sonó el timbre, abrí la puerta y como esperaba, era Dani. Nos saludamos con dos besos y le invite a pasar. Iba vestido con una camiseta blanca, unos vaqueros y las converse, sin embargo yo estaba en pijama, por lo que tuve que aguantar su broma.
- Mira la abuela que guapa en pijama.
Yo le miré con una media sonrisa y nos empezamos a reír los dos. Dani sentó en el sofá, le pregunte que si quería tomar algo. Le traje una cocacola y me senté a su lado. Me enseñó lo que se había comprado, unas camisas y un pantalón de color negro.
- Muy guay todo Dani, me gusta.
- ¿Te acuerdas lo que te dije hace unas semanas sobre Cristina y yo?.- me dijo el cambiando radicalmente de tema.
- Sí, me acuerdo.
- Pues al final, lo hemos dejado.
- No me digas Dani.- dije yo, apesar de que algo suponía.
- ¿Pero que ha pasado?.- pregunté.
- Bueno, si te digo la verdad, desde que empezamos la relación, tenía la sensación de que no encajábamos mucho, como si ella no fuera la mujer que yo...
- Bueno Dani, no te preocupes.- le dije a la vez que le cogía la cara con mis manos y le dejaba dos besos en la mejilla.
- Te puede parecer raro Anna, pero siento alivio, como si me hubiera quitado un peso de encima.
- No digas eso hombre, pobre Cris.
- Ya sé que suena un poco fuerte pero es así, Anna.
- Pues si que estamos bien, primero yo con Miki y ahora tú con Cris.
Tras estas palabras mías, hubo un silencio un poco incomodo, y fui yo la que lo rompí.
- Bueno Daniel, te apetece quedarte a cenar y pedimos unas pizzas.- le dije mientras le sonreía.
- Pues vale abuela, me parece bien.
Estuvimos alrededor de una hora comiendo, riendo y hablando tranquilamente. Yo creo que era la primera vez que Dani venia a cenar a mi casa, y lo pasamos genial. Me ayudó a recoger la mesa antes de marcharse.
- Bueno abuela, me voy que tiene usted que irse a dormir.
- Eh!, que yo me acuesto muy tarde chaval.- le respondí dándole un golpecito en el brazo.
- Ay que loca tía.- dijo el en un tono de burla.
Nos reímos los dos, y ya si que nos despedimos, nos dimos dos besos y el me guiñó un ojo a la vez que sonreía. Ese gesto inconscientemente me hizo sacar una sonrisa. Que raro, estaríamos sintiendo algo el uno por el otro, o ese algo nunca dejó de existir...
Empezó el programa y como cada día, cada uno estaba preparado en su zona de salida, esperando a que Flo nos presentara. Era el momento de entrar, yo le di un beso a flo, Dani chocó la mano con él y luego se dirigió hacia mi y me dio un largo abrazo, tal es así que Flo tuvo que separarle. El programa salió perfecto, noté a Dani algo serio, pero creo que la gente no llegaría a apreciarlo.
Abandoné el plató, y llegué a casa. Me puse cómoda y empecé a ver una serie que me acababa de descargar. Eran las 19:30, cuando escuché a mi móvil sonar, "Dani Martínez", leí en la pantalla. Pulsé el botón contestar de mi iPhone:
- ¿Si?
- Hola Anna, mira, he estado comprando unas cosas cerca de tu casa y me gustaría subir y hablar contigo un rato.
- Claro que sí Dani, sube cuando quieras.
- Ok Anna, pues estoy allí en cinco minutos.
Sonó el timbre, abrí la puerta y como esperaba, era Dani. Nos saludamos con dos besos y le invite a pasar. Iba vestido con una camiseta blanca, unos vaqueros y las converse, sin embargo yo estaba en pijama, por lo que tuve que aguantar su broma.
- Mira la abuela que guapa en pijama.
Yo le miré con una media sonrisa y nos empezamos a reír los dos. Dani sentó en el sofá, le pregunte que si quería tomar algo. Le traje una cocacola y me senté a su lado. Me enseñó lo que se había comprado, unas camisas y un pantalón de color negro.
- Muy guay todo Dani, me gusta.
- ¿Te acuerdas lo que te dije hace unas semanas sobre Cristina y yo?.- me dijo el cambiando radicalmente de tema.
- Sí, me acuerdo.
- Pues al final, lo hemos dejado.
- No me digas Dani.- dije yo, apesar de que algo suponía.
- ¿Pero que ha pasado?.- pregunté.
- Bueno, si te digo la verdad, desde que empezamos la relación, tenía la sensación de que no encajábamos mucho, como si ella no fuera la mujer que yo...
- Bueno Dani, no te preocupes.- le dije a la vez que le cogía la cara con mis manos y le dejaba dos besos en la mejilla.
- Te puede parecer raro Anna, pero siento alivio, como si me hubiera quitado un peso de encima.
- No digas eso hombre, pobre Cris.
- Ya sé que suena un poco fuerte pero es así, Anna.
- Pues si que estamos bien, primero yo con Miki y ahora tú con Cris.
Tras estas palabras mías, hubo un silencio un poco incomodo, y fui yo la que lo rompí.
- Bueno Daniel, te apetece quedarte a cenar y pedimos unas pizzas.- le dije mientras le sonreía.
- Pues vale abuela, me parece bien.
Estuvimos alrededor de una hora comiendo, riendo y hablando tranquilamente. Yo creo que era la primera vez que Dani venia a cenar a mi casa, y lo pasamos genial. Me ayudó a recoger la mesa antes de marcharse.
- Bueno abuela, me voy que tiene usted que irse a dormir.
- Eh!, que yo me acuesto muy tarde chaval.- le respondí dándole un golpecito en el brazo.
- Ay que loca tía.- dijo el en un tono de burla.
Nos reímos los dos, y ya si que nos despedimos, nos dimos dos besos y el me guiñó un ojo a la vez que sonreía. Ese gesto inconscientemente me hizo sacar una sonrisa. Que raro, estaríamos sintiendo algo el uno por el otro, o ese algo nunca dejó de existir...
lunes, 5 de marzo de 2012
Capítulo 2: Gracias a él
Después de pasar un buen rato con mis compañeros, me dispuse a abandonar el plató e irme a casa. Pasé por mi camerino, recogí mis cosas y me fui. Justamente cuando salía por la puerta escuché que alguien me llamaba, era Dani.
- Anna, Anna!.
- Dime Dani, ¿Qué pasa? .- contesté yo.
- Nada, simplemente quería preguntarte que si te querías venir a cenar esta noche con Flo y conmigo, así podrás relajarte un poco, ¿te apetece?
- Claro que sí! muchas gracias por invitarme.- dije con una sonrisa en la boca, el hecho de pasar un buen rato con estos grandes amigos me hacía muy feliz, especialmente en estos momentos.
- De nada guapa, si quieres a eso de las 21:00 me pasó por tu casa y vamos juntos hasta el restaurante.
- Vale.- dije yo mientras recibía un beso suyo en la mejilla.
- Luego te veo, Simon. - se despidió el.
- Adiós Dani!
Estaba muy contenta, pensaba que el día iba a ser mucho peor, pero gracias a Dani lo había conseguido sobrellevar bastante bien. Llegué a casa y me puse a ver un rato la tele para pasar el tiempo hasta que llegara la hora de arreglarme. Miré la hora, eran las 20:30, y decidí que era el momento de vestirme. Abrí el armario, saqué la ropa y me preparé. Escuché el timbre de mi móvil, era un toque de Dani que ya estaba en el portal, así que cogí mi chaqueta y bufanda y bajé a la calle. Allí estaba el, con una camisa de cuadros azules y blancos, sus vaqueros y sus inseparables converse. Caminamos juntos durante quince minutos hasta el restaurante. A lo largo del recorrido me lo había pasado genial con Dani, el sabía que necesitaba reírme, y eso, lo sabe hacer como nadie. Tanto es así que deseaba que no llegara el momento de encontrar el restaurante para poder pasar más tiempo con él mientras el frío de Madrid nos envolvía.
- Buenas noches chicos.- nos saludó Flo. - Vamos a cenar un poquito.
Entramos en el restaurante, el contraste de temperatura era notable y muy agradable.
Durante la cena, lo pasamos fenomenal, riéndonos y disfrutando como grandes amigos. Entre historias y risas, consideré que flo debía saber que Miki y yo habíamos roto, se lo conté todo, y como no podía ser de otra forma, el me dio todo su apoyo. Pero intenté que de este tema se hablara lo justo, quería pasármelo bien. Llegaron las 23:00.
- Bueno chicos, yo me voy a ir que tengo una mujer y un hijo y estas no son horas.- dijo Flo riéndose.
- Bueno Floren, nos vemos mañana.- dijo Dani a la vez que le chocaba la mano.
- Hasta mañana Flo!.- dije yo mientras me daba un abrazo y un beso.
Dani y yo alargamos un poco más la sobremesa, mientras hablabamos de nuestras cosas.
- Oye Dani, ¿Qué tal con Cris?.- pregunté extrañada, al recordar que Cris no había venido con él.
- Bien, seguimos juntos, pero...bueno, llevamos unas semanas que cada uno va un poco por su lado, digamos que regular.- contestó.
Tras esas palabras de Dani algo dentro de mí se alegró, pero ¿por qué?, me sentía mal por ese sentimiento tan egoísta por mi parte, Dani era mi amigo y siempre le desearía lo mejor.
Eran las 23:45, qué rápido pasaba el tiempo cuando estaba con Dani, me sentía agusto, me transmitía muchas cosas. Salimos a la calle, noté el frío rápidamente en mi cara. Dani me dijo que me acompañaba hasta casa y se lo agradecí ya que era un poco tarde. Ya en el portal de mi casa nos despedimos:
- Bueno Annita, ¿qué tal te lo has pasado?
- Muy bien Dani, muchas gracias por estos momentos.
Sin darnos cuenta, ambos estuvimos mirándonos fijamente durante varios segundos, cuando sonó el móvil de Dani.
- Es Cris, no sé que querrá ahora.- dijo Dani un tanto enfadado.
Antes de que cogiera el móvil, nos dimos dos besos y nos despedimos. Había sido un momento extraño, saqué la llave y abrí la puerta del portal, mientras veía como Dani caminaba bajo la luz de las farolas, a la vez que hablaba por teléfono...
- Anna, Anna!.
- Dime Dani, ¿Qué pasa? .- contesté yo.
- Nada, simplemente quería preguntarte que si te querías venir a cenar esta noche con Flo y conmigo, así podrás relajarte un poco, ¿te apetece?
- Claro que sí! muchas gracias por invitarme.- dije con una sonrisa en la boca, el hecho de pasar un buen rato con estos grandes amigos me hacía muy feliz, especialmente en estos momentos.
- De nada guapa, si quieres a eso de las 21:00 me pasó por tu casa y vamos juntos hasta el restaurante.
- Vale.- dije yo mientras recibía un beso suyo en la mejilla.
- Luego te veo, Simon. - se despidió el.
- Adiós Dani!
Estaba muy contenta, pensaba que el día iba a ser mucho peor, pero gracias a Dani lo había conseguido sobrellevar bastante bien. Llegué a casa y me puse a ver un rato la tele para pasar el tiempo hasta que llegara la hora de arreglarme. Miré la hora, eran las 20:30, y decidí que era el momento de vestirme. Abrí el armario, saqué la ropa y me preparé. Escuché el timbre de mi móvil, era un toque de Dani que ya estaba en el portal, así que cogí mi chaqueta y bufanda y bajé a la calle. Allí estaba el, con una camisa de cuadros azules y blancos, sus vaqueros y sus inseparables converse. Caminamos juntos durante quince minutos hasta el restaurante. A lo largo del recorrido me lo había pasado genial con Dani, el sabía que necesitaba reírme, y eso, lo sabe hacer como nadie. Tanto es así que deseaba que no llegara el momento de encontrar el restaurante para poder pasar más tiempo con él mientras el frío de Madrid nos envolvía.
- Buenas noches chicos.- nos saludó Flo. - Vamos a cenar un poquito.
Entramos en el restaurante, el contraste de temperatura era notable y muy agradable.
Durante la cena, lo pasamos fenomenal, riéndonos y disfrutando como grandes amigos. Entre historias y risas, consideré que flo debía saber que Miki y yo habíamos roto, se lo conté todo, y como no podía ser de otra forma, el me dio todo su apoyo. Pero intenté que de este tema se hablara lo justo, quería pasármelo bien. Llegaron las 23:00.
- Bueno chicos, yo me voy a ir que tengo una mujer y un hijo y estas no son horas.- dijo Flo riéndose.
- Bueno Floren, nos vemos mañana.- dijo Dani a la vez que le chocaba la mano.
- Hasta mañana Flo!.- dije yo mientras me daba un abrazo y un beso.
Dani y yo alargamos un poco más la sobremesa, mientras hablabamos de nuestras cosas.
- Oye Dani, ¿Qué tal con Cris?.- pregunté extrañada, al recordar que Cris no había venido con él.
- Bien, seguimos juntos, pero...bueno, llevamos unas semanas que cada uno va un poco por su lado, digamos que regular.- contestó.
Tras esas palabras de Dani algo dentro de mí se alegró, pero ¿por qué?, me sentía mal por ese sentimiento tan egoísta por mi parte, Dani era mi amigo y siempre le desearía lo mejor.
Eran las 23:45, qué rápido pasaba el tiempo cuando estaba con Dani, me sentía agusto, me transmitía muchas cosas. Salimos a la calle, noté el frío rápidamente en mi cara. Dani me dijo que me acompañaba hasta casa y se lo agradecí ya que era un poco tarde. Ya en el portal de mi casa nos despedimos:
- Bueno Annita, ¿qué tal te lo has pasado?
- Muy bien Dani, muchas gracias por estos momentos.
Sin darnos cuenta, ambos estuvimos mirándonos fijamente durante varios segundos, cuando sonó el móvil de Dani.
- Es Cris, no sé que querrá ahora.- dijo Dani un tanto enfadado.
Antes de que cogiera el móvil, nos dimos dos besos y nos despedimos. Había sido un momento extraño, saqué la llave y abrí la puerta del portal, mientras veía como Dani caminaba bajo la luz de las farolas, a la vez que hablaba por teléfono...
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