Veo que el mensaje es de Miki, como tiene la decencia de hablarme después de haberme hecho esto. Aún así lo abro y leo: "Hola Anna, estoy de camino a Barcelona y estoy tremendamente arrepentido de lo que te hice, me siento como un cabrón. Sé que nunca me perdonarás, pero si quieres puedes utilizar este mensaje y enseñárselo a Dani para demostrarle que me lo inventé todo, así podréis ser felices. Un beso."
Bueno, por lo menos se ha arrepentido y me ha pedido perdón, está claro que no le volveré a hablar después de lo que hizo. Pero me dio una idea, le enseñaría el mensaje a Dani para que viera que todo era mentira. Me incorporé rápido del sillón y pasé por el baño para lavarme la cara y arreglarme un poco, seguidamente me vestí y salí a la calle en dirección a casa de Dani. Tenía tantas ganas de arreglarlo con él que casi iba corriendo por la calle, así que no tarde mucho en llegar a su portal. Pico el telefonillo...
- ¿Quién es?
- Dani... soy Anna, ábreme por favor, necesito hablar contigo.- Hubo un silencio de unos cinco segundos, parecía que no iba a abrir, pero sí, lo hizo.
Al llegar a su puerta me abre, le miro a la cara y le noto triste, como si hubiera estado llorando. Nos quedamos mirando, cada uno a un lado de la puerta...
- ¿Puedo pasar?- No dice nada, simplemente asiente con la cabeza, sin ganas.
- ¿Te lo has pensado ya?
- No sé Anna... ha sido todo tan raro, que no sé que creerme.- Me dice frotándose los ojos.
- Dani... necesito que confíes en mi, te digo la verdad, quiero escuchar de tu boca que confías en mi...- Podría enseñarle el mensaje del móvil y zanjarlo todo, pero esta situación era una prueba de fuego para para creer en la palabra del otro.
- Claro que confío en ti, Anna. Pero ponte en mi lugar...
- Lo sé Dani, después de lo que dijo entiendo que estés confuso, pero te juro que no pasó nada...- Me acerco a él y le cojo las dos manos mientras le miro a los ojos.
- Me lo prometes...
- Te lo prometo... después de todo el tiempo que he deseado estar contigo no iba a tirarlo todo por la borda. Dani, desde el primer día que te vi supe que encabamos a la perfección y ahora que te tengo... solo te quiero y te querré a ti... además recuerdas lo que dijimos, "Nada ni nadie se interpondrá en esta relación".- No dijo nada, los dos estábamos callados mirándonos fijamente a los ojos...
- Te quiero Anna...- Se acerca a mi y me abraza, yo hago lo mismo.
Nos fundimos en un abrazo largo y cálido, sintiendo el calor y el aroma el uno del otro. En las últimas horas había deseado este momento con ansia. Nos separamos y acercamos nuestras cabezas a escasos centímetros...
- A partir de ahora, siempre confiaré en tu palabra...- Al decir esto, me besa. Un beso largo y lento. Nuestros labios se juntan y nuestras lenguas juegan. Cada beso de Dani me hacía sentir cosas maravillosas, cosas que no había sentido con nadie. Le quiero como nunca he querido a nadie...
Mientras seguíamos besándonos suena el móvil de Dani. Se lo saca del bolsillo y lo mira...
- Es un mensaje de Miki...- Dani comienza a leer el mensaje, yo le miro nerviosa. Intento interpretar su cara pero no cambia de expresión.
- ¿Que pasa Dani...?- Le digo sin poder esperar más.
- Se está disculpando, dice que no paso nada entre tu y él y que se lo inventó...- Le sonrío, me sonríe. Me pasa el brazo por el cuello y me da un beso en la cabeza, yo le acaricio el brazo y le doy un beso en el cuello.
- Lo siento, pequeña.-
- No pasa nada...- Le sonrío dulcemente y le doy un pico.
- Qué cabrón Miki. Como pudo mentir de esa forma.
- No lo sé Dani. La verdad es que no me lo esperaba de él... Estaba muy enfadado por haber roto con él y quiso vengarse...
- Ya pero eso no se hace...Bueno lo importante es que todo está arreglado, Annita. Así que olvidemos todo esto y volvamos a ser felices. ¿Te apetece cenar algo?- Me pregunta Dani.
- ¡Vale!
- Tiene que ser una pizza porque la nevera está casi vacía, jajajaja.
- Pero que desastre eres Daniel, jajaja.
- Podemos ir a un restaurante por aqui cerca, ¿te apetece?
- Pues sí mejor, jajajaja.
Salimos a la calle, no nos cogemos de la mano y evitamos muestras de cariño, simplemente vamos como amigos para evitar cualquier tipo de rumor o sospecha. Entramos a un sitio que tenía muy buena pinta. Cenamos tranquilamente y sin prisa, era un poco tarde así que no había mucha gente. Hablamos de cosas sin importancia y nos reímos muchísimo, eso de reírse estando Dani es algo normal. En definitiva comimos y los pasamos genial. Pasado un tiempo considerable, tan solo quedábamos nosotros en el restaurante, por tanto pagó Dani la cuenta, sí, me invito a cenar, y luego nos fuimos. Hacía una noche muy agradable, dimos un pequeño paseo por el barrio de Dani y terminamos sentados en un banco de una calle donde a esas horas no pasaba absolutamente nadie. Dani me mira y yo le devuelvo una sonrisa tierna, me pasa un brazo por encima y comienza a besarme... yo le acompaño en el beso y así de esta manera fue como terminó un día duro y difícil, pero este momento final borraba todo lo anterior para convertirlo en maravilloso...
Danna´s tale
Historia inventada sobre Anna y Dani.
martes, 29 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Capítulo 14: Visita inesperada
"Pipipipipipipi"
- No...- oigo como Dani se lamenta ante el sonido del despertador. Volvía a ser Lunes y por tanto teníamos programa, este fin de semana los dos juntos ya había pasado... es una pena, ahora tocaría volver a la normalidad.
Dani se despereza, se desarropa y se gira para abrazarme y darme besos en el cuello.
- Vamos dormilona, arriba.
- Un poco más...
- De eso nada, Annita, que es tarde. Vamos.- Dani se incorpora y se sienta en la cama, me empieza a mover el cuerpo para que me despierte.
- Dani... quita, dejame dormir.- me intento zafar de sus brazos. Pero no puedo, me agarra por detrás y consigue levantarme y dejarme sentada.
- A la ducha, Anna.- Pero como ve que no le hago caso, me coge en brazos y me lleva hasta el baño.
- Madre mía lo que hay que hacer para que te despiertes jajajaja.
- Es que tengo mucho sueño...- le digo con voz de niña.
Terminamos de ducharnos, de vestirnos y de desayunar. Nos vamos al plató, entramos cada uno por separado para que nadie sospeche. Me encuentro en mi camerino, relajada, leyendo el guión, cuando suena mi móvil, es un Whatsapp, miro de quién es... es de Miki... pero por qué me escribe ahora. Cojo el móvil y leo el mensaje: "Hola Anna, esta tarde cojo un avión a Madrid por motivos de trabajo, necesito hablar contigo porfavor, para que me expliques por qué cortaste conmigo sin motivos, pasaré a verte a eso de las 19:00. Ciao." Pero este de qué va, se cree que puede presentarse en mi casa cuando le apetezca... bueno le diré lo típico de por qué hemos roto y punto.
El programa salió muy bien, con mucha complicidad entre Dani y yo... más de lo habitual, es inevitable jejeje... Me cambié de ropa lo más rápido que pude para salir lo antes posible de la productora, espero que Dani no me vea, porque no sabría qué decirle... no podía decirle que me iba a encontrar con Miki. Por suerte nadie me vio salir, Dani tampoco porque recordé que hoy saldría mas tarde ya que tenía que grabar unos vídeos para el programa. En apenas diez minutos llegué a mi casa, estaba nerviosa, quería que pasara ya todo esto... Los minutos hasta llegar a las siete se me hicieron eternos... Suena el timbre... Abro la puerta, como esperaba era Miki.
- Hola Anna.- se acerca a mi y me da dos besos.
- Hola Miki, pasa.- Entra a casa y cierro la puerta, veo que se sienta en el sofá y se queda mirándome. Yo me acerco y me siento a su lado.
- A ver, ¿Por qué quieres hablar conmigo?.- le digo.
- Quiero saber qué se te paso por la cabeza para dejarme así sin mas, Anna.- dice fijando la mirada en mi. Yo agacho la cabeza mirándome las piernas. No digo nada...
- ¿Había otra persona, Anna?
- No... no había nadie más...
- Entonces, ¿Por qué, Anna?.- me dice levantando el tono de voz.
- Porfavor, no grites...
- Es que no entiendo nada, joder. Es cierto que ultimamente discutíamos, pero creo que no era suficiente para dejarlo...
- Es muy simple Miki... no estaba enamorada de ti y punto...- me tiembla la voz.
- Eso es porque había otra persona, Anna. Que no soy tonto, joder.
- ¡Que no había nadie! ¿¡Vale!?
- Muy bien... pues nada.
Suena el timbre, mierda, se me acelera el corazón que parece que se me va a salir. Me levanto del sofá y con miedo voy hacia la puerta, abro despacio... Es Dani, lo que faltaba. Abro la puerta del todo y se acerca a mi boca para darme un beso, pero aparto la cara rápido. Dani ve a Miki y me mira con cara extrañada. Miki se levanta y se acerca a nosotros.
- ¿Qué haces tu aquí?.- pregunta Dani en un tono cortante.
- Quería saber por qué cortó Anna conmigo, pero ya lo sé todo...- Miki me mira fijamente, yo le aparto la mirada. Se nota que esta muy enfadado, qué estará pensando Dani... Nadie dice nada.
- Sabes una cosa, Dani. Siento decírtelo, pero Anna y yo nos acabamos de besar justo antes de que llegaras. Y dicho esto os dejo que tengo que coger un vuelo, adios chicos.- Miki se va dándole una palmadita a Dani en la espalda.
- ¿¡Que!? ¡Pero eso es mentira! ¡Por favor Dani, no te lo creas, solo quiere fastidiarme!- Miki ya no me olle, solo estamos Dani y yo. Tengo los ojos vidriosos a punto de llorar.
- Joder, Anna, pero no lo habiais dejado. Con lo bonito que era todo y lo acabas de joder.
- ¡Pero Dani! es mentira,yo te quiero a ti...- le digo con los ojos encharcados en lágrimas.
- Y qué versión tengo que creerme, Anna.- me dice serio.
- ¡Pues a mi Dani! creeme no ha pasado nada, me oyes... nada, confía en mí.- Hay un silencio horrible, Dani me mira triste y decepcionado.
- Joder...- se tapa la cara con las manos, yo sigo con las mejillas mojadas por las lágrimas.
- Me voy, Anna. Necesito pensar todo esto...-
- Pero Dani... porfavor...No me hagas esto,- No tengo fuerzas ni para salir detrás de él, estoy destrozada, se va sin siquiera mirarme a la cara.
Me acaba de hundir, no me creo lo que acaba de pasar, cómo ha podido Miki hacerme esto, no me lo esperaba de él. Me voy al sofá, me tumbo boca abajo y entierro la cara en un cojín... empiezo a llorar como no he llorado nunca, acabo de perder a la persona que tanto tiempo había deseado, apenas habíamos durado una semana. Empiezo a recordar los momentos recientes que había pasado con él... vuelvo a llorar con más fuerza. Con lo bien que estaba saliendo todo, todo era fantástico y por un impulso de venganza de Miki ahora estoy así... Confío en Dani y espero que crea en mi palabra por encima de cualquiera... Mientras lloro y pienso en todo esto, oigo que suena el tono del mensaje en mi móvil, me aparto las lágrimas de los ojos rápidamente para poder ver quién es, me tiemblan las manos al coger el iPhone, espero que el mensaje sea de Dani, miro la pantalla y... es Miki.
- No...- oigo como Dani se lamenta ante el sonido del despertador. Volvía a ser Lunes y por tanto teníamos programa, este fin de semana los dos juntos ya había pasado... es una pena, ahora tocaría volver a la normalidad.
Dani se despereza, se desarropa y se gira para abrazarme y darme besos en el cuello.
- Vamos dormilona, arriba.
- Un poco más...
- De eso nada, Annita, que es tarde. Vamos.- Dani se incorpora y se sienta en la cama, me empieza a mover el cuerpo para que me despierte.
- Dani... quita, dejame dormir.- me intento zafar de sus brazos. Pero no puedo, me agarra por detrás y consigue levantarme y dejarme sentada.
- A la ducha, Anna.- Pero como ve que no le hago caso, me coge en brazos y me lleva hasta el baño.
- Madre mía lo que hay que hacer para que te despiertes jajajaja.
- Es que tengo mucho sueño...- le digo con voz de niña.
Terminamos de ducharnos, de vestirnos y de desayunar. Nos vamos al plató, entramos cada uno por separado para que nadie sospeche. Me encuentro en mi camerino, relajada, leyendo el guión, cuando suena mi móvil, es un Whatsapp, miro de quién es... es de Miki... pero por qué me escribe ahora. Cojo el móvil y leo el mensaje: "Hola Anna, esta tarde cojo un avión a Madrid por motivos de trabajo, necesito hablar contigo porfavor, para que me expliques por qué cortaste conmigo sin motivos, pasaré a verte a eso de las 19:00. Ciao." Pero este de qué va, se cree que puede presentarse en mi casa cuando le apetezca... bueno le diré lo típico de por qué hemos roto y punto.
El programa salió muy bien, con mucha complicidad entre Dani y yo... más de lo habitual, es inevitable jejeje... Me cambié de ropa lo más rápido que pude para salir lo antes posible de la productora, espero que Dani no me vea, porque no sabría qué decirle... no podía decirle que me iba a encontrar con Miki. Por suerte nadie me vio salir, Dani tampoco porque recordé que hoy saldría mas tarde ya que tenía que grabar unos vídeos para el programa. En apenas diez minutos llegué a mi casa, estaba nerviosa, quería que pasara ya todo esto... Los minutos hasta llegar a las siete se me hicieron eternos... Suena el timbre... Abro la puerta, como esperaba era Miki.
- Hola Anna.- se acerca a mi y me da dos besos.
- Hola Miki, pasa.- Entra a casa y cierro la puerta, veo que se sienta en el sofá y se queda mirándome. Yo me acerco y me siento a su lado.
- A ver, ¿Por qué quieres hablar conmigo?.- le digo.
- Quiero saber qué se te paso por la cabeza para dejarme así sin mas, Anna.- dice fijando la mirada en mi. Yo agacho la cabeza mirándome las piernas. No digo nada...
- ¿Había otra persona, Anna?
- No... no había nadie más...
- Entonces, ¿Por qué, Anna?.- me dice levantando el tono de voz.
- Porfavor, no grites...
- Es que no entiendo nada, joder. Es cierto que ultimamente discutíamos, pero creo que no era suficiente para dejarlo...
- Es muy simple Miki... no estaba enamorada de ti y punto...- me tiembla la voz.
- Eso es porque había otra persona, Anna. Que no soy tonto, joder.
- ¡Que no había nadie! ¿¡Vale!?
- Muy bien... pues nada.
Suena el timbre, mierda, se me acelera el corazón que parece que se me va a salir. Me levanto del sofá y con miedo voy hacia la puerta, abro despacio... Es Dani, lo que faltaba. Abro la puerta del todo y se acerca a mi boca para darme un beso, pero aparto la cara rápido. Dani ve a Miki y me mira con cara extrañada. Miki se levanta y se acerca a nosotros.
- ¿Qué haces tu aquí?.- pregunta Dani en un tono cortante.
- Quería saber por qué cortó Anna conmigo, pero ya lo sé todo...- Miki me mira fijamente, yo le aparto la mirada. Se nota que esta muy enfadado, qué estará pensando Dani... Nadie dice nada.
- Sabes una cosa, Dani. Siento decírtelo, pero Anna y yo nos acabamos de besar justo antes de que llegaras. Y dicho esto os dejo que tengo que coger un vuelo, adios chicos.- Miki se va dándole una palmadita a Dani en la espalda.
- ¿¡Que!? ¡Pero eso es mentira! ¡Por favor Dani, no te lo creas, solo quiere fastidiarme!- Miki ya no me olle, solo estamos Dani y yo. Tengo los ojos vidriosos a punto de llorar.
- Joder, Anna, pero no lo habiais dejado. Con lo bonito que era todo y lo acabas de joder.
- ¡Pero Dani! es mentira,yo te quiero a ti...- le digo con los ojos encharcados en lágrimas.
- Y qué versión tengo que creerme, Anna.- me dice serio.
- ¡Pues a mi Dani! creeme no ha pasado nada, me oyes... nada, confía en mí.- Hay un silencio horrible, Dani me mira triste y decepcionado.
- Joder...- se tapa la cara con las manos, yo sigo con las mejillas mojadas por las lágrimas.
- Me voy, Anna. Necesito pensar todo esto...-
- Pero Dani... porfavor...No me hagas esto,- No tengo fuerzas ni para salir detrás de él, estoy destrozada, se va sin siquiera mirarme a la cara.
Me acaba de hundir, no me creo lo que acaba de pasar, cómo ha podido Miki hacerme esto, no me lo esperaba de él. Me voy al sofá, me tumbo boca abajo y entierro la cara en un cojín... empiezo a llorar como no he llorado nunca, acabo de perder a la persona que tanto tiempo había deseado, apenas habíamos durado una semana. Empiezo a recordar los momentos recientes que había pasado con él... vuelvo a llorar con más fuerza. Con lo bien que estaba saliendo todo, todo era fantástico y por un impulso de venganza de Miki ahora estoy así... Confío en Dani y espero que crea en mi palabra por encima de cualquiera... Mientras lloro y pienso en todo esto, oigo que suena el tono del mensaje en mi móvil, me aparto las lágrimas de los ojos rápidamente para poder ver quién es, me tiemblan las manos al coger el iPhone, espero que el mensaje sea de Dani, miro la pantalla y... es Miki.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Capítulo 13: Nada ni nadie
Después de pasar un rato charlando y riéndo, decidimos recoger el desayuno, yo cojo los vasos y Dani se encarga del resto. Una vez todo en orden, veo como Dani se tira en el sofá y se tumba, yo paso por su lado para coger mi móvil que estaba en la mesa y sentarme en el sofá de al lado, pero me agarra por las piernas y me tira hacia atrás rodeandome con sus brazos, me pega a su cuerpo y me empieza a besar en el cuello. Estoy juguetona, así que cojo un cojín que tenía cerca y le empiezo a dar con el, me entra la risa.
- ¡Pero bueno! ¿Quieres guerra, Annita?- me dice a la vez que intenta parar mis golpes.
- Vamos Martínez, te dejo que cojas arma.- me pongo de rodillas en el sofá mientras le miró con una sonrisa.
- No necesito arma, Anna...- se me queda mirando y de repente se lanza hacía mi, me sujeta los brazos y empieza a hacerme cosquillas.
- ¡Ahhh! eso no vale, tonto.
- Claro que vale, cuqui.- consigo zafarme y doy la vuelta al sofá para pillarle por la espalda, me lanzo a su cuello, ahora me toca a mi.
- ¡Pero que tramposa eres!
- Tramposa no, inteligente, Daniel.- pero como tiene más fuerza que yo, me vuelve a tumbar en el sofá y me vuelve a hacer cosquillas.
- ¡Ríndete, Annita!
- ¡Eso nunca!
Empiezo a forcejear para escapar, pero en ese forcejeo le doy sin querer con la rodilla en la cara, concretamente en el pómulo derecho... Obviamente me suelta, se lleva la mano al golpe y se queda mirándo al suelo. Yo me asusto y rápidamente me acerco a él.
- ¡Ay Dani! ¿estás bien?... ha sido sin querer... ¿te he hecho mucho daño?...- le digo preocupada acariciandole el pelo.- A ver déjame verte la cara...
- Es que estoy tonta, no tenía que haber empezado el juego, lo siento...- le digo con pena, pasándole un brazo por encima. Veo que se ríe un poquito, agacho la cabeza para verle la cara.
- Vaya hostia me has dado, Simon.- me mira y me suelta una sonrisa de las suyas.
- ¿Te duele?
- No tranquila, no es nada, un simple golpe.
- ¿Me perdonas?.- le digo con voz de niña dulce. Se rie.
- Claro que sí, boba. Anda ven.- Me abraza y empieza a darme besos en la cabeza.
- Lo siento...- me acerco a su boca y le doy un beso... un beso largo. A la vez que nos besamos, me acaricia mi rubio pelo.
- Eso si Anna, me puedas dar hielo para que no se inflame.- me dice entre besos.
- Ahora te lo traigo, pequeño...- le sigo besándo. Al separarme un poco de sus labios, veo que tiene rojo el pómulo donde le dí. Le toco la cara...
- ¡Auu!
- Espera, voy a por el hielo.- me dirijo a la cocina y envuelvo un par de hielos en un paño.
- Toma, pontelo en el golpe.- me siento a su lado y antes de que se coloque el frío, le doy un besito.
- Eso no me ha dolido...- se rie y me mira con esos ojos suyos tan bonitos.
- Después de esto se podría decir que he ganado yo, ¿no?- le digo en broma.
- Jajajaja, has ganado claramente con ese rodillazo que me ha dejado ko.- me vuelve a mirar y empieza a reírse.
- ¡Ayy!, pero como te quiero, Martínez.- le doy un abrazo y le cubro de besos.
Después de este episodio tan infantil, le dejo ahí con su golpe y el hielo, y me voy a la ducha. Cuando salgo me lo encuentro en la misma postura y viendo la tele.
- ¿Qué tal el golpe?- le pregunto.
- Bien, ha bajado el hinchazón.
- A ver si se te quita para el Lunes, porque sino...
- Sino diré que la señorita Anna Simon me soltó una patada de karate en la cara, jajajaja.
- Pero que payaso eres de verdad...- me doy la vuelta y vuelvo al baño a terminar de arreglarme el pelo.
Mientras estoy peinándome frente al espejo, veo como entra por la puerta, se pone a mi lado y se queda mirándome, yo sigo a lo mío, no le hago caso.
- Hasta enfadada estas guapa.- dice Dani, yo ni siquiera le miro.
- ¡Ah! encima de que me das tu el golpe, te enfadas.- me dice agarrándome por detrás y dandome besos en la mejilla.
- Pero si sabes que hay sido sin querer por qué coño dices eso...
- Pero que es broma Annita, ya se que ha sido sin querer.- sigue cubriéndome de besos por el cuello y las mejillas, se me empieza a erizar la piel.
Me doy la vuelta y empezamos a besarnos otra vez, el deseo del uno por el otro era continuo, era un deseo reprimido desde hace mucho tiempo...
- Oye Dani... hasta cuando ocultaremos esto...- le digo entre besos.
- Durante un tiempo, vamos a disfrutarlo y cuando decidamos dar la cara te prometo que pase lo que pase, siempre estaré a tu lado...- me dice separándose de mi boca escasos centímetros.
- Te quiero mucho, Dani... mucho...mucho.
- Y yo a ti, princesa.- volvemos a juntar nuestros labios para sellar esas palabras con un beso.
- Nadie nos va a joder, porque no hay cosa mas bonita que ser feliz con la persona que quieres, ¿no crees?- me dice agarrándome suavemente la cara y mirándome fijamente.
Tenía razón es lo que los dos deseábamos, estar juntos, y nadie nos iba a fastidiar. Esas palabras tocaron algo dentro de mí, y a los pocos segundos ya tenía los ojos vidriosos. Dani se ríe y con los pulgares me seca las lágrimas y me abraza, yo acompaño el abrazo y apoyo mi cabeza en su hombro mojando su camiseta con mis lágrimas, eran lágrimas de felicidad y seguridad por saber que Dani me quería de verdad...
- ¡Pero bueno! ¿Quieres guerra, Annita?- me dice a la vez que intenta parar mis golpes.
- Vamos Martínez, te dejo que cojas arma.- me pongo de rodillas en el sofá mientras le miró con una sonrisa.
- No necesito arma, Anna...- se me queda mirando y de repente se lanza hacía mi, me sujeta los brazos y empieza a hacerme cosquillas.
- ¡Ahhh! eso no vale, tonto.
- Claro que vale, cuqui.- consigo zafarme y doy la vuelta al sofá para pillarle por la espalda, me lanzo a su cuello, ahora me toca a mi.
- ¡Pero que tramposa eres!
- Tramposa no, inteligente, Daniel.- pero como tiene más fuerza que yo, me vuelve a tumbar en el sofá y me vuelve a hacer cosquillas.
- ¡Ríndete, Annita!
- ¡Eso nunca!
Empiezo a forcejear para escapar, pero en ese forcejeo le doy sin querer con la rodilla en la cara, concretamente en el pómulo derecho... Obviamente me suelta, se lleva la mano al golpe y se queda mirándo al suelo. Yo me asusto y rápidamente me acerco a él.
- ¡Ay Dani! ¿estás bien?... ha sido sin querer... ¿te he hecho mucho daño?...- le digo preocupada acariciandole el pelo.- A ver déjame verte la cara...
- Es que estoy tonta, no tenía que haber empezado el juego, lo siento...- le digo con pena, pasándole un brazo por encima. Veo que se ríe un poquito, agacho la cabeza para verle la cara.
- Vaya hostia me has dado, Simon.- me mira y me suelta una sonrisa de las suyas.
- ¿Te duele?
- No tranquila, no es nada, un simple golpe.
- ¿Me perdonas?.- le digo con voz de niña dulce. Se rie.
- Claro que sí, boba. Anda ven.- Me abraza y empieza a darme besos en la cabeza.
- Lo siento...- me acerco a su boca y le doy un beso... un beso largo. A la vez que nos besamos, me acaricia mi rubio pelo.
- Eso si Anna, me puedas dar hielo para que no se inflame.- me dice entre besos.
- Ahora te lo traigo, pequeño...- le sigo besándo. Al separarme un poco de sus labios, veo que tiene rojo el pómulo donde le dí. Le toco la cara...
- ¡Auu!
- Espera, voy a por el hielo.- me dirijo a la cocina y envuelvo un par de hielos en un paño.
- Toma, pontelo en el golpe.- me siento a su lado y antes de que se coloque el frío, le doy un besito.
- Eso no me ha dolido...- se rie y me mira con esos ojos suyos tan bonitos.
- Después de esto se podría decir que he ganado yo, ¿no?- le digo en broma.
- Jajajaja, has ganado claramente con ese rodillazo que me ha dejado ko.- me vuelve a mirar y empieza a reírse.
- ¡Ayy!, pero como te quiero, Martínez.- le doy un abrazo y le cubro de besos.
Después de este episodio tan infantil, le dejo ahí con su golpe y el hielo, y me voy a la ducha. Cuando salgo me lo encuentro en la misma postura y viendo la tele.
- ¿Qué tal el golpe?- le pregunto.
- Bien, ha bajado el hinchazón.
- A ver si se te quita para el Lunes, porque sino...
- Sino diré que la señorita Anna Simon me soltó una patada de karate en la cara, jajajaja.
- Pero que payaso eres de verdad...- me doy la vuelta y vuelvo al baño a terminar de arreglarme el pelo.
Mientras estoy peinándome frente al espejo, veo como entra por la puerta, se pone a mi lado y se queda mirándome, yo sigo a lo mío, no le hago caso.
- Hasta enfadada estas guapa.- dice Dani, yo ni siquiera le miro.
- ¡Ah! encima de que me das tu el golpe, te enfadas.- me dice agarrándome por detrás y dandome besos en la mejilla.
- Pero si sabes que hay sido sin querer por qué coño dices eso...
- Pero que es broma Annita, ya se que ha sido sin querer.- sigue cubriéndome de besos por el cuello y las mejillas, se me empieza a erizar la piel.
Me doy la vuelta y empezamos a besarnos otra vez, el deseo del uno por el otro era continuo, era un deseo reprimido desde hace mucho tiempo...
- Oye Dani... hasta cuando ocultaremos esto...- le digo entre besos.
- Durante un tiempo, vamos a disfrutarlo y cuando decidamos dar la cara te prometo que pase lo que pase, siempre estaré a tu lado...- me dice separándose de mi boca escasos centímetros.
- Te quiero mucho, Dani... mucho...mucho.
- Y yo a ti, princesa.- volvemos a juntar nuestros labios para sellar esas palabras con un beso.
- Nadie nos va a joder, porque no hay cosa mas bonita que ser feliz con la persona que quieres, ¿no crees?- me dice agarrándome suavemente la cara y mirándome fijamente.
Tenía razón es lo que los dos deseábamos, estar juntos, y nadie nos iba a fastidiar. Esas palabras tocaron algo dentro de mí, y a los pocos segundos ya tenía los ojos vidriosos. Dani se ríe y con los pulgares me seca las lágrimas y me abraza, yo acompaño el abrazo y apoyo mi cabeza en su hombro mojando su camiseta con mis lágrimas, eran lágrimas de felicidad y seguridad por saber que Dani me quería de verdad...
viernes, 4 de mayo de 2012
Capítulo 12: Nuestro secreto
Empezaba a tener frío aquella noche de viernes a pesar del calor que me daba estar entre los brazos de Dani, no sabía qué hora era pero debía ser bastante tarde. Me incorporo apoyando el cuerpo sobre las rodillas, le miro y le digo.
- Tengo frío, Dani...
- ¿Quieres que nos vayamos a casa?
- Si...- asentí con la cabeza.
- Pues vámonos, Annita- se levantó y cogiéndome la mano me ayudó a levantarme.
No vimos a nadie durante el camino, Dani me pasó el brazo por los hombros y yo mi brazo por su cintura, y así en esa postura llegamos hasta el coche.
Salímos a carretera alejándonos de la tranquilidad para volver a entrar a la ciudad. Permanecíamos en silencio, tan solo se oía el ruido el motor...
- Dani...
- Dime Anna.
- ¿Tienes algo que hacer este finde?
- No ¿Por qué?
- Porque te podrías venir a mi casa, que este finde estaré sola en Madrid...
- Claro que sí, me encantaría, pasó por casa, cojo algo de ropa y listo.- me dijo acariciándome el brazo.
Y así fue, pasamos por casa de Dani, subió mientras le esperaba en el coche, cogió lo que necesitaba y fuimos hacia mi casa. El hecho de pasar dos días con él me alegraba muchísimo, seguía estando muy feliz. Eran las once y media de la noche y por fin llegamos a casa.
- A ver Annita, donde me vas a mandar a dormir hoy.- Me acerco a el, me pego a su pecho, le agarro por el cuello de la camiseta y le doy un beso.
- Hoy te dejo dormir conmigo...- le vuelvo a besar y me voy a poner el pijama.
Mientras me estoy desvistiendo en la habitación, de pronto noto como unas manos van a parar a mi tripa, me da besos en el cuello, haciendo que me recorra un escalofrío por todo el cuerpo.
- Hola rubia...
- Hola guapo...- me doy la vuelta, y nos besamos en la boca, nuestras lenguas empiezan a jugar. Sus manos se posan en mi trasero y me levanta, me agarro a su cuello y pego mis piernas a su cintura mientras seguimos besandonos. Dani nos lleva hasta la cama y caemos sobre ella, quedando yo encima de el. Estaba en ropa interior, el aún seguía vestido, así que empiezo por quitarle la camiseta y acto seguido le desabrocho el botón de los vaqueros y tiro hacia abajo de los mismos. Nos metemos entre las sábanas, me tumba bocarriba y me empieza a besar sobre mi tripa.- ¡Que cosquillas!, jijiji.- me mira y se rie, y se acerca a mi boca para volver a besarme. Continuamos hasta quedar ambos completamente desnudos, para terminar haciendo el amor...
Acabamos, nos quedamos mirándonos, me pego a su cuerpo y me rodea con sus brazos.
- Si te digo la verdad, nunca pensé que acabaramos juntos.- le digo.
- ¿Por qué?- apoya la barbilla sobre mi cabeza.
- Por nuestras situaciones, por el hecho de trabajar juntos, porque si sale mal, tendremos que seguir viéndonos todos los días...
- Bueno, mejor no pensar en eso, ¿no crees?.- me acaricia el pelo suavemente.
- Tienes razón, vamos a disfrutar.
- Aunque pensáramos que no podíamos acabar juntos, inconscientemente sí lo queríamos, los dos acabamos con la relación anterior porque queríamos a otra persona, y en mi caso esa persona eras tú, Anna.
- En mi caso también, Daniel...- me recosto en su pecho y empiezo a cerrar los ojos.
Dani había dicho absolutamente lo cierto, está claro que ambos nos gustamos desde el primer día que nos vimos, con el paso del tiempo la personalidad de cada uno terminó por cautivarnos, pero por nuestra situación, esta relación quedó en grandes amigos. Ahora ya no teníamos miedo y no queríamos seguir reprimiendo lo que sentíamos, pero debíamos tener cuidado...
La luz se cuela por la ventana, iluminando toda la habitación, me cuesta abrir los ojos, miro la hora, las diez y media, me giro hacia el otro lado para abrazar a Dani, pero no está. Oigo ruidos en la cocina.
- ¡Dani!, ¿estas ahí?
- Sí, tranquila, quédate en la cama voy enseguida.- dice desde la cocina.
Mientras espero a Dani me estiro en la cama desperezándome, echo un vistazo al dormitorio, está todo desordenado, mi ropa de ayer y mi pijama tirados por el suelo, un desastre en general. Veo que entra por la puerta, vestido solo con el pantalón del pijama y sin camiseta, sujeta una bandeja con un par de zumos y un plato de tostadas.
- A ver cuqui, que traigo el desayuno a la cama, házme un sitio.- me dice con su sonrisa habitual y se sienta al lado de mi en la cama.
- ¡Muchas gracias! y buenos días.- le digo dulcemente.
- Buenos días, princesa.- me besa en los labios y seguidamente comenzamos a desayunar.
- Seguro que cuando llevemos más tiempo juntos esto ya no lo haces.- le digo para picarle.
- Por supuesto que no lo haré. jajajajaja.-
- Pero que idiota eres, has roto el momento, tendrías que haber dicho que sí aunque los dos sepamos que no.- le digo medio enfadada y mirándole, mantenemos la mirada y acabamos riéndonos. Estamos un poco tontitos, pero bueno es lo que tiene...
Acabamos de desayunar, seguimos riéndonos y hablando de tonterías, pero abro un tema que es mejor aclarar.
- Dani, todos esto mejor no decírselo a nadie, ¿no?
- Así es, mejor no decir nada hasta que lo creamos conveniente, así que tendremos que tener cuidado, en el programa seguiremos como siempre.
- Nadie se enterará, será nuestro secreto...- me lanzo a sus abrazos y quedamos abrazados cariñosamente...
- Tengo frío, Dani...
- ¿Quieres que nos vayamos a casa?
- Si...- asentí con la cabeza.
- Pues vámonos, Annita- se levantó y cogiéndome la mano me ayudó a levantarme.
No vimos a nadie durante el camino, Dani me pasó el brazo por los hombros y yo mi brazo por su cintura, y así en esa postura llegamos hasta el coche.
Salímos a carretera alejándonos de la tranquilidad para volver a entrar a la ciudad. Permanecíamos en silencio, tan solo se oía el ruido el motor...
- Dani...
- Dime Anna.
- ¿Tienes algo que hacer este finde?
- No ¿Por qué?
- Porque te podrías venir a mi casa, que este finde estaré sola en Madrid...
- Claro que sí, me encantaría, pasó por casa, cojo algo de ropa y listo.- me dijo acariciándome el brazo.
Y así fue, pasamos por casa de Dani, subió mientras le esperaba en el coche, cogió lo que necesitaba y fuimos hacia mi casa. El hecho de pasar dos días con él me alegraba muchísimo, seguía estando muy feliz. Eran las once y media de la noche y por fin llegamos a casa.
- A ver Annita, donde me vas a mandar a dormir hoy.- Me acerco a el, me pego a su pecho, le agarro por el cuello de la camiseta y le doy un beso.
- Hoy te dejo dormir conmigo...- le vuelvo a besar y me voy a poner el pijama.
Mientras me estoy desvistiendo en la habitación, de pronto noto como unas manos van a parar a mi tripa, me da besos en el cuello, haciendo que me recorra un escalofrío por todo el cuerpo.
- Hola rubia...
- Hola guapo...- me doy la vuelta, y nos besamos en la boca, nuestras lenguas empiezan a jugar. Sus manos se posan en mi trasero y me levanta, me agarro a su cuello y pego mis piernas a su cintura mientras seguimos besandonos. Dani nos lleva hasta la cama y caemos sobre ella, quedando yo encima de el. Estaba en ropa interior, el aún seguía vestido, así que empiezo por quitarle la camiseta y acto seguido le desabrocho el botón de los vaqueros y tiro hacia abajo de los mismos. Nos metemos entre las sábanas, me tumba bocarriba y me empieza a besar sobre mi tripa.- ¡Que cosquillas!, jijiji.- me mira y se rie, y se acerca a mi boca para volver a besarme. Continuamos hasta quedar ambos completamente desnudos, para terminar haciendo el amor...
Acabamos, nos quedamos mirándonos, me pego a su cuerpo y me rodea con sus brazos.
- Si te digo la verdad, nunca pensé que acabaramos juntos.- le digo.
- ¿Por qué?- apoya la barbilla sobre mi cabeza.
- Por nuestras situaciones, por el hecho de trabajar juntos, porque si sale mal, tendremos que seguir viéndonos todos los días...
- Bueno, mejor no pensar en eso, ¿no crees?.- me acaricia el pelo suavemente.
- Tienes razón, vamos a disfrutar.
- Aunque pensáramos que no podíamos acabar juntos, inconscientemente sí lo queríamos, los dos acabamos con la relación anterior porque queríamos a otra persona, y en mi caso esa persona eras tú, Anna.
- En mi caso también, Daniel...- me recosto en su pecho y empiezo a cerrar los ojos.
Dani había dicho absolutamente lo cierto, está claro que ambos nos gustamos desde el primer día que nos vimos, con el paso del tiempo la personalidad de cada uno terminó por cautivarnos, pero por nuestra situación, esta relación quedó en grandes amigos. Ahora ya no teníamos miedo y no queríamos seguir reprimiendo lo que sentíamos, pero debíamos tener cuidado...
La luz se cuela por la ventana, iluminando toda la habitación, me cuesta abrir los ojos, miro la hora, las diez y media, me giro hacia el otro lado para abrazar a Dani, pero no está. Oigo ruidos en la cocina.
- ¡Dani!, ¿estas ahí?
- Sí, tranquila, quédate en la cama voy enseguida.- dice desde la cocina.
Mientras espero a Dani me estiro en la cama desperezándome, echo un vistazo al dormitorio, está todo desordenado, mi ropa de ayer y mi pijama tirados por el suelo, un desastre en general. Veo que entra por la puerta, vestido solo con el pantalón del pijama y sin camiseta, sujeta una bandeja con un par de zumos y un plato de tostadas.
- A ver cuqui, que traigo el desayuno a la cama, házme un sitio.- me dice con su sonrisa habitual y se sienta al lado de mi en la cama.
- ¡Muchas gracias! y buenos días.- le digo dulcemente.
- Buenos días, princesa.- me besa en los labios y seguidamente comenzamos a desayunar.
- Seguro que cuando llevemos más tiempo juntos esto ya no lo haces.- le digo para picarle.
- Por supuesto que no lo haré. jajajajaja.-
- Pero que idiota eres, has roto el momento, tendrías que haber dicho que sí aunque los dos sepamos que no.- le digo medio enfadada y mirándole, mantenemos la mirada y acabamos riéndonos. Estamos un poco tontitos, pero bueno es lo que tiene...
Acabamos de desayunar, seguimos riéndonos y hablando de tonterías, pero abro un tema que es mejor aclarar.
- Dani, todos esto mejor no decírselo a nadie, ¿no?
- Así es, mejor no decir nada hasta que lo creamos conveniente, así que tendremos que tener cuidado, en el programa seguiremos como siempre.
- Nadie se enterará, será nuestro secreto...- me lanzo a sus abrazos y quedamos abrazados cariñosamente...
jueves, 19 de abril de 2012
Capítulo 11: Te quiero
Termine de ducharme y salí rápidamente de casa en dirección al plató. Hacía frío y estaba lloviendo, así que cogí un paraguas para protegerme del agua. Era un día gris, totalmente contrario a mi estado de ánimo, que después de lo de ayer no podía ser mejor, me encontraba muy feliz y ojalá durara mucho más.Al llegar, fui directamente a la zona de camerinos, dónde me encontré con Flo que salía del suyo.
- Buenos días, Anna. Te brilla la mirada especialmente hoy.- dijo Flo a la vez que cerraba la puerta de su camerino.
- ¿Ah, si?, por algo será ¿no?- le sonreí y entré dentro a leerme el guión y a elegir la ropa que luciría hoy en el programa.
Sentada en el pequeño sofá, relajada y leyendo el guión, oigo que tres golpecitos a la puerta rompen el silencio.-Adelante...- al decirlo, veo como la cabeza de Dani asoma tímidamente por la puerta.
- ¿Puedo pasar?
- Claro que sí, pasa.- me muevo a un lado para dejarle hueco en el sillón. Cierra la puerta tras de sí y se sienta a mi lado, me da un beso en la boca. Habíamos pasado de amigos a novios de la noche a la mañana.
- Qué confianzas ya, ¿no?
- Después de lo de ayer, ¿por qué no?
- Pero te lo podrías currar un poco tio.- le dije para picarle, jejejeje, que mala soy...
- ¡Ah!, ¿quieres que me lo curre?, pues muy bien, esta tarde a las ocho y media paso por tu casa a recogerte...- se levanta y apoyado en el marco de la puerta me dice.- Ya sabes Simon, a las ocho y media estate preparada.- A ver donde me llevaba esta tarde...
Pasó el programa, salió perfecto y la complicidad entrea Dani y yo había sido mayor de lo habitual. Al acabar estuve hablando un rato con Flo, pasándomelo bien y riéndome de sus tonterías. Pero tenía prisa así que se marchó pronto, quedaba poca gente del equipo por allí, tampoco sabía donde estaba Dani. Pero al pasar por la redacción, allí estaba, charlando con algunos guionistas, les saludé alzando el brazo y fui a cambiarme para irme a casa.
Después de entretenerme un rato leyendo un libro, decidí vestirme para quedar con Dani. Elegí ir sencilla, unos vaqueros oscuros y una camiseta blanca que me dejaba medio hombro al descubierto. Acabé rápido porque ya venía peinada y maquillada del programa. Escucho el telefonillo...
- ¿Si?
- Anna, soy Dani, te espero abajo.
- Vale, bajo en un momento.
Me subo al coche, y ahora fui yo la que fui a darle un beso en los labios, pero me paro con su dedo índice en mi boca, me giró la cara y me besó en la mejilla.
- Aun no Annita...
Dani arrancó el coche, no sabía donde íbamos la verdad, estaba un poco nerviosa. Aprecié que nos alejábamos de la ciudad, así que supuse que me llevaría a un sitio tranquilo y sin mucha gente.
Por fin llegamos, era de noche, así que no puedo describir muy bien el lugar. Me cogió de la mano, y me guió hasta llegar a un parque precioso, con un pequeño lago en el centro. Había poca iluminación, pero la ideal para que el sitio fuera extraordinariamente romántico. Seguimos un camino, alumbrado por unas ténues luces, era precioso... estaba con la boca abierta y no podía articular palabra. Dejamos aquel camino, para adentrarnos entre los árboles, Dani me agarra fuerte para que no me caiga. Poco a poco veo al fondo el pequeño lago donde se reflejan las luces, nos paramos a tan solo un metro de la orilla. Muevo la cabeza de este a oeste para contemplar el paisaje, en el cual la luna y las estrellas se reflejaban en el agua haciéndole increiblemente bonito...
- ¿Te gusta el escenario, Simon?
- Jo, Dani, es precioso.- dije mirando al cielo.
- Que carita tienes ahora, jajajaja.
- Es que es muy bonito, ¡muchas gracias por traerme aquí!- me lanzo a sus brazos y nos abrazamos cariñosamente. Nos acabamos sentando sobre el césped, muy pegados, cuando noto que Dani coge mi mano, le miro a los ojos y me quedo callada...
- Ahora que estamos tú y yo solos en este sitio tan bonito, ¿Querría la señorita Simon ser mi novia?- me suelta una sonrisa, me acaba de matar, se había tomado muy a pecho lo de currarselo, si es que en el fondo es un romántico... Tardé en reaccionar, pero conseguí arrancar.
- Claro que sí señor Martínez.- me aproximo a el y cerrando los ojos, le beso... le beso suavemente, con mis brazos rodeándole el cuello. Se agarra a mi cintura y me vuelca hacia un lado, quedando los dos tumbados pero con nuestros labios unidos. Rodamos sobre el césped besándonos apasionadamente hasta quedar yo encima de él, separo mi boca unos milímetros - Eres genial, Dani...- mos volvemos a besar y assí seguíimos durante un rato más, liberando esa pasión que teníamos dentro...
Nos incorporamos, quedando sentados el uno al lado del otro, Dani pasa su brazo por mi cuello y me pega a su pecho.
- ¿Me lo he currado o no?
- Te lo has currado demasiado, me ha encantado.
- Entonces ya puedo darte besos cuando quiera, ¿no?
- Por supuesto cari...- le digo acomodandome entre sus brazos.
Me acaricia el pelo cuidadosamente, me relajo, me coloca el pelo detrás de mi oreja, y noto como sus labios se pegan a mi oído y me susurra algo...
- Te quiero, pequeña...
Al oír esto, fue inevitable contener la emoción y una lágrima de felicidad recorrió mi mejilla hasta caer sobre su pantalón...
- Buenos días, Anna. Te brilla la mirada especialmente hoy.- dijo Flo a la vez que cerraba la puerta de su camerino.
- ¿Ah, si?, por algo será ¿no?- le sonreí y entré dentro a leerme el guión y a elegir la ropa que luciría hoy en el programa.
Sentada en el pequeño sofá, relajada y leyendo el guión, oigo que tres golpecitos a la puerta rompen el silencio.-Adelante...- al decirlo, veo como la cabeza de Dani asoma tímidamente por la puerta.
- ¿Puedo pasar?
- Claro que sí, pasa.- me muevo a un lado para dejarle hueco en el sillón. Cierra la puerta tras de sí y se sienta a mi lado, me da un beso en la boca. Habíamos pasado de amigos a novios de la noche a la mañana.
- Qué confianzas ya, ¿no?
- Después de lo de ayer, ¿por qué no?
- Pero te lo podrías currar un poco tio.- le dije para picarle, jejejeje, que mala soy...
- ¡Ah!, ¿quieres que me lo curre?, pues muy bien, esta tarde a las ocho y media paso por tu casa a recogerte...- se levanta y apoyado en el marco de la puerta me dice.- Ya sabes Simon, a las ocho y media estate preparada.- A ver donde me llevaba esta tarde...
Pasó el programa, salió perfecto y la complicidad entrea Dani y yo había sido mayor de lo habitual. Al acabar estuve hablando un rato con Flo, pasándomelo bien y riéndome de sus tonterías. Pero tenía prisa así que se marchó pronto, quedaba poca gente del equipo por allí, tampoco sabía donde estaba Dani. Pero al pasar por la redacción, allí estaba, charlando con algunos guionistas, les saludé alzando el brazo y fui a cambiarme para irme a casa.
Después de entretenerme un rato leyendo un libro, decidí vestirme para quedar con Dani. Elegí ir sencilla, unos vaqueros oscuros y una camiseta blanca que me dejaba medio hombro al descubierto. Acabé rápido porque ya venía peinada y maquillada del programa. Escucho el telefonillo...
- ¿Si?
- Anna, soy Dani, te espero abajo.
- Vale, bajo en un momento.
Me subo al coche, y ahora fui yo la que fui a darle un beso en los labios, pero me paro con su dedo índice en mi boca, me giró la cara y me besó en la mejilla.
- Aun no Annita...
Dani arrancó el coche, no sabía donde íbamos la verdad, estaba un poco nerviosa. Aprecié que nos alejábamos de la ciudad, así que supuse que me llevaría a un sitio tranquilo y sin mucha gente.
Por fin llegamos, era de noche, así que no puedo describir muy bien el lugar. Me cogió de la mano, y me guió hasta llegar a un parque precioso, con un pequeño lago en el centro. Había poca iluminación, pero la ideal para que el sitio fuera extraordinariamente romántico. Seguimos un camino, alumbrado por unas ténues luces, era precioso... estaba con la boca abierta y no podía articular palabra. Dejamos aquel camino, para adentrarnos entre los árboles, Dani me agarra fuerte para que no me caiga. Poco a poco veo al fondo el pequeño lago donde se reflejan las luces, nos paramos a tan solo un metro de la orilla. Muevo la cabeza de este a oeste para contemplar el paisaje, en el cual la luna y las estrellas se reflejaban en el agua haciéndole increiblemente bonito...
- ¿Te gusta el escenario, Simon?
- Jo, Dani, es precioso.- dije mirando al cielo.
- Que carita tienes ahora, jajajaja.
- Es que es muy bonito, ¡muchas gracias por traerme aquí!- me lanzo a sus brazos y nos abrazamos cariñosamente. Nos acabamos sentando sobre el césped, muy pegados, cuando noto que Dani coge mi mano, le miro a los ojos y me quedo callada...
- Ahora que estamos tú y yo solos en este sitio tan bonito, ¿Querría la señorita Simon ser mi novia?- me suelta una sonrisa, me acaba de matar, se había tomado muy a pecho lo de currarselo, si es que en el fondo es un romántico... Tardé en reaccionar, pero conseguí arrancar.
- Claro que sí señor Martínez.- me aproximo a el y cerrando los ojos, le beso... le beso suavemente, con mis brazos rodeándole el cuello. Se agarra a mi cintura y me vuelca hacia un lado, quedando los dos tumbados pero con nuestros labios unidos. Rodamos sobre el césped besándonos apasionadamente hasta quedar yo encima de él, separo mi boca unos milímetros - Eres genial, Dani...- mos volvemos a besar y assí seguíimos durante un rato más, liberando esa pasión que teníamos dentro...
Nos incorporamos, quedando sentados el uno al lado del otro, Dani pasa su brazo por mi cuello y me pega a su pecho.
- ¿Me lo he currado o no?
- Te lo has currado demasiado, me ha encantado.
- Entonces ya puedo darte besos cuando quiera, ¿no?
- Por supuesto cari...- le digo acomodandome entre sus brazos.
Me acaricia el pelo cuidadosamente, me relajo, me coloca el pelo detrás de mi oreja, y noto como sus labios se pegan a mi oído y me susurra algo...
- Te quiero, pequeña...
Al oír esto, fue inevitable contener la emoción y una lágrima de felicidad recorrió mi mejilla hasta caer sobre su pantalón...
martes, 17 de abril de 2012
Capítulo 10: Así para siempre
"Estar a tu lado el resto de mi vida", eso es lo que pedí en mi interior a la vez que mordía la manzana y miraba a Dani a los ojos.
- Ya está....- le dije masticando el trozo de fruta y cediéndole la manzana.
- Perfecto.- cogió la manzana y desvió la mirada hacia el oscuro cielo.
- Ahora te toca a ti, ¿no?- le dije.
- ¿El qué?
- Pues pedir tu deseo...
- Es verdad, tienes razón...- apenas pasados unos segundos, Dani mordió la manzana.
- Que rápido lo has pensado...
- Tenía muy claro lo que quería, así que no he tenido que pensar nada...- me miró con una sonrisa y antes de volver a mirar hacia las estrellas, me guiñó un ojo.
Ante esto, se me escapó una sonrisilla y noté una sensación maravillosa, algo que no sabría explicar. Era tarde y debía irme a casa, mañana había programa y no era plan de trasnochar mucho.
- Bueno Daniel, creo que me voy a ir a casa ya, estoy muy cansada.
- No, espera.- Me cogió del brazo.
- ¿Qué pasa Dani?- le miré extrañada.
- No te vayas, quédate esta noche en mi casa, porfavor...
- Es.esto Dani, es... es que no tengo aqui nada de ropa ni pijama ni nada...
- Da igual mañana te acerco antes a tu casa y te cambias, hemos pasado una tarde increíble, quédate porfavor.- dijo Dani poniendo cara de niño.
Si os digo la verdad, estaba deseando decirle que sí, aunque solo tuviera la ropa que llevaba puesta.
- Bueno, vale....- veo que al decir esto le crece una sonrisa en la cara.
- Ven aquí anda...- le doy una abrazo, a la vez que el me deja varios besos sobre mi cuello.
- Anda Dani, vamos a entrar dentro que hace mucho frío.
-Pues sí, vamos...
Eran las doce y media de la madrugada, estaba muy cansada, me sale un bostezo, necesitaba meterme en la cama y descansar.
- ¿Tienes sueño abuela?- me dice al verme bostezar.
- Sí..- le digo con voz de niña pequeña.
- Pues vamos a dormir, pequeña.- apoya su mano en mi cintura y me lleva hasta su habitación.
- ¿Pe.pero dormimos los dos juntos?
- Claro, no pasa nada, no como tu que me mandaste a la cama esa pequeña y dura, jajajaja.
- Pero que tonto eres...- le dije mirándole de reojo.
- Muy bien, dormimos juntos, así que date la vuelta y no mires hasta que este metida en la cama que me voy a quitar la ropa.- como no tenía aquí el pijama, tenía que dormir en ropa interior.
- Jajajajaja, es verdad que no tienes pijama.- se da la vuelta y se pega a la pared.- Adelante Annita.
Me estoy quitando los pantalones, veo que Dani mueve ligeramente la cabeza.
- ¡Dani!, ni se te ocurra...
- Tranquila Anna, que solo me picaba el cuello, jajajaja.
- Si anda, no mientas Daniel...
Cuando estoy en bragas y sujetador, abro la cama, me meto dentro y me arropo hasta arriba. Cojo la camiseta que me acababa de quitar y se la tiro a la cabeza.
- Jajajajaja, ya esta...- le digo desde la cama. Cuando le tiro la camiseta, escucho su risa, la coge y me la tira el a mí.
- Pero tu no estabas tan cansada, eh Annita.
- Sí, lo estoy, así que cállate y déjame dormir.- me coloco de costado, y le doy la espalda durante unos segundos, luego me vuelvo a colocar boca arriba. Veo que está sin camiseta, y con los vaqueros medio desabrochados "Madre mía". Esa imágen dura poco y pasamos a otra mejor, se quita los pantalones, quedándose en boxers. A este le da igual, cuando estuvimos en Barcelona también entro así en mi habitación.
- Yo no puedo mirar pero tu si, ¿eh, Anna?
- Es que no me has avisado, Dani, jajajaja.
- Jajajajaja, tienes mucho morro tú.- Se tira a la cama, se arropa y apoyando la cabeza sobre su brazo, me mira desde arriba durante un rato.
- Estas preciosa, ¿lo sabías?
- Gracias...- levanto un poco la cabeza dándole un cálido beso en la boca y vuelvo a apoyar la cabeza en la almohada.
- Buenas noches, guapo...
- Que descanses, bonita...- noto como su brazo pasa por debajo de mi cuello acercándome hacia él hasta el punto en el que nuestras pieles empiezan a sentirse, a notar el calor el uno del otro. Apoyo mi cabeza en su hombro y siento que me da un beso en la frente. Ninguno de los dos dijo absolutamente nada, seguíamos en la misma postura, el sueño se apoderaba de mí, y poco a poco me fui quedando dormida entre sus brazos...
Veo que entra cierta claridad por la ventana, con los ojos medio abiertos intentando acostumbrarse a la luz, veo la hora en el móvil, las nueve y media. Giro la cabeza, Dani está dormido, me quedo mirándole un rato, "que mono esta dormidito". Salgo de la cama, me visto, tenía que irme a casa a ducharme y a cambiarme de ropa, pero antes iba a avisar a Dani. Me acerco a su lado de la cama y con el dedo índice le acaricio la mejilla, aproximo mi cabeza a su oído y muy bajito le digo...
- Dani... Dani, despierta... Dani, me voy a casa ¿vale?, luego te veo en el programa...
Veo como intenta desperezarse, me mira, estamos a escasos centímetros.
- Espera, me visto y te acerco a casa.- dijo incorporándose de la cama.
- No tranquilo, tu sigue durmiendo, no te preocupes.- le agarro del brazo tirándole hacia la cama.
- Que no Annita, que hace mucho frío ahora.
Se pone los vaqueros, una camiseta negra y se enfunda sus converse negras. Me hace un gesto con la cabeza y salímos del dormitorio. Bajamos al garaje, nos metemos en el coche y Dani me lleva hasta casa. Subo a mi piso y rápidamente me voy a la ducha, para no llegar tarde al programa. El agua caliente cae sobre mi, me relaja, y pienso en las horas que había pasado con Dani, me sale una sonrisa inconscientemente, fue genial, estaba feliz y quería que fuera así para siempre...
- Ya está....- le dije masticando el trozo de fruta y cediéndole la manzana.
- Perfecto.- cogió la manzana y desvió la mirada hacia el oscuro cielo.
- Ahora te toca a ti, ¿no?- le dije.
- ¿El qué?
- Pues pedir tu deseo...
- Es verdad, tienes razón...- apenas pasados unos segundos, Dani mordió la manzana.
- Que rápido lo has pensado...
- Tenía muy claro lo que quería, así que no he tenido que pensar nada...- me miró con una sonrisa y antes de volver a mirar hacia las estrellas, me guiñó un ojo.
Ante esto, se me escapó una sonrisilla y noté una sensación maravillosa, algo que no sabría explicar. Era tarde y debía irme a casa, mañana había programa y no era plan de trasnochar mucho.
- Bueno Daniel, creo que me voy a ir a casa ya, estoy muy cansada.
- No, espera.- Me cogió del brazo.
- ¿Qué pasa Dani?- le miré extrañada.
- No te vayas, quédate esta noche en mi casa, porfavor...
- Es.esto Dani, es... es que no tengo aqui nada de ropa ni pijama ni nada...
- Da igual mañana te acerco antes a tu casa y te cambias, hemos pasado una tarde increíble, quédate porfavor.- dijo Dani poniendo cara de niño.
Si os digo la verdad, estaba deseando decirle que sí, aunque solo tuviera la ropa que llevaba puesta.
- Bueno, vale....- veo que al decir esto le crece una sonrisa en la cara.
- Ven aquí anda...- le doy una abrazo, a la vez que el me deja varios besos sobre mi cuello.
- Anda Dani, vamos a entrar dentro que hace mucho frío.
-Pues sí, vamos...
Eran las doce y media de la madrugada, estaba muy cansada, me sale un bostezo, necesitaba meterme en la cama y descansar.
- ¿Tienes sueño abuela?- me dice al verme bostezar.
- Sí..- le digo con voz de niña pequeña.
- Pues vamos a dormir, pequeña.- apoya su mano en mi cintura y me lleva hasta su habitación.
- ¿Pe.pero dormimos los dos juntos?
- Claro, no pasa nada, no como tu que me mandaste a la cama esa pequeña y dura, jajajaja.
- Pero que tonto eres...- le dije mirándole de reojo.
- Muy bien, dormimos juntos, así que date la vuelta y no mires hasta que este metida en la cama que me voy a quitar la ropa.- como no tenía aquí el pijama, tenía que dormir en ropa interior.
- Jajajajaja, es verdad que no tienes pijama.- se da la vuelta y se pega a la pared.- Adelante Annita.
Me estoy quitando los pantalones, veo que Dani mueve ligeramente la cabeza.
- ¡Dani!, ni se te ocurra...
- Tranquila Anna, que solo me picaba el cuello, jajajaja.
- Si anda, no mientas Daniel...
Cuando estoy en bragas y sujetador, abro la cama, me meto dentro y me arropo hasta arriba. Cojo la camiseta que me acababa de quitar y se la tiro a la cabeza.
- Jajajajaja, ya esta...- le digo desde la cama. Cuando le tiro la camiseta, escucho su risa, la coge y me la tira el a mí.
- Pero tu no estabas tan cansada, eh Annita.
- Sí, lo estoy, así que cállate y déjame dormir.- me coloco de costado, y le doy la espalda durante unos segundos, luego me vuelvo a colocar boca arriba. Veo que está sin camiseta, y con los vaqueros medio desabrochados "Madre mía". Esa imágen dura poco y pasamos a otra mejor, se quita los pantalones, quedándose en boxers. A este le da igual, cuando estuvimos en Barcelona también entro así en mi habitación.
- Yo no puedo mirar pero tu si, ¿eh, Anna?
- Es que no me has avisado, Dani, jajajaja.
- Jajajajaja, tienes mucho morro tú.- Se tira a la cama, se arropa y apoyando la cabeza sobre su brazo, me mira desde arriba durante un rato.
- Estas preciosa, ¿lo sabías?
- Gracias...- levanto un poco la cabeza dándole un cálido beso en la boca y vuelvo a apoyar la cabeza en la almohada.
- Buenas noches, guapo...
- Que descanses, bonita...- noto como su brazo pasa por debajo de mi cuello acercándome hacia él hasta el punto en el que nuestras pieles empiezan a sentirse, a notar el calor el uno del otro. Apoyo mi cabeza en su hombro y siento que me da un beso en la frente. Ninguno de los dos dijo absolutamente nada, seguíamos en la misma postura, el sueño se apoderaba de mí, y poco a poco me fui quedando dormida entre sus brazos...
Veo que entra cierta claridad por la ventana, con los ojos medio abiertos intentando acostumbrarse a la luz, veo la hora en el móvil, las nueve y media. Giro la cabeza, Dani está dormido, me quedo mirándole un rato, "que mono esta dormidito". Salgo de la cama, me visto, tenía que irme a casa a ducharme y a cambiarme de ropa, pero antes iba a avisar a Dani. Me acerco a su lado de la cama y con el dedo índice le acaricio la mejilla, aproximo mi cabeza a su oído y muy bajito le digo...
- Dani... Dani, despierta... Dani, me voy a casa ¿vale?, luego te veo en el programa...
Veo como intenta desperezarse, me mira, estamos a escasos centímetros.
- Espera, me visto y te acerco a casa.- dijo incorporándose de la cama.
- No tranquilo, tu sigue durmiendo, no te preocupes.- le agarro del brazo tirándole hacia la cama.
- Que no Annita, que hace mucho frío ahora.
Se pone los vaqueros, una camiseta negra y se enfunda sus converse negras. Me hace un gesto con la cabeza y salímos del dormitorio. Bajamos al garaje, nos metemos en el coche y Dani me lleva hasta casa. Subo a mi piso y rápidamente me voy a la ducha, para no llegar tarde al programa. El agua caliente cae sobre mi, me relaja, y pienso en las horas que había pasado con Dani, me sale una sonrisa inconscientemente, fue genial, estaba feliz y quería que fuera así para siempre...
sábado, 7 de abril de 2012
Capítulo 9: Pide un deseo
Había pasado una hora y ahí seguíamos los dos, en la misma postura, Dani ligeramente recostado en el pequeño sofá del camerino, y yo con mi cabeza sobre su pecho escuchando cada unos de los latidos de su corazón. Ninguno de los dos habia dicho nada en todo este tiempo, nos bastaba con sentir el calor de nuestros cuerpos. Se estaba haciendo tarde, noto como Dani me incorpora hacia delante.
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.
Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.
Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...
- Creo que es hora de que nos vayamos, ¿no crees Annita?
- Jo! con lo agusto que estaba.- le digo tirándole del brazo hacia abajo para que se vuelva a sentar.
- Jajajajaja, anda venga, que como nos vean salir de aquí a estas horas van a pensar raro.
Tiene razón, mejor salir de aquí cuanto antes, cojo la chaqueta y ya estoy lista para salir a la calle. Veo como Dani asoma la cabeza por la puerta asegurandose de que no hay nadie, madre mía esto parece una película... Ya estamos en la calle, hacía frío y era de noche, no quería separarme de Dani, quería estar un rato más con él...
- Una cosa Anna... que he pensado que te podrías venir a mi casa a cenar y pedimos algo de comida, ¿te apetece?
¡Si!, claro que me apetece, es la pregunta que estaba esperando desde que salimos del camerino...
- Claro que me apetece, Dani.- le dije con una radiante sonrisa conteniendo toda la alegría que tenía dentro.
- Perfecto, pues vamos hasta el coche.
Llegamos a su casa, lo priemero que hacemos es pensar que cena pedimos, optamos por comida china. Mientras llega, hacemos tiempo bebiendo unas cevezas y hablando tranquilamente de cosas sin mucha importancia. Llegó el pedido y sin perder tiempo comenzamos a comer, estábamos hambrientos.
- Anna, ya nos hemos besado dos veces...- dijo abriendo otro frente de conversación.
- Sí, es cierto, es una realidad.- le digo levantando la mirada del plato.
- ¿Sientes algo?- me dice mirándome a los ojos.
- Mira Dani, no te voy a mentir, siempre sentí algo por ti, pero... en las últimas semanas se ha intensificado.- le digo todo esto con la mirada fija en sus ojos, no tenía vergüenza, estaba muy tranquila...
- Yo digo absolutamente lo mismo...
Aprecio como su mano recorre lentamente la mesa buscando mi mano, la coge y me deja un suave beso sobre ella, tras esto se me enciende una sonrisa en la cara... estoy feliz...
- Tienes una sonrisa preciosa.- me dice
¡Ay!, pero que mono es... en estos momentos tengo unas ganas enormes de levantarme de la silla, abrazarle y cubrirle de besos. Pero esa idea, se convirtió en realidad, no lo pensé, me acerqué a él y le empecé a besar, apoye mis dos manos sobre su nuca acariciando su corto pelo. El seguía sentado, yo estaba encima de él con las piernas a ambos lados de la silla. Dani tenía apoyadas sus manos sobre mis muslos, mientras que yo con las mias le acariciaba la cabeza despeinándole a la vez que nos besábamos apasionadamente. Nos despegamos un momento, nuestras bocas siguen a escasos centímetros.
- Qué atrevida he sido ¿no?- Cuando le digo esto, Dani resopla.
- Sí... y eso me gusta Annita... ha estado genial.- me besa desde la mejilla hasta llegar al cuello, levanto la cabeza dejándole hueco. Su barba de tres días roza mi piel... me hace cosquillas, pero me encanta... el vello de mi piel se eriza. Despega sus labios de mi piel, le miro, el mira a mi boca, se lanza a por ella... y así seguimos durante un rato, seguramente duró mucho pero yo sólo puedo decir que me resultó efímero.
Me levanto de encima de Dani, miro la mesa el deseo había sido tal que no nos habíamos acabado la cena.
- Madre mía Dani, nos hemos dejado la mitad de la comida.
- ¡Ah!, pero después de esto sigues teniendo hambre.- me dice riéndose.
- Pero que tonto eres.- le digo con una sonrisa pícara mirándole de reojo.
- Jajajaja, no te enfades Annita, que era una broma.- dice a la vez que me agarra por la cintura y me da un beso en el cuello.
- Jajajaja, ya lo sé bobo... anda, vamos a recoger esto.
La mesa estaba recogida e iba siendo hora de marcharme a mi casa. Veo como Dani coge una manzana... jajajaja, pobre se ha quedado con hambre. Antes de marcharme voy al baño, y cuando salgo no veo a Dani, notó una corriente de aire frío, la puerta del balcón está abierta, "pero este está loco se va a congelar", me acercó al balcón y efectivamente ahí esta, apoyado en la barandilla y en la mano, la manzana que cogió, aún sin morder. Me acerco a él, me pongo a su par y mirando al cielo estrellado le pregunto...
- ¿Qué haces aqui?
- Nada, tomar un poco el fresco.- dice mientras su brazo izquierdo roza a mi brazo derecho.
- ¿Me das un poquito?- le digo señalando a la manzana.
- Claro que sí...- me acerca la manzana, pero cuando la iba a coger, la retira.- Un momento, ¿sabes una cosa?, esta manzana tiene un deseo dentro, así que antes de morderla, piensa lo que quieres.- ahora sí cojo la manzana, y le doy un mordisco, a la vez que me pierdo en sus ojos color miel.
Así que mordí la manzana y pedí un deseo como me dijo Dani, y creo que no hace falta que os diga lo que pedí...
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